Carreira echa a volar a su álter ego sin corsés en 'La confesión', su primera novela

Carreira echa a volar a su álter ego sin corsés en 'La confesión', su primera novela
Imagen de un abarrotado Salón Mediterráneo.

- Vivas oficia como padrino de un autor "renacentista, polivalente, audaz, resolutivo, barroco, ingenioso, galante, crítico incisivo y romántico amante de la aventura y la libertad"

- El escritor deja claro que el texto "no es una crónica política" y que su protagonista, Jorge Ramales, no es él, aunque reconoce que comparten "algunas impresiones, ideas y fobias"


A nadie, pero menos que a nadie a Emilio Carreira, se le podía escapar la excitación que despertaría en toda persona implicada o interesada por la cosa pública en Ceuta la publicación de un libro firmado por alguien como él que ha visto, oído y sabido tantas cosas que el común de los caballas sólo, en el mejor de los casos, intuyen o imaginan. Todas esas historias que se quedan entre las bambalinas de la política. A nadie, pero menos que a nadie a Emilio Carreira, se le podía escapar la atracción de un libro de 400 páginas titulado 'La confesión' firmado por alguien como él con un protagonista que en un momento dado llega a la conclusión de que "la corrupción lo impregna todo".

Pura dinamita. Dice el que fuera portavoz del Gobierno local que en algún momento, durante estos últimos años, pensó abrir un blog y contarlo todo. O algo, al menos, de lo que no se sabe de la crónica política reciente de esta ciudad. No lo hizo porque "no quería más sobresaltos", confesión que es buena prueba de que su cotilla y curioso, lector, tiene razón.

Seguramente la de Internet no hubiese sido una experiencia a la altura del Carreira "renacentista, polivalente, audaz, resolutivo, barroco, ingenioso, galante, crítico incisivo y romántico amante de la aventura y la libertad" que ha dibujado Vivas, su maestro de ceremonias ("no olvidaré nunca esto", le ha agradecido a quien el presidente ha reconocido como un elemento clave en su trayectoria política) ,este jueves, en el Parador La Muralla. A tal talla le va mucho mejor la publicación editada con una portada "perfecta" que lleva la firma de Antonio Sanmartín.

El ex consejero la ha echado a volar oficialmente con su álter ego, Jorge Ramales, su protagonista, dentro. "Esta no es una crónica política", ha advertido Carreira, quien se ha esforzado en dejar lo suficientemente desenfocadas las diferencias que existen entre él y su personaje, entre su historia y esta ambientada en la Transición y los ochenta en la que un hombre hace un viaje de ida y vuelta a los infiernos de la perdición humana.

Ramales debe ser, por como le ha perfilado Carreira, un 'indignado' en busca permanente de la excelencia, un "desencantado con un modelo de sociedad que no le satiface". Ramales es un protagonista condenado a la tragedia, que lleva su semilla dentro y que acaba viéndola germinar, aunque su travesía termina bien. "Llega a ser un completo desconocido para él mismo, pero gracias a un amigo de juventud, Primitivo Saldaña; a la mujer de su vida, Elena; a un cura de pueblo, Telmo... llega a la conclusión de que cuando alguien es extraordinario no necesita hacer nada extraordinario", ha resumido un escritor aparentemente feliz, muy feliz.

Carreira, otrora cara y voz del Ejecutivo, después rival acérrimo de Gordillo, más tarde exiliado de la política cuando éste último casi se hizo con casi todo, hoy punzón de la oposición desde Ainara a tiempo parcial y gerente de Acemsa, habla como un humanista enamorado, obvio, de su mujer, Sonia, y sus hijos, pero también del ser humano, "que merece más comprensión que juicios y reproches y que no puede ser mercancía de los poderosos".

"En este libro van a encontrar los lectores suspense, tensión, emoción y ganas de llegar al final de la trama, pero no me busquen a mí en ella porque no estoy... O sí. Coincidimos, quizá por casualidad, en que Ramales y yo hemos tenido inquietudes comunes, ideas y fobias similares sobre las instituciones, la Policía, la Justicia o la Iglesia", ha jugueteado con el auditorio, preñado de políticos del presente y el pasado más reciente, "todos amigos".

Carreira no es Ramales, pero Jorge tiene parte, mucho o poco, sólo Emilio lo sabe, de su creador, que se dedicó a modelarlo durante los años de "descanso para vivir con menos intensidad mi actividad laboral lejos de la política", como exquisitamente ha descrito el momento que siguió al desembarco de Gordillo en el Ejecutivo local, que le "concedió" Vivas. Carreira quería, ha reconocido, mostrar "esa parte de mí que sólo conocen mi familia y mis amigos porque puedo ser popular por mi faceta política, pero un gran desconocido más allá de esa cara pública".

"El autor no tiene por qué compartir necesariamente las impresiones de su protagonista", ha cerrado con brillante ironía, marca de la casa, la presentación de un libro escrito "sin corsés" para enseñar a media luz "algunas de las cosas que yo pienso [y no he dicho]".

Carreira echa a volar a su álter ego sin corsés en 'La confesión', su primera novela