La escuela de baile se suma a la red de apoyo con formación específica y llamamiento a más entidades privadas
La delegada del Gobierno en Ceuta, Cristina Pérez, participó en la puesta en marcha esta mañana de un Punto Violeta en la academia de baile de María José Lesmes, un acto centrado en la prevención y la detección de la violencia de género en un entorno frecuentado mayoritariamente por mujeres y niñas.
Durante su intervención, Pérez situó la iniciativa en el valor simbólico y social de la academia, por la que han pasado varias generaciones de ceutíes. Explicó que la implantación del Punto Violeta “no viene más que a significar la defensa y la lucha contra la violencia de género” y señaló que se trata de un lugar de referencia donde muchas mujeres acuden a bailar, socializar y apoyarse.
La delegada indicó que este recurso servirá para que las usuarias puedan identificar conductas que pueden derivar en situaciones de violencia, no solo física. En sus palabras, permitirá “detectar, a lo mejor, alguna conducta que está provocando una situación de violencia, que no tiene por qué ser física, hay muchos tipos de violencia”, y ayudará a reconocer comportamientos que se quiere “abolir” y combatir.
Pérez agradeció a María José Lesmes y a su equipo haber solicitado la participación de la unidad de lucha contra la violencia hacia la mujer y expresó su deseo de que otras empresas se sumen a la iniciativa para evitar que se sigan contabilizando víctimas. Manifestó que espera que el ejemplo se extienda y que el objetivo sea tener "un año tranquilo y no contar "por decenas las mujeres víctimas de violencia de género”.
La academia se define como entorno “seguro, libre y respetuoso”
Los representantes de la escuela de baile subrayaron que el centro es un entorno en el que la práctica totalidad del alumnado son mujeres y lo definieron como un espacio de “encuentro, crecimiento y cuidado”. “Es un sitio seguro, libre y respetuoso para todos”, afirmaron.
La directora explicó que solicitaron el Punto Violeta como una forma de reafirmar que en la cultura “la violencia no tiene cabida” y de asumir que “no se puede mirar hacia otro lado”. Sostuvo que “escuchar, arropar, proteger y cuidar también es educar” y vinculó esos valores al flamenco, al que atribuyó principios como la igualdad, la dignidad y el respeto. A su juicio, bailar es “un acto de valentía” y cuidarse, “un acto de amor incondicional y colectivo”.
Formación y trabajo continuado tras la implantación
Por su parte, la unidad vinculada al Punto Violeta explicó durante el acto, celebrado a las puertas de la Academia, que la puesta en marcha del espacio no se limita a colocar un distintivo. "Ahora es cuando realmente empieza el trabajo”, señalaron, detallando que la institución artística ha recibido formación por parte de la Delegación del Gobierno y que próximamente desarrollarán acciones con alumnado y equipo.
La Delegación considera importante la incorporación de empresas privadas a sus iniciativas, por lo que ofrecen apoyo y herramientas a todas las entidades que quieran incorporarse. En la ciudad ya forman parte de esta red, en el ámbito privado, una farmacia y esta academia, y en el sector público la Universidad y distintos servicios de la Administración General del Estado con atención al público, como Delegación del Gobierno, Seguridad Social o MUFACE.