Historia de Ángel García Ruíz, insigne músico militar, Medalla de Plata póstuma de la Ciudad

Ángel García Ruíz.
photo_camera Ángel García Ruíz.

Con una amplísima tradición como músico militar, fue el compositor de la adaptación de 'El novio de la muerte' que se emplea como himno de La Legión y fundó el conservatorio de música local

La historia de Ángel García Ruíz, fundador del Conservatorio de Ceuta, que recibirá esta tarde la Medalla de Plata de la Ciudad Autónoma de Ceuta a título póstumo, comienza el 28 de mayo de 1901 en Villanueva de los Infantes, provincia de Ciudad Real. En 1917 sentó plaza voluntariamente en el Regimiento de Infantería Covadonga nº 40 en clase de Educando de Música por un periodo de cuatro años. Sus primeras andanzas musicales, en Madrid, recibiendo clases de Solfeo, Armonía y Composición con el reputado Emilio Vega Manzano.

Ejército y música siguieron conjugándose en su vida, como letra y música. En 1920 está registrado como músico de 3ª clase por oposición y en 1921 asciende a Músico Mayor de 3ª clase, por la misma vía. Su siguiente ascenso se produce en 1932, cuando es nombrado director, cargo que se asimila al de teniente. Una década después es promovido a Director de Música de 2ª clase, asimilado a Capitán. Y, en 1948, llega a ser Director de Música de 1ª clase, con el rango de comandante. 

Presto sus servicios, primero, en el Regimiento de Infantería Covadonga nº 40 de Leganés. En 1921, en el Batallón Alfonso XII nº15 3º de Montaña y Batallón de Cazadores en Vic y La Seu de Urgell. Ya en 1924 fue trasladado al Regimiento de Infantería nº70 de Cartagena y allí permaneció hasta que, en 1927, fue enviado al Regimiento de Infantería Asia nº55 de Gerona. Finalmente, y desde 1928 hasta 1956 prestó servicio en el que sería su último destino, el Tercio Duque de Alba II de La Legión en Ceuta.

Desde su llegada a Ceuta en abril de 1928, se hizo cargo de la dirección de la Banda de Música del Tercio de La Legión hasta su fallecimiento en 1956, llegando a cosechar numerosos éxitos por toda la geografía nacional. Participó en todos los actos solemnes, tanto de la ciudad de Ceuta como en el resto de ciudades del Protectorado español, realizando conciertos, desfiles y recibimientos a personalidades civiles y militares de gran relevancia para el gobierno de la nación como, por ejemplo, a la Reina María de Rumanía, nieta de la reina Victoria de Gran Bretaña en su visita a Ceuta y ciudades del Protectorado, asimismo y con los mismos motivos, al Infante Don Jaime, hijo del rey Alfonso XIII.

En 1931 participó en el acto de proclamación del primer presidente de la II República en Madrid, Niceto Alcalá-Zamora, presidente que, unos meses después, fue recibido con todos los honores, acompañado de Ángel García Ruíz al frente de la Banda de La Legión en su visita al Protectorado. En el año 1934, reclamaron su presencia con la Banda del Tercio para la recepción de las tropas que participaron en la llamada “Revolución de Asturias”, siendo felicitados por ello. Posteriormente, recorrieron las ciudades del Protectorado ofreciendo conciertos benéficos para las víctimas del Principado. 

Ángel García Ruíz.
Ángel García Ruíz.

Cine y fin de la Guerra

En 1935, participaron en la película francesa dirigida por Julien Duvivier, La Bandera, en el acuartelamiento de Dar Riffien, a pocos kilómetros de Ceuta, interpretando varios temas de música militar muy conocidos en La Legión.

Desde octubre de 1936 hasta septiembre de 1939 formaron parte de la retaguardia y el mismo frente del llamado Bando Nacional, siendo la única banda de música militar que participó en acciones de guerra. Por este motivo, la Banda del Tercio fue condecorada y desde entonces se la denominó la Laureada Banda de La Legión.

Acabada la Guerra Civil, participó en el llamado Desfile de La Victoria en Madrid el 19 de Mayo de 1939, a la que siguió una gira por diferentes ciudades de España de la que cosecharon numerosos éxitos, siendo aclamada su figura de director por la prensa nacional como: “notable, reputado, admirable, excelente...Maestro”.

La Banda de La Legión, bajo la dirección de García Ruíz, llegó a ser una de las mejores y la más numerosa de España, contando, en algunos momentos, con una plantilla de 180 músicos. Así lo recoge la prensa de Valencia, cuando esta participó en las Fiestas de las Fallas. Registraron varios discos de música militar, pasodobles y adaptaciones de obras clásicas, realizadas por el propio direcros. Estos discos se grabaron en Madrid, Zaragoza y San Sebastián. De hecho, en la Biblioteca Nacional de España se conservan ocho grabaciones de las décadas de 1930 y 1940.

