Borja Cabezón pilota desde hace ya un año la Empresa Nacional de Innovación (ENISA), un ente público dedicado a invertir en empresas con potencial futuro, empujarlas en esa fase inicial que acaba siendo determinante para su recorrido en la economía patria y recuperar (casi siempre) la inversión para seguir invirtiendo en otras. Pero antes fue una de las manos derechas del Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, como director general de Asuntos Nacionales de su gabinete, también jugó un papel gubernamental durante la crisis de la pandemia de Covid. Sobradamente preparado dedica ahora todos sus esfuerzos a poner el talento y los recursos del Gobierno al servicio de las Start Ups. Su desembarco en Ceuta estos días no es casual y tiene que ver precisamente con lo mucho y bien que se está haciendo en la ciudad por hacer crecer un ecosistema digital en el que el emprendimiento juega un papel esencial y se aspira a reconvertir la economía tradicional de la ciudad. Este cuestionario ha sido contestado por escrito.
Pregunta: ¿La visita a Ceuta y su participación en esta jornada es consecuencia más del buen hacer de agentes privados y públicos en la apuesta por un nuevo modelo económico verde, azul y digital o más por la apuesta decidida del Gobierno de España por ayudar a la ciudad en ese cambio?
Borja Cabezón: Esta visita parte de la buena relación y la colaboración público-privada que ya teníamos y que creció a raíz de la presentación en el pasado mes de diciembre de Spain Up Nation, la marca de España como nación emprendedora que nace con la vocación de hacer marca país. Con ella se establece la creación de un movimiento hacia la cultura de la innovación, que permee a toda la sociedad, y un sentido de pertenencia y colaboración entre todos los agentes implicados.
En aquella jornada comprobamos que la cultura del emprendimiento innovador tiene la capacidad de transformar el modelo económico de Ceuta y de todos los territorios en España.
Este nuevo encuentro es una prueba más del interés del Gobierno de España en impulsar políticas públicas basadas en la transición ecológica y la digitalización (con una inversión, por ejemplo, en esta última, de 20.000 millones de euros hasta 2025, a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de España), una cifra que supone un hito alcanzado por primera vez al aumentar en un 30 por ciento el volumen de recursos.
ENISA, como entidad dependiente del Ministerio de Industria y Turismo, financia a quienes quieren poner en marcha un proyecto o hacerlo crecer, lo que significa la creación de empleo y riqueza que mejore el bienestar de toda la sociedad.
Pregunta: Desde ese balcón privilegiado que es ENISA, ¿qué cosas se están haciendo bien en Ceuta?
Borja Cabezón: Creo que las sinergias y el apoyo al ecosistema son evidentes, gracias a iniciativas como las del Gobierno de Ceuta, a través de Procesa, y de su programa Ceuta Open Future, con el que se impulsan proyectos innovadores que, como decía antes, impactan en una cuestión tan primordial y necesaria como es el empleo. Asimismo, la propia Cámara de Comercio y su Plan España Emprende, que apoya a las empresas sostenibles y competitivas a largo plazo, es otro ejemplo del interés en que Ceuta sea también un lugar para trabajar, vivir y emprender.
Pregunta: ¿Y qué cosas le faltan aún a la ciudad para afianzar ese ecosistema de emprendimiento moderno y capaz de generar negocios punteros?
Borja Cabezón: Me atrevería a decir que tanto en Ceuta como en el resto de España se está empezando a ver el emprendimiento como una forma de vida. Y eso tiene que ver con el fomento de la cultura del emprendimiento. La nueva economía requiere pensar y apostar por modelos de negocio innovadores como herramienta de crecimiento. Por eso, es necesario que esta cultura se implemente en el sistema educativo y se dé a conocer a la sociedad. Tenemos que pisar el acelerador del emprendimiento cuanto antes. El emprendimiento innovador representa una pequeña parte de la economía que es capaz de generar enormes retornos de productividad. Tiene también un gran potencial para la creación de empleo y crecimiento de la economía. Según la OCDE, entre el 4 y el 6 por ciento de las empresas de alto crecimiento producen entre la mitad y las tres cuartas partes del empleo neto en las naciones avanzadas.
