Es, por una obvia cuestión de edad, una de las Armas más arraigadas dentro de nuestro actual Ejército de Tierra. Su patrón, Santiago Apóstol, es compartido por todos los españoles (por todos los que profesan el credo católico, al menos). El pasado marzo, cumplió nada menos que 318 años de gloriosa vida, más de tres siglos en los que el éxito sobre el campo de batalla ha sido una constante. Aunque sus integrantes siguen montando a caballo, estos también conducen carros de combate de tanto en tanto. Sí, hablamos de Caballería; hablamos de una Unidad que cuenta a sus espaldas con algo más que simple historia.
Hoy, 22 de julio de 2024, apenas cuatro meses después de festejar por todo lo alto el aniversario de su episodio fundacional, los jinetes y cazadores que componen Montesa 3 tienen un motivo más para estar orgullosos de pertenecer a ese Regimiento que presume de ser siempre el primero en llegar y el último en abandonar. Ese motivo, querido lector, tiene forma de exposición, mas no de una cualquiera; de una con mucho mimo y dedicación tras de sí.
Su autor es José Montes Ramos, un vecino ceutí que, aun no habiendo estado nunca bajo la disciplina castrense, profesa una desacomplejada devoción hacia todo lo que huele a militar. El coleccionista, enamorado confeso de la caballería, ha inaugurado este caluroso lunes de julio una muestra que bien hará las delicias de los más forofos de las Fuerzas Armadas.
La colección en cuestión ha encontrado acomodo en la sala de exposiciones del Centro de Historia y Cultura Militar. Allí permanecerá, salvo imprevistos, hasta el próximo día 28, fecha que supondrá, de facto, la conclusión de los actos programados por parte de la Comandancia General en torno la figura de Santiago el Mayor.
La expo está formada por cientos de miniaturas que, unidas, representan desfiles, paradas y combates. Pese a estar el grueso de la muestra centrado en la Caballería española, no es raro encontrar tras las vidrieras monigotes de soldados adscritos a otras ramas. Por haber, hay réplicas de la legendaria Guardia Mora y hasta caballeros templarios (convenientemente ataviados como tal, claro).
Como toda buena creación artística, la firmada por Montes es fruto de las más absoluta casualidad. "Surgió tras una conversación", confesaba él mismo ante la prensa. Hace ahora dieciocho años, pocos días después de que Montesa 3 celebrase su tercer centenario, José contrajo "una deuda", una que le 'obligó' a dar lo mejor de sí -hicieron falta "medios personales" de todo tipo- para, motu proprio, "reivindicar la historia de la caballería en Ceuta".
En síntesis, lo que llevó a Montes a hacer de su proyecto una realidad fue su "ceutismo". El problema, a su juicio, es que, "en esta ciudad, pensamos que todo lo que no ha salido en los periódicos no ha existido nunca". Prueba del desconocimiento generalizado es que buena parte de la ciudadanía caballa no sabe que, "en Ceuta, ha habido caballería desde 1515".
Ciertamente, la exposición desprende un encanto que, a muchos, puede llegar a embelesar. Por desgracia para ti, los reflejos del Centro de Historia y Cultura Militar hacen que las capturas que estás viendo no luzcan de la mejor manera, obstáculo del todo insalvable salvo que decidas pasarte por el lugar personalmente. Que no se te pase: tienes hasta el próximo domingo.