Valoración

Bravo pide “seguir insistiendo y trabajando” para que la aduana comercial sea “operativa”

bravo pp empresarios
photo_camera Bravo ha escuchado a una nutrida representación de empresarios en su visita a Ceuta.
Bravo ha defendido también que los que cobren el salario mínimo sigan sin tributar el IRPF

El responsable económico del Partido Popular de Núñez Feijóo, Juan Bravo, ha desembarcado en Ceuta este fin de semana, donde prevé participar en los actos de aniversario de La Legión y de paso a desplegado agenda política. Lo ha hecho recibiendo en la sede del Partido Popular a una nutrida delegación de empresarios locales a los que ha citado para “escuchar” sus demandas y necesidades con el ánimo de “intentar aportar”. Y ahí, de paso ha atendido a la prensa para repasar cuestiones de actualidad. Entre otras la puesta en marcha de la aduana comercial que ha conseguido esta semana que por fin un camión con mercancía atraviese el Tarajal en dirección a Marruecos. Hito histórico para el PSOE y el Gobierno de la Nación y mucho por trabajar y mejorar para Bravo.

“Por lo que he tenido información creo que esa primera expedición no ha sido un hito histórico, no ha ido en esos términos”, ha arrancado Bravo a valorar ese primer cruce comercial. “Creo que debemos conseguir que esa frontera de Ceuta con Marruecos opere de verdad; sea ejecutiva de verdad. Recordemos que desde principios de este siglo pasado ya hay un acuerdo que reconoce la frontera comercial de Ceuta, entonces parece que deberíamos, en las múltiples negociaciones que se hacen de múltiples aspectos, que la frontera fuera un tema prioritario, que solamente haya una expedición o que se haya empezado y no haya sido de la mejor manera en algunos casos, yo creo que lo que nos tiene que llevar es a que hay que seguir insistiendo y que seguir trabajando sobre la cuestión para que la frontera sea, como repito, operativa y haya la posibilidad de comercio, hacia un lado, ojo, que también es una ventaja de Marruecos, hacia este otro lado”, ha reflexionado.

No ha dudado en cambio de calificar de “gran éxito” otra cuestión, “lo que están haciendo los empresarios” de Ceuta, que es “mirar hacia la península, mirar hacia Europa y creo que hay una enorme oportunidad con Estados Unidos y con Mercosur. Yo creo que ahí también podemos, desde los servicios que podemos trasladar desde aquí, con todo el tema de la digitalización, podemos hacer una aportación importante”, ha seguido Bravo.

Y antes de todo eso, en el contexto de seguir insistiendo en la negociación con Marruecos para lograr una aduana comercial ágil, ha dejado un consejo cuanto menos reversible. “Tenemos que intentar ser capaces de negociar, pero no solamente para Ceuta. Tenemos en el ámbito de Mercosur, y son más de 400 millones de personas, o las relaciones con Estados Unidos, y aquí hay dos posiciones: los que se sientan a negociar, a hablar, a consensuar, a dialogar para intentar que la frontera entre Ceuta y Marruecos sea una realidad; o si nos dedicamos a insultar a los líderes de otras presidencias, de otros países y entonces dificultamos mucho más la relaciones”. Cabe deducir que se estaba refiriendo a la polémica entre el Ministro de Transportes, Óscar Puente, y no a las descalificaciones habituales por parte de VOX hacia Marruecos.

La economía no va tan bien

“La situación económica, a pesar de que algunos digan que va como un cohete, hay otros que no lo compartimos y lo que creemos es que hay enormes oportunidades, pero igualmente enormes retos. Y en el caso de Ceuta, con mayor motivo, en el ámbito de la frontera, en el ámbito de las relaciones con Marruecos y, por otro lado, todo el tema de desarrollo, todo el tema tecnológico, del juego online, etcétera, que sin duda está siendo una oportunidad, pero que tiene más recorrido y que seguro que escuchando podemos seguir mejorando esas cuestiones del régimen”, ha valorado.

