La AUGC reclama recursos, presencia institucional y refuerzos reales tras un 2025 marcado por el aumento de entradas irregulares que arrojan una cifra de 42 fallecidos en lo que va de año intentando alcanzar la ciudad.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado públicamente el abandono institucional que, aseguran, sufren los agentes destinados en Ceuta. En un año que describen como “trágico” por el aumento de las muertes en el mar y la creciente presión migratoria, la organización lamenta que el Ministerio del Interior no haya dotado a la plantilla de los medios humanos y materiales necesarios para afrontar una situación que consideran cada vez más grave.
Falta de medios en un contexto de presión creciente
AUGC ha expresado su “profunda indignación” ante lo que define como un abandono institucional por parte del Ministerio del Interior. Según la asociación profesional, la frontera sur vive una situación “insostenible”, marcada por un entorno “cada vez más complejo” en el que los guardias civiles trabajan sin los recursos adecuados para garantizar la seguridad y salvar vidas en el mar.
La organización recuerda que en lo que va de año se han contabilizado 42 fallecidos —incluidos menores— en su intento de alcanzar la costa ceutí a nado, bordeando unos espigones que describen como “de la muerte” y que se han convertido en símbolo de “la tragedia y el abandono”. Un drama que, según AUGC, corre el riesgo de normalizarse y deshumanizarse.
Un escenario de sobrecarga y riesgo constante
Para los agentes que patrullan la costa y el perímetro fronterizo, trabajar en estas circunstancias implica una exposición permanente al peligro. AUGC ha lamentado que los guardias civiles sigan sin contar con la protección laboral, jurídica y material que requiere su labor. “La presión diaria se ha vuelto imposible de asumir”, señalan en el comunicado, aludiendo tanto al aumento de criminalidad en la ciudad como al repunte de entradas irregulares por vía marítima y terrestre.
La asociación subraya que el “goteo” de accesos a través de la frontera es diario y que las patrullas permanecen “desbordadas y en un estado de sobrecarga permanente”.
La intervención en el Senado reaviva el debate
La situación, según AUGC, ha quedado nuevamente reflejada en la sesión de control al Gobierno celebrada en el Senado. La senadora del Partido Popular por Ceuta reprochó al ministro Grande-Marlaska su falta de acción ante el incremento de la presión fronteriza, pero la respuesta del titular de Interior se limitó, según señala el comunicado, a culpar a ejecutivos anteriores.
Para la asociación, estas “excusas políticas” ni protegen la frontera sur ni evitan más muertes, y tampoco ofrecen la seguridad necesaria a los agentes destinados en Ceuta. AUGC lamenta que Interior “ignore la realidad” que viven los guardias civiles y no asuma sus responsabilidades en un momento que califican de crítico.
Refuerzos insuficientes en un año especialmente dramático
La organización ha criticado además que, pese al aumento de entradas y fallecimientos, la Dirección General de la Guardia Civil haya anunciado únicamente una vacante para los GEAS y otra para el Servicio Marítimo en el Boletín Oficial del Cuerpo. Para AUGC, este “refuerzo” resulta claramente insuficiente ante la magnitud del reto.
La asociación subraya que fenómenos como el de los nadadores —inexistente en el pasado, afirman— “han venido para quedarse” y exigen una respuesta acorde al momento.
AUGC reclama recursos urgentes y reconocimiento institucional
En su comunicado, AUGC insiste en tres peticiones básicas: recursos, apoyo y presencia. Los agentes destinados en Ceuta solicitan efectivos suficientes y medios adecuados que les permitan afrontar el aumento de presión en la frontera y actuar con mayor seguridad. También piden que se reconozca la gravedad de lo que ocurre “sin promesas ni anuncios”, y que se adopten medidas reales para evitar nuevas tragedias.
La asociación concluye reclamando al Ministerio del Interior una reacción urgente que permita proteger la frontera, garantizar la seguridad en la ciudad y, sobre todo, impedir que sigan perdiéndose vidas en la costa ceutí.

