La consejera Benzina presentó este miércoles la estrategia del Centro de Activación Integral y Digital de la Ciudad, un espacio que atiende de forma personalizada a las personas que deriva Servicios Sociales, ofreciéndoles formación y asesoramiento a medida para que logren acceder al mercado laboral: "Muchas veces el bache es mental, autolimitante"
Superar tanto la barrera digital como la mental, ganar confianza y acceder al mercado laboral revirtiendo una situación de vulnerabilidad o exclusión social. Esa es a grandes rasgos la idea con la que desde el pasado febrero trabaja el Centro de Activación Integral y Digital (CAID) de la Ciudad Autónoma de Ceuta. Este miércoles, la consejera de Servicios Sociales, Nabila Benzina explicó en detalle en la sede de este recurso municipal la estrategia que siguen y que ya tiene a doscientas personas en pleno proceso de mejora de sus condiciones vitales.
En este espacio, tal y como apuntó la representante municipal, se atiende de forma personalizada a las personas que remite servicios sociales. Vecinos en situación de vulnerabilidad que no consiguen acceder al mercado laboral, tanto por carencias formativas como por falta de confianza. Ofreciéndoles cursos específicos y gracias a los convenios que se empiezan a tejer con entidades -véase el que se firmará próximamente con el SEPE- y empresas privadas los profesionales del centro tratan de que los usuarios obtengan un empleo.
"Tenemos que ir un punto más allá y ese se punto es el CAID. Busca eliminar la brecha digital, eliminar barreras para acceder al mundo laboral, a cualquier formación o a cualquier trámite burocrático. La primera parte es la eliminación de la brecha digital. Se hace un trabajo personalizado, conociendo a las familias, buscando el origen de la vulnerabilidad y bajando al nivel de asesoramiento, tanto formativo como laboral. Por ejemplo, darles a entender cuándo va a haber un nicho de trabajo", resumió la consejera.
La coordinadora, Isabel de Palma, incidió en que el CAID es "un agente transformador no solo para atajar la brecha digital sino también el pensamiento limitante del colectivo vulnerable". El bache mental apareció durante la comparecencia de este miércoles de forma recurrente como uno de los elementos más importantes a sortear a la hora de lograr resultados positivos.
"Empezamos por un proceso de captación. Una entrevista extensa en base al ámbito social, económico, formativo y laboral para poder establecer un perfil profesional y delimitar su objetivo de vida. Una vez hecho esto, se realizan las derivaciones pertinentes y se da la formación oportuna. Tenemos un proceso de evaluación continua tanto del personal que asistimos como de nosotros mismos", agregó Palma.
"Hay algunos que solo hay que cambiarles el pensamiento porque no saben cómo buscar trabajo en esta ciudad, otros necesitan formaciones", subrayaron tanto Palma como Benzina, que pusieron de ejemplo algunos trámites que se enseña a realizar, como usar el correo electrónico, el móvil o el certificado digital. Al tener que trabajar desde un listón en ocasiones muy bajo, los resultados se esperan lentos, aunque reconocen que "no hay un periodo medio de transformación".
Por el momento, cuatro trabajadores atienden a doscientas personas esperando poder hacer un balance positivo en un futuro no lejano. A la par, la consejería busca acuerdos con empresas privadas y prevé firmar próximamente un convenio con el SEPE para potenciar el acceso de personas vulnerables al empleo en la localidad.