La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos denuncia una situación “insostenible” y exige una reunión inmediata con el presidente tras un año de promesas incumplidas sobre la municipalización.
La Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV) ha vuelto a encender todas las alarmas sobre el futuro de las Brigadas Verdes. En una comparecencia celebrada en su sede, su presidente, Francisco García Segado, y el secretario y tesorero, Manuel Díaz, han denunciado públicamente una situación “insostenible” marcada por la falta de recursos, la ausencia de respuestas oficiales y la incertidumbre sobre la anunciada municipalización. “A día de hoy, no sabemos nada”, han lamentado, aludiendo a un bloqueo administrativo que, aseguran, pone en riesgo la continuidad del servicio y la estabilidad de sus 117 trabajadores.
Un año de promesas sin cumplir
García Segado ha explicado que la FPAV lleva “más de un año y pico” recibiendo compromisos sobre la integración de las Brigadas Verdes en la estructura municipal. Según ha indicado, para estas fechas “la documentación ya debería estar entregada, revisada y dividida”, pero la realidad es que “no tenemos ni una sola respuesta”.
A ello se han sumado, según han señalado, numerosos problemas económicos. “Cada vez nos están mandando más trabajo que no es nuestro: pintar playas, camiones… Se nos ha ido un disparate de pintura”, ha asegurado el presidente de la FPAV, quien ha acusado al Gobierno local de convertirlos en “una losa”.
“No sabemos ni qué hacer el 31 de diciembre”
La federación considera que, tras los anuncios del Gobierno y las partidas presupuestarias del próximo ejercicio, la municipalización debería hacerse efectiva este 31 de diciembre. Sin embargo, no han recibido instrucciones ni indicaciones sobre cómo realizar ese traspaso.
“Estamos con una incertidumbre total. No sabemos si podemos sancionar, si no, si seguimos, si cerramos la persiana… No sabemos ni dónde vamos a tirar”, ha dicho García Segado. “Llevamos dos años pidiendo audiencia al presidente y no nos ha recibido ni una sola vez”.
Recursos insuficientes y herramientas agotadas
El presupuesto actual destinado a las Brigadas Verdes —4,1 millones de euros— es “absolutamente insuficiente”, según ha expuesto Manuel Díaz. La mayor parte del gasto se destina al pago de nóminas y atrasos derivados del convenio de jardinería, condición indispensable para la futura municipalización.
“El 96% del capital va directo al personal. Con lo que queda no tenemos ni para comprar brochas”, ha denunciado Díaz. “Llevamos más de tres meses sin comprar una sola herramienta y ni siquiera hemos podido adquirir la ropa de invierno. Nos van a denunciar por ello”.
El secretario ha explicado que solo los seguros de los vehículos consumen casi la totalidad de los 15.000 euros disponibles en el último trimestre. Además, la flota se encuentra en un estado crítico: “No hay un vehículo que esté en condiciones. Entra hoy en taller, da dos vueltas a Ceuta y vuelve otra vez averiado”.
Un servicio desbordado y fuera de su función original
La federación también ha señalado la progresiva desviación del servicio respecto a su función inicial. “Las Brigadas Verdes nacieron para atender las necesidades reales de las barriadas, pero cada vez la Ciudad dispone más de nosotros para otras tareas”, ha explicado García Segado.
Han recordado que han realizado trabajos “que no les correspondían”, como limpiezas extraordinarias en el pantano o retirada de grafitis sin contar con material. “Nos mandan a pintar polígonos o arreglar montes y no tenemos herramientas para hacerlo”, ha insistido Díaz.
“No queremos dejar tirado a ningún trabajador”
Aunque el comunicado emitido por la FPAV señalaba que renunciarán a la gestión el 31 de diciembre, ambos responsables han aclarado que su intención no es abandonar a la plantilla.
“No queremos dejar en la estacada a nadie”, ha afirmado Díaz. “Nuestro objetivo principal es que la Ciudad cumpla lo prometido y las Brigadas Verdes se municipalicen. Si mañana nos dicen que no es viable, entonces tendremos que sentarnos a negociar condiciones y presupuesto”.
Aun así, García Segado ha admitido que continuar en las actuales circunstancias es inviable: “Lo que antes era un simple papel ahora es un libro. No estamos cualificados para llevar esta gestión administrativa. Hacemos lo que podemos, pero cada día tenemos incidencias, correcciones, auditorías mal hechas… Es un martirio”.
Dos años esperando una reunión clave
La FPAV ha insistido en que la situación podría haberse resuelto si se hubiera producido una reunión con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, algo que llevan solicitando sin éxito desde hace dos años.
“Se reúne con los niños del fútbol, con los campeones de atletismo, con todo el mundo. Pero con la Federación Provincial de Vecinos no”, ha criticado Díaz. “Queremos que sea él quien nos diga qué va a pasar”.
La federación confía en que este comunicado y la comparecencia pública sirvan para que el Gobierno les cite antes de que finalice la semana. “Solo queremos conocer la realidad para poder trasladarla a los trabajadores. Que nos digan la verdad, sea la que sea”, han concluido.


