PILAR PÉREZ CANTIZANO

“Hasta que no queramos a nuestros coños como los hombres quieren a sus pollas esto no va cambiar"

“Hasta que no queramos a nuestros coños como los hombres quieren a sus pollas esto no va cambiar"
Pilar Pérez Cantizano
Pilar Pérez Cantizano

La escritora y bloguera ceutí reúne en el libro ‘El Jardín Prohibido’ una colección de relatos eróticos reales con las experiencias personales recabadas durante sus 8 años trabajando en el Centro Asesor la Mujer


Pilar Pérez Cantizano ha pasado los últimos siete años encerrada en casa, sitiada por la agorafobia. “Hoy es el primer día que salgo”, confiesa. Pero no ha salido de cualquier forma. Ha salido a lo grande, presentando en el Salón del Trono ‘El Jardín Prohibido’, su primer libro. Una colección de relatos eróticos en la que se entremezclan las experiencias personales recogidas durante sus ocho años de trabajo en el Centro Asesor de la Mujer (CAM) con las suyas propias. 

“Son relatos eróticos reales, de mujeres reales de Ceuta —explica en una breve entrevista a Ceuta al Día— Los relatos no llevan el nombre de las protagonistas, cada una lleva el nombre de una flor, salvo mi relato, que soy la ‘jardinera afortunada’. Me parecía un poco cobarde esconderme detrás de los relatos de ellas sin hacer mención a mi experiencia personal, que es dilatada por decir poco”. 

En el CAM pudo ahondar en la experiencia de muchas de las usuarias, conocer su experiencia sexual, su visión del sexo. Allí, Pilar pudo dar rienda suelta a su vocación de “adentradora” y “bucear bajo la piel” de esas mujeres para conocer sus historias, algunas estremecedoras:  “Esas mujeres me decían que nunca se habían masturbado, mujeres más jóvenes que yo incluso que nunca habían tenido un orgasmo, mujeres a las que su madre les había dicho el día antes de su boda, hija, vas a pasar un ratito malo, aprieta los dientes y cierra los ojos que pasará. Mujeres que me dijeron que si fuera por ellas en la vida tendrían sexo. Eso es imperdonable”.

Pilar P. Cantizano
Pilar P. Cantizano

"chica, si eres de esas que dice no me gusta comerle la polla a mi marido o a mi pareja pero después te abres de patas, a ti no es que no te guste, es que eres una hija de puta. Vamos a ver cómo te podemos ayudar aunque me caigas un poquito mal”

Una visión del sexo que Pérez Cantizano (P.P. Cantizano, como firma su novela) se ha propuesto cambiar con ‘El Jardín Prohibido’. “Las mujeres hemos superado muchas barreras y está ya obsoleto eso de las reivindicaciones con las bragas en la cabeza. La única diferencia constatable entre las mujeres y los hombres es la forma en la que proyectamos nuestra sexualidad de cara a la sociedad. Hasta que las mujeres no empecemos a querer nuestros coños como los hombres quieren a sus pollas esto no va cambiar. Y hay que llamar a las cosas por su nombre. Yo no tengo vagina, yo tengo coño y bien hermoso”, explica sin rodeos.

Ese es el sendero que ha querido trazar con su libro de relatos a modo de manual de desinhibición. Una guía directa y provocadora, sin complejos ni vergüenzas: “En esa línea surge ‘El Jardín’, es una declaración de intenciones, Hay incluso recomendaciones finales diciéndoles chica, si eres de esas que dice no me gusta comerle la polla a mi marido o a mi pareja pero después te abres de patas, a ti no es que no te guste, es que eres una hija de puta. Vamos a ver cómo te podemos ayudar aunque me caigas un poquito mal”.

Pérez Cantizano se estrena ahora como escritora con el aval de la Editorial Avant, pero la verdad es que ha escrito siempre, explica. Tiene un blog personal en Facebook —‘La pedrá que tenemos en to lo alto’—  pero confiesa que se resistía a publicar: “Nunca he querido buscar la publicación porque para mí escribir es como respirar, es una necesidad. Mi voz es mi altavoz y si llega un crítico y me dice que soy un truño de escritora, me ha jodido la vida. No es temor al rechazo, es que me jode la vida porque sé que voy a seguir escribiendo aunque sea un truño de escritora”.

En los pocos minutos que dura esta entrevista, Pilar Pérez Cantizano demuestra que es como habla: franca, directa, deslenguada y (aparentemente) sin problemas de autoestima. Se define a si misma como antisistema y curiosa y apuesta por ser la mejor versión de una misma: “Soy una intelectual muy variopinta. Soy más curiosa que culta. Me llama la atención tener un criterio propio. Soy una antisistema por convicción. Me  cuestan muy caros estos empleados que no hacen más que ponerme reglas, joder, que regulen la excepción”. 

Una antisistema que ha sido funcionaría durante 35 años, lo que no es a su juicio una contradicción: “He sido la antifuncionaria, se lo puedes preguntar a cualquiera. Me llamaban ‘el cuco’. Era la mujer 10. Fui la numero 1 en una oposición de 700, con 18 recién cumplidos. Fue la única vez que me he puesto un traje chaqueta. Mi madre lo guardó en seda pero luego me puse la camiseta de los boquetes. Juré el cargo con el honor de ser un servidor público. En cada sitio en el que he estado he dejado un sello, el Ayuntamiento no tiene dinero para pagarme. Estuve 8 años en el CAM e hicimos el convenio para la justicia gratuita, inventé el María de Eza. Esa fue una idea mía y de ahí surgen clones como el Premio Convivencia”, reivindica.

Ahora regresa al que fuera su lugar de trabajo durante tres décadas pero esta vez no como empleada pública sino en calidad de escritora y en el Salón del Trono. Ha logrado zafarse de la agorafobia y lo ha hecho publicando un libro de relatos eróticos en el que ella también relata una de sus muchas experiencias. “Mi relato es muy cañero”, avisa. “En esta vida hay que liarla parda”.

Presentación de El Jardín Prohibido
Presentación de El Jardín Prohibido

“Hasta que no queramos a nuestros coños como los hombres quieren a sus pollas esto no va cambiar"