Pregunta: ¿Cómo puede ayudar ENISA a que Ceuta siga haciendo crecer su ecosistema digital y transite hacia un nuevo modelo económico?
Borja Cabezón: Con algo tan fundamental que suele ser el talón de Aquiles para quienes emprenden, como es la de la financiación. Tener una buena idea no es suficiente si finalmente no se pone en marcha.
Nuestra actividad se centra en dos pilares: uno de carácter financiero y otro de fomento y desarrollo de políticas enfocadas a las pequeñas y medias empresas y a las personas emprendedoras. Desde nuestra constitución en 1982 y, especialmente desde comienzos de los años 2000, ENISA ha centrado su apoyo financiero en el préstamo participativo, un instrumento muy específico que no requiere avales ni garantías, que no diluye capital, que no computa como deuda y que tiene tramos de interés en función de los beneficios. Empresas como Ecoalf, Cabify, Filmin, Pastoret, Cooltra, Silence, Privalia, Wallapop, etc., han crecido apoyadas gracias a nuestra financiació
Pregunta: ¿Hacía falta una Ley de Startups? ¿Está funcionando y cumpliendo los objetivos?
Borja Cabezón: Era algo muy necesario que todas las partes del puzle del emprendimiento pedían y en lo que se pusieron de acuerdo. Que España contase con una ley específica para apoyar a las empresas emergentes con vocación innovadora, a través de incentivos fiscales, facilidades administrativas y medidas para atraer el talento y la inversión, era importante y una apuesta de futuro.
La norma busca apoyar a las empresas emergentes innovadoras de base digital, sobre todo en sus inicios, adaptando el marco administrativo, fiscal, civil y mercantil a sus especificidades. Con ese fin, incluye medidas para impulsar la creación y el crecimiento de este tipo de empresas, reforzar la atracción de talento y la inversión internacional a España, estimular la inversión pública y privada y fomentar la circulación del conocimiento. También se propone potenciar el emprendimiento rural y eliminar la brecha entre sexos para que haya más emprendedoras.
Sin duda alguna, contar con un marco legal que defina perfectamente lo que es o no una empresa emergente anima a imitar o formar parte de dicho ecosistema. De hecho, ENISA es la encargada de certificar y facilitar el sello de empresa emergente. Hasta el momento son más de 1.200 las empresas certificadas.
Pregunta: ¿Qué ventajas ha traído la Ley de Startups de 2022 a este tipo de empresas? ¿Y beneficios fiscales?
Borja Cabezón: Las principales medidas fiscales incluidas en la ley son la reducción del tipo impositivo en el Impuesto sobre Sociedades y el Impuesto sobre la Renta de no Residentes: del 25 por ciento al 15 por ciento en los cuatro primeros ejercicios desde que la base imponible sea positiva.
Además, se ha ampliado la aplicación del régimen fiscal especial de las personas trabajadoras desplazadas: se extiende a profesionales, emprendedoras y emprendedores, así como a quienes tengan relación con el mundo de la inversión y quieran desplazarse a territorio español.
En todos estos casos podrán optar por tributar por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes (IRNR) durante el periodo impositivo de cambio de residencia y los cinco siguientes. Deben cumplir la condición de no haber residido en España durante los 5 periodos impositivos anteriores, frente a los 10 exigidos antes de la entrada en vigor de la ley.
Asimismo, se da una ampliación de la base máxima de deducción por inversiones en empresas de nueva o reciente creación de 60.000 a 100.000 euros anuales. También se eleva el tipo de deducción (del 30 al 50 por ciento) o se mejora el tratamiento fiscal de las stock options (opciones sobre acciones), usadas para retribuir a las personas trabajadoras de la empresa emergente.
Pregunta: ¿Cuántas apuestas salen bien y cuántas mal?
