El Ceuta cava su trinchera en la zona de liguilla

El Ceuta cava su trinchera en la zona de liguilla
El CETI contribuyó a llenar el fondo, mucho más ambientado de lo habitual
El CETI contribuyó a llenar el fondo, mucho más ambientado de lo habitual  

- Perita y Prieto dan la victoria a los de Asián que se afianzan en la cuarta plaza y abren brecha de 4 puntos con el quinto clasificado

- La próxima jornada enfrentarán a la UB Lebrijana, también en el Murube

- El club invitó a los residentes del CETI y el ambiente fue espectacular en el estadio


Quiere ganar la playa del ascenso la Agrupación Deportiva Ceuta Fútbol Club y no importa quién venga al Murube a tirar a dar, sea el árbitro o el rival, no parece haber obstáculo que pueda impedir que los locales festejen el final de la liga regular con más concentración y otro viaje para seguir peleando por ascender. Este domingo cruzaron una frontera bien vigilada, el Cabecense, quinto, hasta este domingo echando aliento en el cogote, sucumbió ante el conjunto unido de Asián.

Y lo hizo en medio de una algarabía y ambiente pocas veces vivido en el Murube. El público, más fiel que nunca, más bullicioso que nunca antes y el fondo casi lleno, gracias al detalle del club con el colectivo de inmigrantes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) que ante semejante regalo no fallaron y acudieron a su particular recreo después de dos semanas duras en las que han vivido de cerca la tragedia de la playa del Tarajal.

Los migrantes animaron al equipo más aún de lo que lo suelen hacer los de casa. Armaron bullicio desde el fondo, cantaron lo cantable y lo incantable y subieron los decibelios de un estadio genéticamente silencioso y tranquilo. Vieron el fútbol detrás de la red de protección. En esta Ceuta tan civilizada pareciera que hasta para la emoción se hubiera tirado de la inmigración y asunto resuelto. Eso sí, las decisiones del juez del partido sólo las discutieron los de Tribuna con verdadera pasión. Como si las cosas de la Justicia no fueran con los invitados del fondo.

Más allá del bullicio o precisamente para provocarlo, los de Asián brindaron a los del CETI y a los habituales de la parroquia una actuación plena de energía, la misma que parece necesaria para cruzar frontera tras frontera, jornada tras jornada, y mantenerse arriba en zona de liguilla.

La de hoy era de esas que aparecen sobre el papel duras, casi infranqueables. El Cabecense llegó quinto a un punto de los locales, se fue en la misma posición, pero a cuatro. Un trabajo duro de los de Asián que cavaron sin escatimar sudor la zanja que les atrinchera en la zona de ascenso.

Se desplegó el equipo con las líneas juntas y una intensidad nunca antes vista esta temporada desde el minuto uno. Una intensidad que no es fruto de la casualidad, tampoco de una especial motivación, el conjunto viene avisando desde hace semanas que quiere crecer en lo físico, encarando los partidos con mayor energía cada jornada.

Al cabecense, un equipo muy eficaz, especialmente arriba, le vino grande el Ceuta. Dominio exultante en la primera media hora, la diferencia era de mucho más que un punto. En el 21, Perita marcó y adelantó al equipo.

Fue tras un corner y tras coger el rechace en el punto de pentalti, pegarla duro y bien y enviarla a la red. Perita no quiso darle la mano a nadie antes de abrazarse en la celebración con el técnico, José Antonio Asián. En un abrazo sentido y conmovedor que no es casual y muestra a las claras que además de calidad, fútbol, buena táctica, mejor preparación física hay también comunión y complicidad. Todos los ingredientes para hacer algo grande a nada que la suerte también sume a esa ecuación.

Insistió un poco más en su abrumador dominio el conjunto local. Pero el Cabecense resistió lo suficiente para aprovechar un cierto bajón a la media hora larga de juego y poner en apuros en los últimos diez minutos a los de Asián. Sin demasiado peligro, eso sí.

Tras la reanudación Said y Prieto seguían sin cruzar a tiempo la última mirada que les pusiera delante del gol. Y a los cinco minutos en una buena jugada a Sandro sólo le quedó la opción del penalti. Empató el Cabecense.

Efímero éxito. Aún reían los rojinegros cuando Sandro recuperó un balón en el centro de la zaga y lo lanzó bien medido a la punta que formaban Said y Prieto. La peleó Said sin éxito, la volvió a pelear más centrada Prieto, sin éxito, también. Pero el balón le cayó al final franco en un agujero sideral en el centro de la frontal, el pichichi le dio al botón del turbo y regateó con clase al portero para empujarla a placer a la red. No hacía ni dos minutos que había pasado todo lo del penalti.

Si Perita compartió el éxito con Asián, Prieto volvió a montar el show de la banda. Otro signo más de que los once de Asián están preparando el asalto al ascenso con mucha fe y tesón. Hay equipo, en el sentido más literal de la palabra, para dar el golpe. Prieto, en todo este domingo, acertó incluso al dedicar en última instancia y desde el círculo central el gol, también a los del CETI. Todo sumó.

El 2-1 fue definitivo. Aún pudo marcar más distancia el Ceuta en alguna contra y tuvo también algún acercamiento peligroso el Cabecense, pero en general, el resto del choque fue más intenso y aburrido que otra cosa. Sin gran fútbol. Enorme Ernesto como siempre, bien acompañado este domingo en el despliegue físico e intenso por Borja.

El triunfo abre hueco. A ocho puntos los de arriba Betis B, Alcalá (tercero y segundo) y a 12 el líder, San Roque de Lepe, parece quedar una plaza en liza para jugar por llegar a Segunda B. Después del choque de este domingo, el Ceuta ha pedido que inscriban su nombre en piedra. Cuatro puntos le saca al quinto. La próxima semana, el Cabecense ya ha ganado al Ayamonte, retirado, los de Asián vuelven al Murube a enfrentar a la Unión Balompédica Lebrijana. Si mantienen los 4 puntos, a la siguiente jornada, serán ellos los que ganen gratis al Ayamonte y el Cabecense el que estará obligado a no fallar. Quedan 11 jornadas para el final.

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