El pequeño electrodoméstico más recomendado por la OCU

El pequeño electrodoméstico más recomendado por la OCU
El pequeño electrodoméstico más recomendado por la OCU
El pequeño electrodoméstico más recomendado por la OCU

Equipar la cocina es uno de los puntos más importantes, sobre todo si te acabas de comprar o trasladar a una nueva vivienda. Es una inversión que se debe hacer de manera eficiente, combinando necesidades, presupuesto y los electrodomésticos más adecuados tanto en sus funciones como en su consumo.

En cuanto a los grandes electrodomésticos se sabe perfectamente cuáles son los más imprescindibles, el frigorífico y la cocina de vitrocerámica, inducción o gas, después se colocarían el lavavajillas y la lavadora. 

Las dudas siempre se acrecientan con los pequeños electrodomésticos. Entre ellos, el microondas es el rey, el que aporta la magia de la instantaneidad. Pero la batidora es el siguiente aparato eléctrico de la cocina que se considera casi indispensable.

¿Cuál es la batidora más aconsejable?

El mundo de las batidoras es amplio y muy variado por la cantidad de marcas que ofrecen este producto en el mercado, pero se concentran en tres tipos: batidora de vaso, amasadora y de mano. 

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en su objetivo por defender los derechos de los consumidores, sugiere productos que aúnan necesidad, calidad y bajo consumo energético. En el caso de las batidoras de mano, estas son las que ellos recomiendan.

No es casualidad que sea la más común en los hogares. Sus características facilitan muchas tareas y ofrecen una ventaja fundamental, al ser desmontable ocupan muy poco espacio

Lo que debes tener en cuenta en tu decisión a la hora de comprar, es que tenga un diseño ergonómico, calidad en las cuchillas y buena potencia para triturar, batir y picar, y por supuesto, un ensamblaje fácil y resistente.

Una batidora de mano salva de muchas situaciones. Entre sus otras funciones está preparar tanto purés, batidos, mayonesas, salsas como mezclas para preparar bizcochos. Los aficionados a la repostería seguro que le sacarán un gran partido.

¿Cómo se puede reducir el consumo energético de los pequeños electrodomésticos? 

El mayor porcentaje de gasto se da en los hogares, tanto para cocinar como para calentarnos y transportarnos. Por supuesto, hay muchos hábitos para ahorrar energía con todos los aparatos eléctricos que se tienen en casa. De esta manera, se evita que los problemas medioambientales se agraven, además de que nuestro bolsillo sale beneficiado al suponer una reducción en la factura de la luz. 

Principalmente, para ello es conveniente considerar la eficiencia energética de los electrodomésticos. Es una manera muy fácil con la que poder reducir emisiones, y asimismo, ser conscientes del mejor modo de usar estos aparatos para utilizar la energía necesaria sin despilfarrar. 

Aunque parezca un pequeño gesto es una excelente contribución al medio ambiente. Hacer caso a los consejos de uso de los electrodomésticos supone una gran ayuda para ahorrar mayor energía durante su funcionamiento. Siempre que se vaya a comprar nuevos aparatos es importante fijarse en su etiqueta energética.

De forma muy resumida, se puede definir la eficiencia energética como la capacidad de un electrodoméstico en realizar todas sus funciones con el menor consumo de energía posible. Lógicamente cuanto menos energía gaste, más eficiente será.

Si nos fijamos en cualquier tipo de aparato eléctrico doméstico, se encuentra una etiqueta informativa. La normativa en Europa obliga a los fabricantes y distribuidores de electrodomésticos a utilizar la etiqueta energética en cada aparato puesto a la venta en el mercado europeo. 
En ella se incluyen una serie de letras y colores. Las letras van de la A a la G y los colores del verde al rojo. Hay que destacar que la eficiencia energética de los electrodomésticos de clase A, incluyen tres clases adicionales: A+, A++ y A+++.

Es importante saber interpretar esta información. La parte superior de la etiqueta muestra al proveedor o la marca, además del modelo del electrodoméstico. En el medio se encuentra la escala de eficiencia energética de la A a la G. Después, se detalla el consumo de energía anual y unos símbolos que ofrecen las características del producto.

Con todo esto, se concluye que los aparatos eléctricos con eficiencia A ( A+++, A++ y A+), B y C son los que ofrecen un consumo menor al promedio. D y E consumo medio, y F y G gastan mayor energía. La clave del ahorro se halla en los niveles de consumo y del rendimiento. La clase A consume en torno a un 45% menos que uno de clase D y un 70% menos que uno de clase G. 

Es fundamental fijarse en todo esto. Los aparatos con grandes potencias consumen mucho más, y es por ello que elegir bien la eficiencia energética en un grande o pequeño electrodoméstico puede suponer un gran ahorro a la larga en nuestro bolsillo y una gran aportación para un bien común, proteger nuestro ecosistema. 

Optar por aparatos de clase A significa que a largo plazo nuestro consumo será menor.

El pequeño electrodoméstico más recomendado por la OCU