Uno de cada diez controles de alcoholemia de la Policía Local salieron positivos en 2025

Policía Local / Daniel Hernández

En varios de estos controles, los test confirmaron resultados positivos en sustancias estupefacientes

La Policía Local de Ceuta llevó a cabo durante 2025 cerca de 500 pruebas preventivas de alcoholemia en distintos controles de tráfico desarrollados en la ciudad. El cuerpo, adscrito a la Consejería de Presidencia y Gobernación, ejecutó estas actuaciones dentro de los dispositivos habituales de vigilancia y seguridad vial con un objetivo claro: reducir la siniestralidad y promover una conducción responsable.

Los controles permitieron registrar 54 resultados positivos en alcohol. Esta cifra confirma la relevancia de estas intervenciones para detectar a conductores que circulan en condiciones incompatibles con la seguridad vial y apartarlos de la circulación antes de que generen situaciones de riesgo.

Controles más allá del alcohol

Los agentes no limitaron su actuación al resultado del etilómetro. Cuando un conductor ofreció una tasa negativa en alcohol pero mostró signos evidentes de encontrarse bajo los efectos de sustancias estupefacientes, los policías activaron el protocolo específico para estos casos.

Alteraciones en el comportamiento, falta de coordinación o síntomas de desorientación llevaron a los agentes a practicar pruebas de detección de drogas mediante el sistema Drogotest. Este procedimiento permitió identificar a personas que no habían consumido alcohol, pero sí circulaban bajo la influencia de drogas.

En varios de estos controles, los test confirmaron resultados positivos en sustancias estupefacientes. Estos datos refuerzan la utilidad de los dispositivos integrales que combinan la detección de alcohol y drogas, ya que el riesgo al volante no se limita únicamente al consumo de bebidas alcohólicas.

Prevención para reducir riesgos en la carretera

La Policía Local mantiene estos controles como parte de su estrategia de prevención. La presencia de dispositivos aleatorios y periódicos actúa como elemento disuasorio y contribuye a reducir conductas imprudentes.

Los cuerpos de seguridad recuerdan que conducir tras consumir alcohol o drogas incrementa de forma notable la probabilidad de sufrir o provocar un siniestro. La merma de reflejos, la alteración de la percepción y la disminución de la capacidad de reacción colocan en peligro tanto al propio conductor como al resto de usuarios de la vía.

La combinación de pruebas de alcoholemia y detección de drogas permite actuar sobre un espectro más amplio de conductas de riesgo. Los resultados obtenidos en 2025 consolidan la continuidad de estos dispositivos como herramienta esencial para proteger la seguridad vial en Ceuta.