Borja Cabezón: La cifra de fracaso ronda el 25 por ciento y la explicación es que somos un instrumento público y, por lo tanto, el éxito no puede ser el de un banco. Nuestro logro es que se desarrolle un modelo económico basado en la innovación que genere riqueza y empleo en el país y, para ello, hay que asumir riesgos.
La inversión no devuelta es un porcentaje que está por debajo a la de algunos fondos de inversión en capital riesgo, pero estos compensan sus fallidos gracias a los beneficios que obtienen de las participaciones de las empresas en las que invierten. ENISA reinvierte los beneficios obtenidos en nuevos préstamos, de forma que nuestros préstamos son de utilidad pública.
Según el último informe de 2023, en el que valoramos el impacto de nuestros préstamos (5.189 empresas analizadas de entre 2005 y 2018), se han creado 30.863 puestos de trabajo, con un efecto multiplicador sobre la inversión en activos totales de 12,9 veces el importe prestado. Una cifra que en caso de los activos inmateriales es de 3 veces el importe prestado. Desde la perspectiva del coste de los recursos comprometidos por ENISA, 478 millones (56,5 por ciento) de los 821,9 millones de euros prestados ya habían sido recuperados en forma de reembolsos hasta julio de 2022.
Pregunta: ¿En qué somos punteros en España? ¿En qué sectores económicos va a ser más fácil apuntalar la innovación made in Spain en los próximos años?
Borja Cabezón: Según el informe The Spanish tech ecosystem de Dealroom, siendo el sector tecnológico transversal a casi todos los sectores, algunos comienzan a destacarse como los pilares de la industria española. Durante el pasado año, los verticales que han conseguido más financiación están principalmente relacionados con el clima y la salud, cuyo potencial es enorme, lo que pone de manifiesto el buen alineamiento del emprendimiento español con las tendencias más significativas.
Otro de los elementos que refuerza la madurez de las compañías españolas viene de la mano del análisis de sus modelos de negocio. En este punto destaca cómo las compañías especializadas en el Software as a Service (SaaS) superaron a los Marketplaces en 2023. Una tendencia que también se está viendo a nivel mundial y que reafirma el rumbo de la industria española.
Pregunta: En el informe de empresas emergentes realizado por ENISA hay algunas partes de la foto que más que parecer que dibujan el futuro se parecen bastante a la foto de siempre del sector empresarial: Una mujer directiva por cada cuatro hombres, y una elevada concentración de esos proyectos (uno de cada dos) en Madrid y Barcelona. Un porcentaje al que si se le suman otras grandes urbes como Sevilla, Valencia, Bilbao o Málaga acaba por ser apabullante...
Borja Cabezón: Bueno, esto tiene mucho que ver con la brecha entre sexos y la territorial. Pero dándole la vuelta al argumento, me gustaría destacar que desde 2019 se han invertido 1.600 millones de euros en startups españolas fundadas por mujeres. Esta cifra representa el 12 por ciento del total de los fondos captados por startups en España en ese periodo. Un indicador en el que aún queda mucho camino por recorrer, y que coloca a nuestro país en quinta posición, solo superado por Finlandia, Luxemburgo, Italia y Noruega y por encima de potencias como Reino Unido, Francia o Alemania.
En este sentido, ENISA cuenta con la línea de financiación Emprendedoras Digitales para incentivar el emprendimiento femenino. Ya son 257 las empresas financiadas con una inversión de más de 40,2 millones de euros.
En cuanto a los territorios, no se trata de negar los datos. Allá donde hay más población y más herramientas para apoyar el emprendimiento este nace de una forma más natural. Sin embargo, también es cierto, sobre todo después de la pandemia, que hay datos optimistas que señalan un incremento de un emprendimiento alejado de las grandas urbes. Por eso, Ceuta tiene una magnífica oportunidad para atraer un emprendimiento innovador que quiera vivir en un lugar lleno de oportunidades y futuro.