La Banda del Tercio también fue requerida en numerosas localidades de toda España para participar en conciertos, fiestas patronales y procesiones de Semana Santa, entre otras. El 10 de noviembre de 1946, con García Ruíz al frente de la Banda de La Legión acompañó en su coronación canónica a la Virgen de África y ese mismo día por la tarde dirigió un gran concierto con la Orquesta Sinfónica de Ceuta al que asistieron numerosas autoridades.

En 1952 realizó la adaptación en forma de marcha procesional del famoso cuplé 'El Novio de la Muerte' para los desfiles de Semana Santa, siendo esta versión la que se adoptó como definitiva para este himno de La Legión. En la ciudad de Málaga, desde aquel año y hasta la actualidad, se sigue acompañando con esta adaptación musical al Cristo de Mena, creando siempre una enorme expectación entre los malagueños.

En el centro, por abajo, Ángel García Ruíz, junto a alumnos y profesores del Conservatorio.
En el centro, por abajo, Ángel García Ruíz, junto a alumnos y profesores del Conservatorio.

El Conservatorio y la Sinfónica de Ceuta

La iniciativa para fundar una de las instituciones educativas más antiguas de la ciudad corresponde al propio Ángel García Ruiz. De sus primeras gestiones en 1932 ante el Ayuntamiento para crear la Escuela de Música hasta lograr la oficialidad de los estudios, en 1935, de lo que después fue el Conservatorio de Música y Declamación, dan fe numerosos documentos y cartas conservados en el Archivo del Conservatorio. 

Para ello estableció contacto con las personalidades musicales y culturales más importantes de la época y logró motivarlas para apoyar su causa: Conseguir que la ciudad de Ceuta y la zona del Protectorado tuvieran un lugar donde aprender música sin importar raza, género ni condición social. Sin la existencia del Conservatorio, muchas familias humildes de la ciudad no podían desarrollar estudios musicales ya que estos implicaban la obligatoriedad de viajar a la Península para obtener la titulación oficial, gasto que era imposible de asumir para muchos ceutíes de la época.

A pesar de la escasa remuneración económica que recibía, el centro siempre mantuvo un número de matrículas gratuitas para los alumnos que demostraran su estado de necesidad. Como muestra de su pasión por la enseñanza musical, la Biblioteca actual del Conservatorio conserva numerosos libros y partituras donados por él.

Los comienzos no fueron fáciles y el desarrollo de la actividad del centro sufrió con los acontecimientos históricos de su época: Guerra Civil, posguerra... pero el Conservatorio de Ceuta fundado por Ángel García Ruiz permaneció en pie y sigue funcionando hasta la actualidad, siendo parte integral de la vida cultural de la ciudad y formando a muchas generaciones de ceutíes. Los conciertos anuales de Santa Cecilia y de fin de curso eran apreciados y esperados por alumnos, padres, profesores y el conjunto de la sociedad.

En el año 2025 el Conservatorio de Ceuta iniciado por Ángel García Ruiz cumple 93 años de actividad ininterrumpida y celebrará el 90ª aniversario del logro de la oficialidad de los estudios.

Una vez puesto en marcha el Conservatorio, don Ángel comenzó otro de sus proyectos más ambiciosos: crear una orquesta sinfónica para la ciudad. 

Su principal objetivo sería servir a la ciudadanía mediante la promoción y la difusión de la música cumpliendo así una labor artística, social, pedagógica y lúdica. No muchas ciudades, en la España de los años 30, contaban con un vehículo cultural de estas características. 

Ángel García Ruiz logró reunir a una plantilla de entre 50 y 60 profesores, entre músicos militares de la ciudad y de otros lugares del Protectorado. Contaron con una pequeña subvención del Ayuntamiento para cubrir los viajes de los ensayos y una red de socios protectores con el diputado Luis García (autor de la letra del Himno de Ceuta) como presidente. 

Los programas de mano recogidos en el Archivo del Conservatorio reflejan una actividad musical que duró varias temporadas, con una programación diversa y en línea con la música que se estaba interpretando en Europa en ese momento. A su vez, la Orquesta Sinfónica acompañó a grandes solistas del ámbito nacional e internacional que hicieron gira por Ceuta y las ciudades limítrofes. A estas tierras llegaron nombres como Alicia de Larrocha, Pilar Bayona, Narciso Yepes, Leopoldo Querol y José Cubiles. 

También bajo su iniciativa comenzó la actividad de la Asociación de Amigos de la Música. 

Vida personal

García Pérez Contrajo matrimonio civil el 4 de septiembre de 1932 con Mathilde Tavera Poli, nacida en Córcega, profesora de música y compositora. No tuvieron descendencia. De una relación anterior nació en Cartagena el 23 de diciembre de 1925 su hija Ángeles, fallecida el 31 de agosto del 2006. Sus hijas Loli e Isabel y sus descendientes continúan la vinculación con la música que les legó su abuelo, Ángel García Ruiz.

Finalmente, el músico y militar falleció en su domicilio de la calle O’Donnell el 21 de febrero de 1956 tras sufrir una larga enfermedad. La ciudad de Ceuta organizó una despedida con todos los honores digna de una persona ilustre, con presencia de las máximas autoridades civiles y militares.

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