El Gobierno podría verse forzado a rehacer los pliegos ya que la decisión sobre el concurso público queda ahora en manos del Tribunal Especial de Contratación de Madrid
El futuro de la gestión de la basura en Ceuta vuelve a tropezar. Un recurso especial de contratación contra el pliego presentado por Marítima Peregar -empresa que actualmente realiza el traslado de residuos como subcontrata de la adjudicataria Urbaser- ha puesto en jaque el proceso de concesión de la gestión de la Planta de Transferencia, que se encuentra parado.
Así lo apuntan a este medio fuentes del Gobierno municipal, quienes indican que la Mesa de Contratación decidió paralizar el proceso justo cuando se iba a realizar la apertura de los sobres con las ofertas. El órgano contestó en contra del recurso, sin embargo, el procedimiento obliga a poner la decisión en manos del Tribunal Especial de Contratación, radicado en Madrid y esta instancia "ha suspendido el procedimiento hasta que resuelva".
Cabe recordar que actualmente Urbaser gestiona la planta con un contrato que ha expirado hace un lustro y que se firmó en 2010 por un máximo de diez años. Desde entonces opera en prórroga forzosa, generando numerosos problemas, incluido que el traslado de la basura sufra bloqueos periódicos porque ni Urbaser, ni Peregar, cuentan con un barco que cumpla con las especificaciones necesarias, en propiedad.
A inicios de 2024, el Gobierno local anunció su intención de sacar adelante un nuevo contrato por cinco años en unos términos económicos similares a los del anterior, 28,2 millones para un lustro. Además, en aquel momento se planteó que la licitación estaría abierta en abril.
Volantazo a la licitación
Más de un año después el concurso seguía sin iniciarse y cifras y tiempos cambiaron enormemente. Finalmente, el Ejecutivo elevó la cuantía por encima de los 80 millones de euros, incrementando también la duración del acuerdo a diez años.
Estos cambios se justificaron en la necesidad de asegurar también el traslado de mercancías peligrosas de organismos -Ingesa o Ministerio de Defensa entre otros- vinculados al Gobierno de España. Del que a su vez se espera acabe accediendo a financiar completamente el transporte marítimo, tal y como marca la ley. Algo que abarataría enormemente los costes para la Ciudad.
Problemas constantes y variados
Los pliegos del millonario concurso público vieron la luz el pasado cuatro de junio y la fecha para presentar ofertas concluía el día 7 de este mes (julio). Entretanto, los trabajadores de la planta convocaron parones temporales de la actividad reclamando mejoras salariales y de condiciones laborales. Urbaser no estaba dispuesta a acceder si el Gobierno no daba unas ciertas garantías, a la vista de que su continuidad como adjudicataria no está asegurada, aunque parece muy probable.
Los sindicatos amenazaban con huelga, pero confiados en que la licitación pudiera resolverse pronto, descartaron por el momento tomar medidas a mayores.
Esa rápida resolución que anhelaban los empleados no se dará. El recurso presentado por Peregar -cuyo contenido no ha trascendido y no parece fácilmente deducible viendo el contenido de los pliegos- deja la licitación en un punto muerto. No será hasta que el Tribunal Especial de Contratación resuelva la disputa cuando la Ciudad pueda volver a actuar.
Los plazos pueden dilatarse
En caso de que el organismo estime la alegación de la naviera, los pliegos tendrán que ser rehechos ajustándose al fallo del Tribunal. De no aceptar el recurso, el concurso público continuará en los mismos términos planteados inicialmente.
Sea cual sea la resolución final, la gestión de la Planta de Transferencia y el traslado de la basura continúan suponiendo un importante problema para el Gobierno local. Problemas con la salida de los residuos por ausencia de barco y de capacidad económica de los adjudicatarios, conflictos laborales y deterioro de las instalaciones destacan entre el largo listado de inconvenientes de un servicio esencial, cuyo mal funcionamiento viene siendo una constante.