Salario Mínimo e impuestos

Pero de lo que tenía ganas de hablar Bravo este viernes era de toda la polémica que ha envuelto a la nueva subida del Salario Mínimo que por primera vez, si nada lo remedia, acabará tributando a Hacienda, comiéndose parte de la subida aplicada. El Partido Popular de Bravo que tradicionalmente ha venido votando en contra de las subidas del salario mínimo de los Gobiernos de Sánchez, más de un 60 por ciento en total, hace ahora bandera de que esos asalariados mínimos no tengan que tributar a Hacienda.

“Nosotros somos partidarios de intentar bajar los impuestos siempre que se pueda. Y un caso de ejemplo claro de que ese elemento de instrumento de la política fiscal que provoca rendimientos, provoca actividad, provoca empleo, es Ceuta. Y es verdad que algunos han defendido que alguien que cobre el salario mínimo, que suponemos que es el mínimo, que es el de la ayuda, debería pagar impuestos. Hay que decirles que ya pagan impuestos, porque es verdad que nosotros defendemos que no pague IRPF, que si le pagan 700 euros de incremento del salario mínimo, creo que todos compartimos que no tiene ningún sentido que el 50 por ciento, prácticamente 350, sean impuestos. O sea, no creo que tenga una lógica de cara al salario mínimo, que tenga que pagar impuestos como si tuviese unos ingresos muy altos”, ha reflexionado Bravo.

El argumento del PP y de Bravo pasa además por reseñar que todo el mundo paga ya impuestos, con el IVA al consumir, por ejemplo, citado por el propio Bravo este viernes: “Cuando vaya al supermercado, tendrá que pagar el IVA de los alimentos, más caro, porque este gobierno decidió no mantener la bajada del IVA de los alimentos”.

bravo empresarios
Bravo a recibido a decenas de empresarios de la ciudad.

Idéntico argumento con el impuesto asociado a la factura de la luz. “Al final cualquiera de nosotros pagamos muchos impuestos y nosotros lo que planteamos es que no se pague el IRPF. Este Gobierno, si comparamos el año 2018 con el año 2024, ha recaudado 140.000 millones de euros más de lo que se recaudó en el año 2018. Es algo más de un 40 por ciento más de impuestos que hemos pagado entre todos nosotros con un esfuerzo enorme”, unas cifras que Bravo no atribuye a una mejora económica real sino a la “voracidad recaudatoria”.

Cabe contextualizar esta opinión de Bravo con otros datos macroeconómicos. Por ejemplo, el IPC acumulado de 2018 al cierre de 2024 es del 22,5 por ciento. Además, trabaja más gente que nunca. 2018 se cerró con 19 millones de cotizantes a la Seguridad Social, 2024 lo hizo con 21,3 millones. Un 12 por ciento más. Esa subida del Salario Mínimo, sin ir más lejos, en un 60 por ciento ha inyectado miles de millones en la economía para poner, entre otras cosas, a disposición del consumo (el IVA, ya saben).

El punto de vista de Bravo y del PP es sencillo cuántos menos impuestos, mejor para todos: "Yo creo que la voracidad recaudatoria, el infierno fiscal, tiene que tener un freno, porque además vemos que los territorios donde se hace justo lo contrario crecen, llámese Andalucía, se bajan impuestos, se quitan trabas administrativas y burocráticas, se simplifica a lo máximo, crece. Y territorios como Cataluña, en la que sabéis que tiene la fiscalidad más alta, tiene 16 impuestos que no existen en el resto de España, pues sabéis cómo no cumplen las reglas fiscales, no cumplen el presupuesto, tienen problemas con determinados servicios, porque se utiliza el dinero igual que hace el Gobierno de España, para cosas que quizás no son las deseables”, ha dicho Bravo.

