El Coria asalta el 54

- El líder sale reforzado de Ceuta gracias a un golpe de fortuna y al regalo arbitral de un penalti más que dudoso

- El Atlético de Ceuta pierde así su primer encuentro en casa después de 11 jornadas

Existen días, marcados por el destino, imposibles de evitar. También en el fútbol. Perdió su primer partido en casa el Atlético de Ceuta ante el líder del grupo el Coria Club de Fútbol. Un conjunto que a punto estuvo de subir la pasada campaña y que promete visto lo visto grandes aspiraciones en este curso.

Además parece tener la fortuna de cara. Le cae bien al destino. Perdió el Ceuta su imbatibilidad en su fortín del 54. Hasta este domingo contaba cada choque en casa por victoria y ya había pasado otro líder por aquí, el Córdoba B. Pero no hincó la rodilla el Coria.

No lo hizo por tres razones: suerte, error arbitral (eso que el aficionado llama atraco) y un muy buen posicionamiento táctico, a decir verdad, el mejor que se ha visto en Ceuta esta temporada.

Tuvo el Coria la suerte de cara cuando en el minuto 16 de la primera parte Juan Gómez salió bien parado de una jugada trastabillada, la engatilló bien desde la frontal del área y la puso dura e inalcanzable en el lado derecho de la portería de Pablo. Fue un buen disparo para rematar un juego inexistente hasta el momento.

Un golpe fortuito con una buena resolución, que adelantó al Coria y puso a remar en contra al conjunto caballa. Y remó bien. Jugo bien, apostó por la verticalidad, por el ‘patapum pa’rriba’ para evitar hilar el juego desde atrás buscando faros a los que anclar el juego a partir de tres cuartos de cancha y saliendo rápido y diligente en contras muy bien armadas, moviendo el balón de lado a lado del campo para evitar que la oliera el rival.

Así, con un estilo bien definido logró unas cuántas veces sortear la buena presión del Coria y su casi perfecto achique de espacios con una defensa muy adelantada, insólita en tercera.

Y el Coria esperó que la corriente favorable le ayudara sentenciar el choque después del chispazo de fortuna del primer tanto. Y a punto estuvo de tener una tarde perfecta, de nuevo Juan Gómez dispuso de un par de oportunidades de cabeza y algún otro tiro desde la frontal. Pero se estrelló con Pablo.

Y las tuvo el Atlético de Ceuta durante la primera parte, una de Sandro de cabeza, otra tras un rechace en la frontal y alguna que otra llegada rápida tras robar la pelota en la media con pases al hueco casi perfectos que llegaban a Ismael Maruja o Antonio Prieto, éste último bastante desentonado este domingo.

Hubo un más que probable penalti sobre Ismael que el colegiado no vio o vio y no pitó. Tuvo un remate de cabeza Corrales al filo del descanso y por fin, en el último minuto, tras varios rebotes en el área, ante el acoso y derribo del Atlético, la pelota le cayó en los pies a Randy, algo escorado hacia la izquierda del ataque, pero dentro del área, la golpeó bien y la mandó a la red, casi al tiempo que coincidía el pitido del gol con el del final del primer tiempo.

No cambió el guión en la segunda parte. El Coria seguía bien posicionado, achicando espacios y controlando el tempo. Y el Atlético seguía buscando balones en largo para que alguien los bajara y los echara a las bandas o a los huecos que hubiera. Los encontró unas cuántas veces. La tuvo Prieto, sólo en el área, sin apenas ángulo, prefirió apostar a héroe en lugar de amigo. Optó por el tiro y no por el pase mortal al punto de penalti donde esperaban dos compañeros. La estrelló en el lateral de la red.

El Coria, así las cosas, daba por bueno el empate, su conformismo evidenciado en la pérdida de tiempo en los cambios, era real. Pero De nuevo la fortuna le sonrió. Se le presentó el atraco perfecto al fortín del Murube. Y en un jugada con varios rechaces por alto, el colegiado sancionó un inexistente penalti de Pepe Martínez, que no hizo otra cosa que saltar limpio y fuerte para pelear la pelota por arriba. Excesivo castigo y excesivo premio para el Coria.

Marcó la pena máxima David Feito y encaró el último cuarto de hora el Coria con todo a favor para ser el primer equipo visitante en vencer en el 54 esta temporada.

A pesar del aparente asalto, de la fortuna y del buen posicionamiento táctico del Coria, el Atlético no bajó los brazos, más bien al contrario los levantó y los movió con una intensidad tremenda. Atacó por tierra, mar y aire. Intentó montar un cordón futbolístico para intentar que el Coria no se llevara el botín del atraco. Y ¡qué poco falto!

Entró Aitor y la tuvo, la tuvo dos veces. La primera recién estrenado se la fabricó él sólo entrando de fuera adentro la pegó desde la frontal, pero no tuvo premio. Y después en otra transición cargada de verticalidad y de un buen pase al espacio, hizo lo más difícil, la controló muy bien se quedó sólo con el portero y optó por la opción más lógica, intentó la vaselina con el balón a media altura, el portero encima y llegando algo justo al remate. Pero se la cazó el meta.

Hubo más ocasiones, pero quizás ninguna tan clara como esa y la de Prieto. El destino lo mandó. Este domingo tocaba perder. Pero hizo falta toda una confabulación para que el Atlético dejara escapar los primeros tres puntos de Ceuta. Perdió el Atlético de Ceuta contra el destino, el árbitro, la suerte y el Coria.

Aún así, el conjunto local se mantiene con todas las opciones, es cuarto, ocupa la última plaza de liguilla de ascenso con 17 puntos y a seis del líder. Para mejorar se hace imprescindible sacar más beneficio de las visitas. La próxima semana es una oportunidad inmejorable, viaja a Ayamonte para enfrentarse al colista. Sólo así y manteniendo vivo el espíritu del fortín del 54, en el Murube, el equipo podrá aspirar al éxito.

El Coria asalta el 54