Obras

La playa de Calamocarro, clausurada temporalmente

Playa de Calamocarro / M.R.
photo_camera Playa de Calamocarro.

 Una obra urgente en la escollera ha obligado a Delegación a actuar de manera inmediata

La delegada del Gobierno, Cristina Pérez, ha cambiado el despacho por las vistas al Estrecho desde Calamocarro para anunciar una obra “inmediata” y “de emergencia” en la escollera bajo la carretera que transcurre por la línea de costa. Los trabajos comenzarán la semana que viene y hasta julio la playa no será de nuevo apta para el baño.

Por su parte, el tráfico rodado no se verá afectado. “Al menos no de forma continua, sí podrá haber pequeños cortes puntuales”, ha matizado Diego Martínez, director del área de Fomento de la Delegación.

Cristina Pérez en la playa de Calamocarro.
Cristina Pérez en la playa de Calamocarro.

“No hay más remedio”, ha lamentado Pérez por lo inconveniente de los tiempos, con la primavera ya entrada y el verano a las puertas, en unos días en los que el calor empieza a apretar. Prima, ha asegurado, “el interés mayor”, que es la seguridad de los usuarios.

No afectará a la totalidad de la playa, ya que las obras tan solo requerirán del cierre parcial de unos 70 metros (donde linda con la escollera que será reforzada), pero esto, entiende la delegada, es un inconveniente "necesario". "La demarcación de costas de Cádiz así lo ha establecido, ha establecido que existe un riesgo y por encima de todo está la seguridad", ha incidido sobre la importancia de la N-354 como conexión con la barriada de Benzú.

Playa de Calamocarro.
Playa de Calamocarro.

El duro invierno, que ha acumulado un temporal tras otro, ha ocasionado daños en el muro que soporta a su vez la carretera y que han puesto en peligro su integridad a futuro. Y la actuación, que ya está licitada, “es urgente”. Cuenta con un importe inicial de aproximadamente 2,6 millones euros y las obras consistirán fundamentalmente en el relleno de las cavidades existentes y la colocación de nuevas protecciones para asegurar que el muro quede en perfectas condiciones y resista futuros temporales.

“No hay una peligrosidad estructural catastrófica, de lo contrario se habría cerrado la carretera”, ha recalcado Martínez, pero sí existe “un desgaste importante” que debe ser subsanado.

Los espigones artificiales no son una opción para proteger el muro. Estos, ha detallado, podrían afectar a la fauna y flora de la ciudad, así como a las mareas, por lo que en este caso no resulta una solución interesante.

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