HISTORIA

Ceuta comparte desde hace siglos una cosa muy curiosa con Egipto (y no, no son pirámides)

Ceuta comparte desde hace siglos una cosa muy curiosa con Egipto (y no, no son pirámides)
A la izquierda, la Mujer muerta vista desde Benzú; a la derecha, el Monte Sinaí
A la izquierda, la Mujer muerta vista desde Benzú; a la derecha, el Monte Sinaí

Todo ceutí de bien lo conoce; todo aquel que se diga caballa ha contemplado alguna vez en su vida ese monte que se eleva sobre el horizonte de Benzú y que hace del municipio costero de Beliones poco menos que un paraíso aislado. Su cima no está en Ceuta, pero cualquiera que sea de aquí lo considera suyo. Es, de hecho, uno de los principales reclamos turísticos de nuestra salada tierra. Tan es así que su imagen figura (casi) siempre en las campañas dispuestas de tanto en tanto por parte del Gobierno local en su eterno intento de atraer visitantes.

Estrictamente hablando, no es una montaña como tal; su forma es la propia de lo que, en geografía, se denomina 'promontorio', esto es, "una prominente masa de tierra que sobresale de las tierras más bajas en las que descansa" (palabras de Wikipedia). Su pico alcanza los 839 metros, lo que resulta en una altitud cuatro veces superior a la del Monte Hacho. Según la tradición popular -derivada de la mitología griega-, es "una de las dos Columnas de Hércules" (la otra es el peñón de Gibraltar).

Al otro lado de la divisoria que nos separa de Marruecos, sus nacionales la conocen como Yebel Musa. Aquí, en España, recibe el nombre de 'Mujer muerta' por la sencilla razón de que, vista desde el litoral ceutí, su silueta se asemeja a la de una fémina tumbada boca arriba. Su designación original hace honor a Musa ibn Nusair, un general de ascendencia yemenita que comandó en el año 711 la invasión musulmana de la península ibérica. Eso es, al menos, lo que sostienen algunos estudiosos...

En idioma español, 'Musa' se traduce como 'Moisés' (no como 'mujer', como muchos creen erróneamente). Curiosamente, el Monte Sinaí se conoce en Egipto con la nomenclatura de Jabal Musa (o Gebel Musa) desde tiempos de Helena de Constantinopla, una gobernante romana que desarrolló su vida entre los siglos II y III después de Jesucristo. Literalmente, Jabal Musa significa 'Monte Moisés'.

A pesar de la diferencia léxica (Yebel y Jabal), la montaña caballa -por adopción- y la egipcia cuentan, a efectos prácticos, con el mismo nombre. A decir verdad, no se conocen los motivos de tan agradable coincidencia. Se sabe, eso sí, que existe en el mundo un tercer enclave con la misma denominación: el llamado 'Musa Dagh', una cordillera ubicada en Turquía que, en árabe, también resulta en Yebel Musa.

Es un detalle curioso, pero no es cualquier detalle curioso: hablamos de que nuestra Mujer muerta comparte título con el que, según la tradición judeocristiana, representa el lugar en el que Moisés recibió de manos de Dios los Diez Mandamientos, esos que, tiempo después, el más importante de los profetas del judaísmo se encargó de divulgar entre sus seguidores.

Conviene poner de relieve (nunca mejor dicho) que, mientras el Sinaí se llama 'Jabal Musa' en el país de los antiguos faraones desde hace algo más de 1.700 años, en Beliones, 'solo' se conoce a 'Yebel Musa' como tal desde el siglo VIII (puede, incluso, que desde más tarde). Parece obvio, por tanto, que, si alguien ha copiado a otro en esta historia, esos hemos sido nosotros (parece, insistimos).

Ceuta comparte desde hace siglos una cosa muy curiosa con Egipto (y no, no son pirámides)


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