JUDO

Dos yudocas caballas vuelven a Ceuta con el cinturón negro tras un viaje express a Cádiz

Dos yudocas caballas vuelven a Ceuta con el cinturón negro tras un viaje express a Cádiz
Carlos Martínez Casanova Raúl Casanova Mariscal examen judo cinturón negro Cádiz 2024
Rafael Muñoz, del Club USHIRO, posando junto a Carlos Martínez y Raúl Casanova
Carlos Martínez y Raúl Casanova, adscritos ambos al Club USHIRO, han superado "con nota" un examen en el que han puesto a prueba, entre otras habilidades, sus "técnicas de ataque y defensa"

Es un deporte algo más minoritario que, por ejemplo, el tenis o el pádel, pero no por ello es menos importante. En Ceuta, su práctica está más que arraigada; cuenta tras de sí con decenas y decenas de incondicionales. Por más que pasen los años, por más que el fútbol centre la atención de la ciudadanía caballa, el judo seguirá siendo una de las disciplinas más características de nuestra salada tierra.

Sus adeptos lo saben: saben que la suya no es una modalidad deportiva cualquiera; saben que esta misma, lejos de haber perdido tirón, tiene -aún a día de hoy- algo más que simple gancho. De no ser así, de no ser porque el judo seduce aún a la gente de a pie, el que escribe estas modestas líneas no estaría haciendo tal cosa en este preciso momento.

No son muchos los que despuntan -hablamos de un pasatiempo tremendamente exigente tanto en lo físico como en lo mental-, pero todos los años hay algún yudoca que, por méritos propios, logra hacerse hueco en alguna portada. Tal es el caso de Carlos Martínez Casanova y Raúl Casanova Mariscal, dos ceutíes que, desde este 8 de julio, pueden presumir de que han tocado techo.

Carlos Martínez Casanova Raúl Casanova Mariscal examen judo cinturón negro Cádiz 2024
Carlos Martínez y Raúl Casanova, tras lograr el cinturón negro de judo

Martínez y Casanova vienen de tomar parte en un torneo que ha tenido lugar este último fin de semana en el municipio andaluz de El Bosque. Allí, en el interior de la provincia de Cádiz, ambos dos han conseguido lo que todo yudoca de pro anhela desde que se enfunda el kimono por vez primera: el cinturón negro.

Carlos y Raúl, adscritos al Club USHIRO, se han sometido al otro lado del charco a un examen que, según dicen desde la propia entidad deportiva, "ha consistido en fundamentos del Judo". Durante la prueba, los caballas pusieron en práctica "técnicas de judo pie y de judo suelo" para finalizar con lo que, en el argot yudoca, se conoce como 'Nage-no-kata', una modalidad que aglutina "técnicas de ataque y defensa".

Conviene poner de relieve que ambos deportistas han superado el ejercicio "con nota". Sus logros se suman a los de decenas de alumnos del USHIRO que, hasta la fecha, se han agenciado ese deseado cinturón negro que acredita a uno como maestro del judo.

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