CCOO y UGT cifran en hasta 1.200 los trabajadores afectados y acusan a la patronal de cerrarse en banda en la negociación de un convenio que ofrezca a los empleados mejoras salariales
El sector de la limpieza de edificios y locales se encamina a un nuevo pulso laboral en Ceuta. Los sindicatos Comisiones Obreras y UGT han anunciado un calendario de movilizaciones que incluye una concentración el 2 de marzo y tres jornadas de huelga los días 9, 16 y 23, tras denunciar el “bloqueo absoluto” de la negociación del convenio por parte de la patronal.
El secretario general de la Federación de Servicios de CCOO Ceuta, Ángel Lara, fue tajante al presentar la convocatoria: “Este sector lo único que quiere es llegar a fin de mes”. Las protestas, detalló, afectarán a la limpieza de colegios, el Hospital Universitario, centros de salud y numerosas dependencias públicas y privadas.
Un convenio encallado desde 2024
Lara recordó que el convenio expiró en 2024 y que, pese a la denuncia formal realizada por los sindicatos, la negociación sigue sin avances. Según explicó, la patronal mantiene “una cerrazón absoluta” y se niega a consolidar subidas salariales reales, limitándose a ofrecer cantidades a tanto alzado.
El dirigente defendió que la propuesta sindical —un incremento del 1,75% para 2025 y del 3,5% en los años siguientes— “no es ningún disparate”, especialmente en un sector con salarios que rondan los 18.000 euros anuales. “No estamos hablando de lujo, sino de subsistir”, insistió.
UGT: “La huelga es la última opción”
Desde UGT Ceuta, su responsable en FeSMC, Abselam Abdel Lah Abdeselam, reforzó el mensaje unitario al subrayar que los sindicatos “nunca hemos querido llegar a la huelga”. A su juicio, la convocatoria responde a que la patronal “no acepta casi nada de las propuestas”.
El sindicalista pidió comprensión a la ciudadanía y garantizó servicios mínimos. “Detrás de cada nómina hay una familia”, recordó, antes de reclamar a las empresas que “se sienten a negociar para desbloquear esta situación”.
Plantillas al límite
La delegada de CCOO Emma Cajal describió el clima interno del sector: “Hay angustia entre los compañeros”. Aunque reconoció que la huelga generará problemas, defendió que la plantilla se ha visto obligada a dar este paso.
“Si estamos no se nos ve, pero si no estamos sí se nota”, advirtió, denunciando que muchos trabajadores “no llegan a final de mes”. También reivindicó el papel del colectivo durante la pandemia: “Fuimos un servicio imprescindible y la patronal no nos reconoce nada”.
Un sector precario y feminizado
Los sindicatos estiman que entre 1.100 y 1.200 trabajadores están afectados en Ceuta, en un ámbito muy feminizado y con alta parcialidad. El delegado de UGT Abdelahmid Mohamed fue contundente al afirmar que la huelga “la está forzando la patronal” con su bloqueo.
“Ellos siempre ganan y dan lo mínimo”, criticó, reclamando mejoras reales ante el encarecimiento del coste de la vida.
Pese al tono duro, las centrales reiteran que siguen abiertas al diálogo. Pero el mensaje final es claro: si no hay movimientos en la mesa negociadora, las movilizaciones de marzo podrían ser solo el principio.

