FRONTERA

España y Marruecos buscan el difícil punto de equilibrio del 'Tarajal II'

España y Marruecos buscan el difícil punto de equilibrio del 'Tarajal II'

Mucha, mucha policía. Nacionales, locales, guardias civiles y vigilantes de seguridad privados a este lado. Fuerzas Auxiliares y gendarmes al otro. España y Marruecos han reabierto este lunes el paso exclusivo para porteadores del 'Tarajal II' con el número máximo de personas dedicadas al transporte de mercancías al Reino alauita sobre sus espaldas que pueden acceder cada jornada a Ceuta limitado a 4.000.

Tras una semana cerrada, la nueva infraestructura no ha conseguido absorber con regularidad la afluencia de mujeres y hombres con fluidez debido a las restricciones impuestas al otro lado, que ha dejado en muchos momentos las canalizaciones vacías mientras cientos de porteadores se agolpaban en los alrededores de los polígonos.

El punto de acceso y salida de las naves se ha alejado del de entrada al 'Tarajal II', con lo que las colas se han alargado entre pequeñas 'estampidas'. Sobre el terreno, efectivos de la Policía Local, la Policía Nacional y la empresa de seguridad contratada se han aplicado en intentar regular el movimiento de las masas de porteadores en medio de una tensa calma, gritos y hasta algún conato de pelea entre quienes guardan fila pacientemente y los que intentaban colarse.

La misma calma tensa de casi siempre. "¡Eso es la últma vez que lo haces!", chilla una vigilante de seguridad a una mujer que lleva su fardo a vueltas por el suelo. "¡Quien no se comporte, al final de la cola!", advierte a las que se agolpan por detrás. Alrededor, los agentes de la Policía Nacional intentan disolver tumultos y alargar las filas. Más arriba, los vigilantes de seguridad, a veces sobrepasados por la multitud, tratan de regular el flujo que llega al punto de control y entrada camino de Marruecos. Más lejos, en un segundo cinturón, los funcionarios de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil también toman posiciones.

Dentro de los polígonos ya no hay agentes de seguridad públicos. El pasado jueves, la Delegación transmitió por escrito a los empresarios que deben elaborar un plan de seguridad, contratar vigilantes privados y hacerse cargo del control de los flujos de porteadores por su interior. "Estamos pendientes de una reunión con la institución y de una asamblea", alegan fuentes del colectivo patronal radicado junto a la frontera.

España y Marruecos buscan el difícil punto de equilibrio del 'Tarajal II'