Lo que debes saber antes de contratar una tarifa de luz y gas

Lo que debes saber antes de contratar una tarifa de luz y gas
ceutaldia
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Entre otras cosas hay que diferenciar entre la tarifa plana y la cuota fija, pues son productos totalmente distintos y si no analizamos bien nuestro consumo podemos llevarnos un susto.


Con el cambio del frío al calor y viceversa, las diferentes comercializadoras de energía que ofrecen sus servicios de luz y de gas promocionan sus tarifas. Las más destacadas en el mercado son la tarifa plana y la cuota fija. Sin embargo, aunque ambas presentan una misma base, lo cierto es que tienen distinto funcionamiento.

La principal diferencia que presentan estas dos modalidades con respecto al mercado regulado está en el precio que se paga por el kilovatio cada hora, el cual varía mucho de mes a mes, ya que se paga en función de lo que se gasta sin tener un precio fijo, por lo que cuando hace mucho frío o mucho calor, y por lo tanto se hace uso de los aires acondicionados o de las calefacciones, la factura de la luz y del gas puede incrementar bastante.

¿Cuáles son las ventajas de la tarifa plana y de la cuota fija?

En este tipo de modalidades se llega un acuerdo con la compañía energética, en el cual se paga un precio fijo cada mes durante todo el año. Esto supone una gran ventaja, ya que aunque el individuo consuma durante un mes mucha energía, el precio en su factura seguirá siendo el mismo mes tras mes.

¿Cuál es la diferencia entre tarifa plana y cuota fija?

Para la tarifa plana se establecen unas cuotas, las cuales dependerán del consumo máximo anual de kilovatios por hora previamente acordado. Hay que saber que estas cuotas no son flexibles, es decir, a cada franja horaria se le aplica una cuota estándar, por lo que es preciso que el consumidor elija aquella que más se aproxime a su consumo medio anual. Por lo tanto, es fundamental que antes de contratar esta tarifa, el usuario estudie el consumo que ha realizado en las facturas del año anterior.

Por otro lado, existen compañías energéticas en el mercado, como la compañía energética Energya VM, las cuales establecen un precio fijo a pagar cada mes, es lo que se conoce como cuota fija. Esta cantidad irá en función del consumo medio que haya realizado el usuario durante otros años. Lo bueno de este tipo de tarifa es que no existe un límite que no se pueda superar, algo que no sucede con la tarifa plana, ya que en esta se tendrá que pagar una penalización en el caso de que el cliente haya superado el consumo fijado en su cuota.

Otro punto a favor de la cuota fija, es que al final del año se lleva a cabo una revisión del consumo que ha realizado el usuario durante el mismo, y si está por debajo o se ajusta a la cuota que ha pagado, la comercializadora de energía le abonará el dinero correspondiente a la cantidad de kilovatios por hora que no ha consumido, siempre en función de los precios de mercado.

Entonces, ¿qué tarifa debo elegir?

Cada tarifa puede adaptarse a un perfil de usuario diferente. No obstante, lo cierto es que la cuota fija parece más justa. A pesar de que a priori la tarifa plana ofrece un coste por kWh bastante económico, siempre que el individuo se adapte al consumo de las diferentes franjas horarias, lo cierto es que de no cumplir con lo establecido en el contrato, la factura podrá verse incrementada.

Con la cuota fija de empresas como Energya VM se contrata un modelo más seguro, sin correr el riesgo de sufrir una penalización en el caso de que se haya superado el límite establecido.

La tarifa plana puede crear una falsa sensación en el usuario, la cual le incite a gastar más. Esto puede ser un problema en el caso de que supere la franja de  consumo real elegida. Por lo tanto, esta alternativa puede ser muy beneficiosa para aquellos usuarios que controlen al máximo su gasto energético o de gas.

En el caso contrario, es decir, que el individuo no se ajuste a las franjas de consumo, ya sea por no controlar el gasto o porque viven muchas personas bajo el mismo techo, es más recomendable optar por una comercializadora de energía  que ofrezca un servicio de cuota fija. Esta tarifa es personalizable y se recalcula cada año.

Ten en cuenta estos consejos para bajar aún más el precio de tu tarifa

En el mercado también existen las tarifas de cuotas fijas reguladas y las de mercado libre. Con estas últimas el consumidor se ahorrará unos euros en la factura de cada mes, lo cual será más significativo al final del año.

También se deben tener en cuenta los servicios adicionales que ofrece la compañía energética elegida, ya que en el caso de que sean personalizables, el cliente podrá prescindir de aquellos que no sean necesarios y así ahorrar aún más dinero. La permanencia es otro factor a tener presente. Evidentemente, si se trata de una cuota fija, esta será de un año, pero el consumidor tendrá la tranquilidad de pagar el mismo precio durante todos los meses

 

Lo que debes saber antes de contratar una tarifa de luz y gas