El Ejecutivo ha aceptado una serie de modificaciones en el acuerdo laboral para conseguir su aprobación en el Consejo de Administración mientras organiza un ente separado de la política que gestione al menos Obimace, Brigadas Verdes y la firma de limpieza viaria, con Sánchez Valderrama a la cabeza
La revolución total en Servilimpce ya está en marcha. El convenio podría salir aprobado este mismo jueves, el cese del gerente Luis de la Barrera recibirá luz verde el viernes, llegando Alejandro Benavides como sustituto, mientras el Gobierno prepara un centro de mando -separado de la gestión política- que se encargue de mandar en, al menos, Obimace, Brigadas Verdes y la propia empresa de limpieza viaria.
Los cambios llegan como respuesta al mal funcionamiento del servicio, que según revelan fuentes de la propia Administración local, ha acabado por exasperar al presidente Juan Vivas -a la par que desgastar la figura del consejero responsable, Alejandro Ramírez- de quien parte la idea del centro de mando coordinado. Su dirección quedará, según estos testimonios, en manos de Juan Manuel Sánchez Valderrama, manteniendo la gerencia de Servilimpce el citado Benavides, quien organizará lo concerniente al servicio.
El convenio, con modificaciones, saldrá aprobado el jueves
El primer hito en esta nueva etapa de la aún jovencísima sociedad municipal de aseo viario se cumplirá el jueves. Entonces el Consejo de Administración dará luz verde al convenio de la firma. Eso sí, con algunas modificaciones respecto a lo pactado originalmente con los sindicatos.
Fuentes sindicales indican precisamente que, como el ejecutivo necesitaba de apoyos para llegar a la mayoría necesaria y aprobar el texto, ha aceptado incluir varios cambios interesados por el representante de Ceuta Ya!, Juan Luis Aróstegui, para que el acuerdo se ajustara a la legalidad. Todos los sindicatos se han mostrado de acuerdo, con especial celebración por parte de CCOO, que no había apoyado el borrador inicial y elogia ahora "el interés mostrado por el consejero Ramírez en sacarlo adelante".
Un listado de cinco puntos que empieza por al articulado relativo a la jornada laboral, fijada en 35 horas semanales para la totalidad de la plantilla, adaptando la organización del servicio a una cobertura de lunes a domingo. No obstante, el personal que ya es indefinido a tiempo completo en el momento de entrar en vigor el acuerdo mantendrá como derecho consolidado trabajar exclusivamente de lunes a viernes, con carácter de condición más beneficiosa.
En cambio, quienes tengan contrato indefinido a tiempo parcial y amplíen horario por aplicación del régimen transitorio, así como las nuevas incorporaciones, quedarán adscritos al sistema de trabajo durante toda la semana, con turnos de noche (00.00 a 07.00 horas), mañana (07.00 a 14.00 horas) y tarde (14.00 a 21.00 horas). Se establece además una pausa diaria de media hora no recuperable en franjas prefijadas según el relevo, mientras que el personal administrativo mantiene horario de oficina, de lunes a viernes entre las 08.00 y las 15.00 horas.
Con las modificaciones aceptadas por todas las partes, el texto también mejora la cobertura económica en situaciones de incapacidad temporal. En caso de baja médica por enfermedad, la persona trabajadora pasa a percibir el cien por cien del salario real que venía cobrando, lo que supone mantener íntegros sus ingresos durante ese periodo.
El tercer modificado de todos los que facilitarán el apoyo de Ceuta Ya! -y posiblemente el del PSOE- en el Consejo, tiene que ver con la disposición transitoria que regula el paso de los indefinidos a tiempo parcial a jornada completa de 35 horas para ajustarse a las necesidades del servicio público. Durante el proceso, este colectivo prestará funciones de lunes a domingo y se incorporará de forma progresiva al esquema de lunes a viernes en un plazo máximo de cuatro años, a razón de treinta operarios por ejercicio y siguiendo un orden estricto de antigüedad. El calendario puede adelantarse si la organización del servicio lo permite.
Los otros aspectos que cambian respecto al texto original son la inclusión de un capítulo nuevo en el que se establecerá el sistema de clasificación profesional de los trabajadores por medio de grupos profesionales y la recuperación de las antiguas nomenclaturas de los puestos de trabajo, suprimiendo el organigrama orientativo. También se introducen cambios en la exposición de motivos, por contener algunas afirmaciones incorrectas.
Estos cambios han recibido el visto bueno de los sindicatos -especialmente de CCOO que no había firmado inicialmente el acuerdo y que justo pedía las citadas mejoras- en una reunión celebrada esta misma mañana, por lo que el Gobierno procederá a llevar a Consejo de Administración la aprobación del convenio el jueves día cinco.
A rey muerto, rey puesto
Una vez aprobado el convenio el jueves, la gestión en Servilimpce no volverá a ser la misma. Al menos ese es el anhelo del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, que según fuentes de su propio Ejecutivo lleva meses molesto por cómo se desarrollaban las cosas en el seno de la compañía y planea desde abril la creación de un centro de mando que englobe a Obimace, Obimasa, Brigadas Verdes y la propia empresa de limpieza.
El cambio comienza por la destitución de Luis de la Barrera como gerente. Llegado "de fuera" como presumía el Gobierno en el momento de su nombramiento, este ingeniero nunca llegó a tener excesivo poder de decisión en la compañía, tal y como reconocían sindicatos, plantilla y miembros del Consejo de Administración. Y cuando lo tuvo, ejecutó decisiones que no gustaron a trabajadores y sindicalistas y que acabaron por erosionar incluso a funcionarios municipales.
Su cese se votará el viernes en Consejo de Administración y su puesto lo ocupará Alejandro Benavides. Con un amplio historial en Urbaser y Trace, las fuentes consultadas por este medio elogian su capacidad de gestionar lo concerniente al servicio.
Un mando para dominarlos a todos: Juan Manuel Sánchez Valderrama
Pero Benavides no estará en el escalafón más alto. Ese lugar lo ocupará -si los planes de Vivas acaban por llevarse a término- el ahora gerente de Acemsa, Juan Manuel Sánchez Valderrama, al que han pedido encabezar un centro de mando que englobe a Obimace, Obimasa, Servilimpce y Brigadas Verdes (una vez quede desatascada su municipalización).
La exigencia de este pasa por contar con gerentes de perfil "técnico" y con mínimas intromisiones de la parte política en la gestión del día a día de las compañías. De hecho, fuentes de la Administración local afirman que los cambios en la gerencia de Obimace dificultan su incorporación al ente de mando común, aunque esta aún no está descartada.
Por ver está si el movimiento anhelado por el presidente de la Ciudad acaba por concretarse y en qué plazo lo hace. En cualquier caso, la intención es que la situación, al menos en Servilimpce, pegue un volantazo, superando los constantes escándalos y disfunciones en su funcionamiento.