El Gobierno sube un 50% la financiación del Campus, abriendo la puerta a nuevas titulaciones
El ejecutivo central dará 14 millones a la UGR en Ceuta y Melilla paliando el déficit estructural que sufría la sede que frenaba ampliar el curriculum universitario
La financiación estatal de los campus universitarios de Ceuta y Melilla da un giro relevante a partir de 2026. El Ministerio de Universidades ha incrementado su aportación hasta los 14 millones de euros, una cuantía que supone más de un 50% de aumento respecto a ejercicios anteriores y que empieza a corregir un déficit estructural que durante años ha condicionado el desarrollo académico de la Universidad de Granada en la ciudad autónoma.
Este dato figura en el presupuesto de la UGR para 2026, aprobado este jueves por su Consejo Social, unas cuentas que ascienden a 636 millones de euros, un 7,13% más que en 2025, y que se elaboran en un contexto de tensiones financieras tanto en el ámbito autonómico como estatal.
Un déficit crónico que lastraba el crecimiento
Durante años, la insuficiente financiación del Gobierno central para los campus de Ceuta y Melilla fue cubierta de manera transitoria por la propia Universidad de Granada y por la Junta de Andalucía. Esta situación generó un desequilibrio persistente que limitó la planificación a medio y largo plazo de la sede ceutí.
Además, la Junta de Andalucía, competente para autorizar la implantación de nuevos grados y másteres, puso trabas a la ampliación de la oferta académica al no querer asumir un mayor esfuerzo financiero. Este escenario mantuvo frenado el crecimiento del campus, pese a las reivindicaciones reiteradas desde la comunidad universitaria y desde la propia ciudad.
El aumento de la financiación estatal, recogido ya en las cuentas de 2025 y con compromiso expreso de seguir incrementándose en 2026, abre ahora una nueva etapa. El objetivo, según señala la propia UGR, es “eliminar el déficit crónico de esos campus”, una condición imprescindible para avanzar en nuevas titulaciones y consolidar la oferta universitaria en Ceuta.
El presupuesto de la UGR para 2026
El Consejo Social de la Universidad de Granada aprobó este 18 de diciembre el presupuesto para el próximo ejercicio, que alcanza los 636 millones de euros. El documento refleja un crecimiento relevante, aunque condicionado por la incertidumbre en la financiación autonómica.
En este ámbito, la universidad detalla que el reparto definitivo de la anualidad 2025 resultó ser 5,6 millones de euros inferior a lo necesario para cubrir lo ingresado el año anterior más los incrementos obligatorios de gastos de personal. A ello se suma que no se respetó la cláusula de salvaguarda, lo que supuso una pérdida adicional de 2,4 millones, y que no se cubrieron en su totalidad los incrementos salariales obligatorios.
Mejora estatal frente a restricciones autonómicas
Frente a este escenario, la financiación estatal destinada a Ceuta y Melilla aparece como uno de los elementos más positivos del presupuesto. La UGR recoge expresamente que en 2025 se ha producido una mejora significativa por parte del Ministerio de Universidades, situando la aportación en 14 millones de euros, con un incremento superior al 50%.
Además, el documento presupuestario incorpora el compromiso de seguir aumentando esta aportación en 2026, un aspecto clave para corregir los desequilibrios históricos que arrastraban ambos campus y que habían sido compensados de forma provisional por la universidad y la administración autonómica.
Impulso a ingresos propios y patrimoniales
Junto a la mejora de la financiación estatal, el presupuesto de la UGR para 2026 refuerza la estrategia de incremento de los ingresos propios. La universidad prevé un crecimiento del 5% en este apartado, apoyado en varios factores.
Entre ellos, se encuentra el aumento de los ingresos por enseñanzas propias, la internacionalización de cursos virtuales (MOOC), el mantenimiento del crecimiento sostenido de los ingresos por investigación y costes indirectos asociados, así como la actualización de alquileres y de los precios públicos de determinados servicios universitarios, como residencias, comedores o la cesión de espacios.
Personal e infraestructuras, los principales motores del gasto
El incremento global del 7,13% del presupuesto tiene su origen en dos factores principales. El primero es la subida de los gastos de personal, derivada de las subidas salariales estatales, la implantación de la carrera horizontal del PTGAS y el abono de pagos pendientes de complementos autonómicos.
El segundo factor es el aumento de las inversiones en infraestructuras, que crecen un 11,46% con el objetivo de modernizar el patrimonio universitario y actualizar infraestructuras docentes cuya renovación no puede aplazarse.
Contención del gasto corriente
Frente a estos incrementos, los gastos corrientes presentan una subida muy contenida, del 1,7%, gracias a una política de moderación y a la reducción aplicada en los gastos corrientes estructurales de vicerrectorados, facultades y departamentos.
La UGR define así un presupuesto caracterizado por un crecimiento “relevante y necesario”, que combina contención en el gasto corriente con el refuerzo de las obligaciones de personal y las inversiones inaplazables.
En el caso de Ceuta, la mejora de la financiación estatal comienza a corregir una situación arrastrada durante años y genera expectativas en torno a la ampliación del catálogo de titulaciones, una posibilidad que hasta ahora se veía condicionada por la falta de recursos y por las limitaciones impuestas desde el ámbito autonómico.