De nuevo un dato para contextualizar. En 2024, Cataluña creo más empresas nuevas que Andalucía. Y en 2024, Andalucía disolvió más empresas que Cataluña. Andalucía tiene además más población que Cataluña. Y otro dato más, algunas de las autonomías que optan por rebajar impuestos acaban luego reclamando al Estado más ayudas y más financiación. Dicho de otro modo, la técnica es bajar sus impuestos autonómicos para pedirle al Estado que les pague después esa merma en la recaudación. El Estado pagaría esa diferencia gracias a los impuestos.

Y Bravo tampoco ha perdido tiempo en hacer didáctica a favor de la solidaridad fiscal. Obviamente a prácticamente nadie le gusta pagar más. Tampoco a nadie le gusta tener peores escuelas públicas o peor atención sanitaria o peores carreteras o servicios públicos en general. Cuestiones que se pagan con impuestos.

Pero por puntualizar, para Bravo la cuestión es a qué se dedican después los impuestos. Siempre cabe este argumento, si hay cosas que hace el Gobierno y paga con dinero público que no te gustan es fácil señalar que pagar impuestos ¿para qué?

“Es necesario 2.300 millones para invadir empresas, no es necesario tener 22 ministerios, no es necesario poner al frente empresas públicas como Correos a personas que no conocen la materia y, por lo tanto, hacen pérdidas de más de 1.000 millones de euros, no es necesario pagar sueldos a personas, por mucho que sea familia o amigo, de gente del entorno del gobierno para no ir a trabajar, es decir, cuando se gasta el dinero hacen falta muchos impuestos. Cuando utilizas el dinero como si fuera tuyo, como si fuera la máxima eficiencia que le das de tu familia al tuyo propio, pues evidentemente es cuando se puede bajar impuestos, y sabéis que esa es nuestra política, y supongo y estoy convencido que los empresarios ahora nos dirán la asfixia que sufren por las cuestiones de las cotizaciones a la Seguridad Social, la inseguridad que les provoca que en algún momento se hayan puesto en duda y que eso sin duda retrae la inversión”, ha explicado Bravo.

El popular ha llegado a decir que “la inversión extranjera se ha marchado”. Lo cierto es que la inversión extranjera en 2024 se mantuvo en la media de los últimos 5 años a pesar del contexto inestable económico mundial. Y está en cifras récord. Tanto que ha superado a Reino Unido como receptor de inversión extranjera y es ya el tercer país de toda Europa en recibir capital externo, sólo superado por Francia y Alemania. Y el undécimo en todo el mundo.

¿Se gastan bien los impuestos? Es una pregunta de similar planteamiento a ¿es la lista de la selección la adecuada? Hay argumentos para defender que no gobierne el que gobierne y se dedique el dinero a lo que se dedique. A los 22 ministerios de Sánchez, censurados este viernes por Bravo siempre se podrían oponer las 15 Direcciones Generales que tiene el presidente Vivas. A los 2.000 millones para “invadir” Telefónica, los 60.000 del rescate bancario que conllevó recortar 20.000 en Sanidad Pública y Educación Pública. Pero los ejemplos son infinitos en la dirección que se quiera en la administración estatal, la autonómica y la municipal.

Tanto así hay opiniones divergentes que la Ministra de Hacienda ha calificado el argumentario de Bravo de “populismo fiscal”. “Que la señora Montero descalifique ya es algo normal. Supongo que a nadie le sorprenda. Ella defiende subir impuestos a todos. Decía que ella nunca le subiría a las clases medias ni a las clases bajas”, le ha espetado Bravo. También le ha recordado su afirmación tajante de que mientras gobernara el PSOE el Salario Mínimo no tributaría. Eso era el año pasado. “Yo le planteo qué ha cambiado del año pasado a este. Yo no voy a calificarla. Ella quiere hacer esas descalificaciones”, siempre elegante Bravo.

Bravo también ha mostrado su parecer a favor de que se afronte una mayor inversión en Defensa y que como ha pedido hoy la propia Comisión Europea esa inversión no compute para las reglas fiscales, lo que permitiría a los miembros de la Unión Europea afrontar un incremento del gasto militar sin romper su senda de déficit marcada por Europa, aunque a la hora de la verdad el resultado contable será el de mayor deuda pública.

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