FORTINES

La Ciudad recupera una idea de 2006 para rehabilitar la torre de Piniers como centro de interpretación

La Ciudad recupera una idea de 2006 para rehabilitar la torre de Piniers como centro de interpretación
Torre Piniers
Torre Piniers

La Consejería de Educación y Cultura quiere que el fortín de Piniers tenga una nueva vida, ya no como vigía de la frontera, misión para la que fue levantado, sino como fortaleza de la memoria de una parte de la historia de Ceuta. La Ciudad, a través de la citada Consejería, ha sacado a concurso —conjuntamente con la diagnosis del resto de Bienes de Interés Cultural— la redacción de un proyecto para la rehabilitación del fortín de Piniers y su conversión en centro de interpretación del conjunto de estas fortificaciones y de su entorno. El torreón de Piniers, Bien de Interés Cultural desde 1997, sería el corazón de la red de fortificaciones y contaría con espacio expositivo y su cubierta volvería a ser lo que fue en origen: un mirador, aunque ahora con carácter recreativo. El presupuesto base del proyecto es de 250.000 euros.

Veinte años abandonando proyectos

El concurso es nuevo pero no la iniciativa. Los intentos de restaurar y dar un uso y una dignidad recuperada para estos fortines viene de lejos y acumula ya más de veinte años de proyectos abandonados. El propio pliego del concurso de adjudicación del proyecto recuerda que los fortines ya han sido objeto de proyectos de rehabilitación que han terminado aparcados. En 1997, la Comisión de Patrimonio Cultural (CPC) aprobó por unanimidad un proyecto de restauración y rehabilitación de los fuertes Príncipe Alfonso, Francisco de Asís y Aranguren, redactado por el arquitecto Javier Arnáiz Seco, para solicitar del INEM la creación de una Escuela-Taller de Restauración. 

Ya en 2002, el arquitecto Carlos Pérez Marín redacta por encargo de PROCESA el proyecto básico de rehabilitación de este fuerte, denominado ARTE-FACTO, aprobado por la CPC ese mismo año con un presupuesto de ejecución estimado de 120.200 euros. Su uso sería el de realización de actividades artísticas y talleres educativos. Se insiste en que tendría un uso complementario al de Francisco de Asís, en el que se concentrarían las dependencias destinadas a vigilancia y aseos, En 2003 encarga PROCESA al mismo arquitecto la redacción de un proyecto de ejecución entregado en 2004. El proyecto no fue ejecutado.

Y ya en 2006 se escribe el penúltimo capítulo en la reunión entre distintos órganos de la administración central y autonómica con el objeto de tratar la situación de los fuertes. Se acordó la redacción de una propuesta de Plan de Usos apuntándose como el más conveniente para Pinies el de “Mirador y centro de interpretación de los fuertes neomedievales. El antedicho “Plan de Usos” no fue redactado nunca. Ahora, casi 15 años después se retoma esa idea de convertir los viejos fortines defensivos en un patrimonio a defender.

Historia de unos fortines

Para subrayar el valor histórico y arraigo de esta red de fortines, el pliego de condiciones técnicas no se olvida de dar un repaso a la historia de estas estructuras defensivas. “La tensión por la vieja cuestión de los límites fronterizos se recrudece a mediados del siglo XIX y desemboca en el estallido de la Guerra de África de 1859-1860 a la que pone fin el tratado de Wad-Ras que configura una nueva línea fronteriza. Durante la campaña fueron construidos varios reductos provisionales que protegían los principales accesos. Tras la firma del tratado de paz, se transforman progresivamente en fortificaciones permanentes capaces, a pesar de sus escasas dimensiones, de oponerse a tropas enemigas, generalmente desprovistas de artillería, y dar aviso a la población. Se recuperan con estas torres viejos conceptos castrales medievales o incluso posteriores, como los de la torre-atalaya”.

Aun está por ver que estos torreones nacidos para ser atalaya, encuentran una nueva misión en estos tiempos. 

La Ciudad recupera una idea de 2006 para rehabilitar la torre de Piniers como centro de interpretación