La UGR, satisfecha, cuenta con que la Ciudad ejecute la reforma del Campus este año

Estudiantes en el Campus Universitario de Ceuta.

La institución universitaria aplaude el proyecto desvelado la pasada semana: "Acabaría con los problemas actuales del campus que serían muy difíciles de abordar desde la comunidad de propietarios"

La reforma del Campus Universitario es una de las inversiones que con alta probabilidad aparecerá en los presupuestos de la Ciudad para 2026. Así se deduce de lo expresado por fuentes de la Universidad de Granada, que gestiona -junto a la UNED- las instalaciones y que, además de mostrarse muy satisfecha por el proyecto que maneja el Ejecutivo local, cuenta con que pueda ejecutarse durante el año que viene. Apuntan que las obras que se abordarán darán solución a problemáticas relevantes que serían inasumibles para la comunidad de propietarios. 

Fue la pasada semana, durante la intervención del director de la UNED, Carlos Rontomé, cuando saltó la liebre. El ex consejero reveló que mantenía conversaciones con el Gobierno local respecto a un proyecto de reforma de los equipamientos destinados a las entidades de estudios superiores, en las que también se encuentra la Escuela de Idiomas. 

Preguntados por este medio, altos cargos de la UGR, la que más estudiantes atrae al espacio situado a pocos metros de la plaza Maestranza, explican que conocían las intenciones de la ciudad desde hace tiempo: "Están haciendo ahora el proyecto de valoración", detallan, llegando incluso a aventurar fecha para su inicio y conclusión: "Se supone que es para incluirlo en los presupuestos de 2026 y ejecutarlo ese año". 

Con buena parte de las inversiones de las cuentas que en las próximas semanas pasarán por Pleno aún por desvelarse, la actuación en el Campus cobra fuerza para estar en la lista. "Sería estupendo porque acabaría con los problemas actuales en cuanto a humedades, cubiertas, pintura y demás. Cosas que sería muy difícil que pudiéramos abordar desde la comunidad de propietarios en el contexto de falta de financiación que tenemos". 

La financiación sigue siendo el gran lunar 

Más allá de unas obras que la UGR ve necesarias, el problema de la entidad universitaria en Ceuta sigue siendo el económico. Semanas atrás, durante el acto de inicio del curso académico, el rector, Pedro Mercado, subrayaba su intención de continuar reclamando al Gobierno de España que palíe la infrafinanciación histórica que vienen sufriendo los campus de Ceuta y Melilla. Algo harto complicado sin una mayoría en el Congreso de los Diputados que apruebe unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. 

Si bien, es cierto que la situación es diversa en ambas ciudades autónomas. En el caso de Melilla es la propia Ciudad Autónoma la que compensa el coste de los estudios que no asume la Administración central, encontrándose sin embargo con unas instalaciones deficientes. Por contra, en Ceuta, el Ejecutivo fue quien asumió la construcción del Campus y pagará ahora su remodelación. Sin embargo, el dinero para cubrir el curriculum universitario acaba viniendo en parte de la Junta de Andalucía y también de los fondos propios de la Universidad de Granada. 

Esto supone un lastre para la implantación de nuevas titulaciones, ya que es la comunidad vecina quien da el visto bueno a las solicitudes de grados y posgrados. De hecho, en la última ventana la Junta planteó trabas a dos máster que se pretendían impartir en la localidad porque no quería acabar cargando con los costes. Cuestión aún no completamente resuelta, pues la quisquillosa Agencia Andaluza del Conocimiento aún debe verificar los másteres de Emprendimiento Digital y Gestión en Salud. 

La residencia, otro pendiente 

Otro elemento esencial para que el Campus de Ceuta pueda incrementar su oferta, incluso con algún grado atractivo que pudiera conllevar la llegada de estudiantes de la península, es la creación de una nueva residencia universitaria. La UGR tiene claro que no puede asumir con sus fondos ni su edificación, ni su gestión, por lo que la pelota sigue en el tejado de la Ciudad Autónoma. 

La idea con la que trabajaba desde hace más de un año el Ejecutivo local era la de facilitar a una empresa privada interesada la cesión temporal de un terreno municipal. En un determinado punto, llegó a sonar la posibilidad de que alguna compañía se hubiese inclinado por poner la residencia en el antiguo hospital de Cruz Roja

Esos cantos de sirena no llegaron a concretarse en una oferta a los propietarios, ni siquiera en una llamada y, desde entonces, no ha habido más acercamientos de firmas que se planteen la creación de un establecimiento residencial privado en la localidad.