La Consejería de Sanidad la cesó y volvió a nombrar en el mismo BOCCE argumentando su dilatada experiencia: "Mantendrá las mismas condiciones salariales", apunta la Ciudad
Rebeca Benarroch (PP) se jubiló este miércoles forzosamente como funcionaria al cumplir los 70 años. Sin embargo, seguirá los pasos de su marido, José María Caminero, y mantendrá su puesto como directora general de Sanidad, en el que lleva desde 2015. Más de una década.
La Consejería que dirige Nabila Benzina emitió ayer, miércoles 25 de marzo, un BOCCE extraordinario con dos puntos. El primero contenía su cese del puesto de confianza, dado que precisamente estaba en él por su condición de funcionaria, ahora extinta. Sin embargo, el segundo epígrafe, pasaba a argumentar de nuevo su nombramiento. En esta ocasión, defendiendo la continuidad de la directora general por su amplia experiencia.
También son amplios sus emolumentos, más de 100.000 euros al año (107.459,40 euros, según la última actualización de retribuciones de altos cargos publicada por la Ciudad), siendo junto a Caminero, cuando era Interventor, dos de los funcionarios que más han percibido anualmente en la Ciudad: "Mantendrá las mismas condiciones salariales", aseguraban esta mañana fuentes oficiales de la administración. De hecho Benarroch era, según esa tabla salarial de altos cargos, la que más cobraba y lo seguirá siendo si como dice la Ciudad mantiene su sueldo tal cual estaba.
Algo que no le cuadra a las fuentes sindicales consultadas, que entienden que debería perder algunos pluses y complementos. Estas personas ven además "ilegal que un jubilado sea director general". Sin embargo, descartan acudir a los tribunales a pleitear contra el nombramiento: "Es una batalla que deberían dar los partidos de la oposición", coinciden en apostillar.
Todos los partidos de la oposición al Gobierno, excepto MDyC, bramaron el pasado verano cuando se conoció que, una vez jubilado, también de forma forzosa por edad, Caminero, pasaría directamente de la Intervención a ocupar el puesto de Director General de Control Presupuestario con un sueldo anual de 75.130,44 euros.
El relevo al frente de la dirección general de Sanidad no se producirá, al menos de momento. Los argumentos de la Consejería son a priori incontestables en lo que se refiere a la experiencia de Benarroch en el puesto. Lleva en él ya desde el año 2015. Sin embargo, funcionarios preguntados por esta cuestión dudan del encaje en la norma de mantener a una persona que ha alcanzado la edad obligatoria de jubilación en un puesto de esta naturaleza.
El suyo no es el primer caso, en su momento UGT llegó a acudir al tribunal de lo Contencioso-Administrativo para discutir coyunturas similares. En ocasiones con éxito, en otras no, teniendo que acatar fallos en favor del Gobierno local, con un importante coste económico para el sindicato.
Benarroch y Caminero no son los únicos además que ostentan una dirección general sin ser funcionarios. Tamara Guerrero, directora general de Turismo y Planificación de Inversiones desde 2021 tampoco lo es: "En su caso se la considera gente relevante científicamente", subraya uno de los funcionarios consultados por este medio respecto a su aval para ocupar el puesto.


