El dato confirma que este dispositivo, instaurado hace años para evitar entradas irregulares ocultas en vehículos de feria, se está volviendo cada vez menos necesario
La última edición de la Operación Feriante en Ceuta ha marcado un nuevo mínimo histórico: únicamente tres migrantes interceptados, en su mayoría menores de edad, durante los tres días de controles a los feriantes que regresaban tras las Fiestas Patronales. El dato confirma que este dispositivo, instaurado hace años para evitar entradas irregulares ocultas en vehículos de feria, se está volviendo cada vez menos necesario, especialmente desde el cierre de la frontera durante la pandemia.
Mínimo histórico en un operativo tradicional
Durante los tres días de controles, las autoridades revisaron decenas de vehículos de feria, localizando solo a tres personas que intentaban pasar de forma irregular. En años anteriores, la cifra era mucho más elevada, pero en las últimas ediciones el descenso ha sido constante hasta llegar a este récord histórico.
La mayoría de los interceptados eran menores, lo que confirma que el perfil de las personas que intentan aprovechar este tipo de transportes para cruzar ha cambiado en los últimos años.
Una tendencia a la baja desde el coronavirus
La caída en las cifras de la Operación Feriante no es casual. Desde la pandemia y el cierre temporal de la frontera, los intentos de cruce oculto en camiones o remolques de feria han disminuido de forma drástica. Las medidas de control implementadas desde entonces, junto con la obligación de visado para acceder a Ceuta, han reducido las posibilidades de entrada irregular.
A esto se suma un refuerzo constante de la vigilancia en el puerto y en el recinto ferial, que ha dificultado la labor de quienes intentan colarse en los vehículos de transporte.
Dispositivo de control reforzado
La operación ha contado con un importante despliegue de seguridad, incluyendo agentes de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Portuaria y seguridad privada. Los controles se han realizado tanto en el puerto como en los accesos al recinto ferial, revisando minuciosamente cada camión y remolque antes de embarcar rumbo a la península.
Gracias a estas medidas, la detección de personas ocultas ha sido mínima, lo que confirma que el sistema de vigilancia está resultando altamente eficaz.
¿Sigue siendo necesaria la Operación Feriante?
Aunque la Operación Feriante se ha mantenido como una medida preventiva tradicional tras las Fiestas Patronales, las cifras de este año plantean la pregunta de si sigue siendo imprescindible. El descenso constante de interceptaciones en las últimas ediciones, unido a un control fronterizo más estricto, indica que el dispositivo podría estar evolucionando hacia una función más disuasoria que operativa.
Sin embargo, las autoridades consideran que es importante mantener la vigilancia para garantizar que no se relaje la seguridad y para seguir protegiendo a los menores que puedan verse implicados en este tipo de intentos.
Un reflejo de la nueva realidad migratoria en Ceuta
La edición 2025 de la Operación Feriante refleja un cambio sustancial en la realidad migratoria de Ceuta: menos intentos, más control y un sistema de seguridad que ha demostrado ser eficaz. Aunque el dispositivo sigue siendo un símbolo de la coordinación entre fuerzas de seguridad y administraciones, su papel en el futuro podría adaptarse a este nuevo contexto, en el que la prevención parece ser la clave.

