Robres expone sus “visiones” de profunda vitalidad en el Museo del Revellín hasta el 30 de junio

Robres expone sus “visiones” de profunda vitalidad en el Museo del Revellín hasta el 30 de junio
Robres el viernes explicando su obra

- El artista ofrece cerca de una treintena de creaciones agrupadas bajo el título de Kinawa

- Su plumilla vuelve a volar por sus visiones, sueños, ensoñaciones, optimismos y vitalidades varias para envolver sus figuraciones sobre la vida cotidiana de Marruecos

- Incluye vídeo de Robres explicando dos de sus obras durante la exposición


Fernando Garrido Robres (Madrid 1958) ha vuelto a llenar las paredes del museo del Revellín con sus creaciones en tinta china bajo el título de ‘Kinawa’. Su obra resplandece en esas paredes hasta el próximo 30 de junio para deleite de todos los ceutíes.

La exposición la inauguró Robres este viernes rodeado de amigos y unas cuántas autoridades a las que obsequió con su tremenda vitalidad y una explicación pormenorizada de cada una de sus obras en las que Robres dejó volar su creatividad traspasándola de sus pinturas a sus palabras explicando lo que había detrás de cada cuadro.

Una vez más la temática de su obra vuelve a llenarse de las escenas cotidianas de la vida en Marruecos, pero también del colorido de sus calles y de la vitalidad y pasión del propio pintor que en muchas ocasiones rebasa a la de la ciudad más bulliciosa en su hora punta.

Con tendencia hacia los colores ocres, Robres sigue jugando al detalle figurativo envuelto en la terrible fuerza de su abstracción más enérgica fundida con su surrealismo y sus ensoñaciones dotando a su obra de una especie de mensaje único y propio que se une a su inconfundible e inimitable estilo basado, armado y anclado en su original innovación en una técnica considerada menor que Robres se empeña, con éxito, en elevar a otras cotas. Sus juegos con la alquimia y con las plumillas, bambús y pinceles consiguen ponerle en un lugar único del mundo del arte.

Tal y como le han reconocido algunas importantes galerías que han colgado sus cuadros de forma permanente en el Aeropuerto de Doha, por ejemplo.

Robres es capaz de pintar dos cuadros de una niña que “veía” en numerosas ocasiones, y sí la niña es la misma, pero su estado de ánimo es absolutamente distinto en dos cuadros ubicados de forma paralela. Y no es la única visión que hay en la exposición; Robres es capaz de visionar a una mujer, pintarla, dejar de verla con el paso del tiempo y pintarla entonces en base a como imagina que sería ahora lo que un día fue una visión. Así es este artista cargado de optimismo, buenas intenciones e infinita vitalidad.

De explicar cuadros dignos para cuarto milenio, a los marcos encargados ad hoc para cada creación en Marruecos para dotar a la muestra aún más de un marcado carácter marroquí. A ser capaz de inmortalizar un gallo, al que previamente en su vida real había indultado (ver vídeo). La muestra merece realmente la pena, no deja indiferente e impregna al que la mira y es mirado por muchos de los cuadros, tal y como explicó el artista, de la robustísima vitalidad del artista. Hasta el 30 de junio en el Museo del Revellín.

Robres expone sus “visiones” de profunda vitalidad en el Museo del Revellín hasta el 30 de junio