RETOS POST COVID-19

Brecha digital, teletrabajo y conciliación, las asignaturas pendientes de Ceuta en la nueva realidad

Brecha digital, teletrabajo y conciliación, las asignaturas pendientes de Ceuta en la nueva realidad
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La pandemia de coronavirus ha puesto sobre la mesa la relevancia de tres aspectos de nuestra vida que eran hasta ahora importantes, pero que en la nueva realidad post COVID-19 son determinantes: el uso de las nuevas tecnologías, la capacidad para conciliar la vida profesional y la familiar y el teletrabajo. Tres capítulos claves para adaptarse a la nueva normalidad en los que Ceuta está muy lejos de estar preparada, en el furgón de cola en equipamiento tecnológico, con empleos precarios que impiden la conciliación y, como en el resto de España, todavía ensayando eso del teletrabajo.

La brecha digital

La brecha digital en Ceuta es un abismo. Una grieta que separa a Ceuta de la modernidad y la sitúa en una difícil situación de cara al futuro inminente, especialmente para adaptarse al nuevo escenario educativo. En la ciudad autónoma, solo un 40 por ciento de las viviendas con ingresos netos menores de 900 euros tienen un ordenador personal con conexión a Internet, casi 40 puntos menos que la media nacional, que ronda el 80 por ciento de hogares con pocos ingresos conectados a la Red y 30 puntos por debajo de la ciudad autónoma de Melilla, donde casi siete de cada diez hogares con pocos recursos disponen de una conexión a Internet, según datos de uso de nuevas tecnologías del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Una brecha que se cierra en los hogares con ingresos mayores de 900 euros, donde nueve de cada diez tienen un PC o similar y conexión a Internet, un porcentaje que en el caso de Melilla alcanza el 100 por cien. 

No hay en Ceuta apenas un hogar que no tenga televisión, pero no ocurre lo mismo con los ordenadores personales, que solo alcanzan a estar presentes en el 40 por ciento de los hogares ceutíes con ingresos mensuales netos por debajo de los 900 euros y el 66 por ciento en el caso de quienes ingresan entre 900 y 1.500 euros. 

Una brecha que logran cerrar los jóvenes: ocho de cada diez chavales de entre 10 y 15 años hace uso habitualmente de un ordenador o dispositivo similar, un 88,4 se conecta a Internet, pero menos de la mitad tiene un teléfono móvil. Eso sí, en todos los casos muy por debajo de la media nacional y de los datos de Melilla, una ciudad socioeconómicamente casi idéntica a Ceuta, donde casi siete de cada diez tienen móvil y la conexión a Internet se acerca al 95 por ciento entre los menores de 15 años.

La conciliación

La alta natalidad, la precariedad laboral y la elevada tasa de paro condicionan la conciliación laboral en Ceuta, una ciudad en la que una tercera parte de la población tiene hijos a su cargo (frente al 28% ese la media nacional)  y un 5% ha de cuidar a dependientes. Pese a ello, solo un 7,3 por ciento de las familias ceutíes cuentan con ayuda profesional para cuidar de sus hijos, el 92 por ciento restante ha de buscar soluciones alternativas. Casi la mitad se apaña con la pareja y se reparten el cuidado de los hijos según su horario laboral; un 17,4 los deja al cuidado de abuelos o parientes cercanos y un 10,4 por ciento no requieren cuidados o unos hijos cuidan de los otros.

Pese a la elevada cifra de ceutíes que han de buscarse la vida para poder conciliar el cuidado de sus hijos con el trabajo, solo un 13,4 dice haber tenido que dejar su empleo para poder atender a la familia, frente a un 28 por ciento en el resto del país.

Como compensación, en Ceuta destaca cierta elasticidad en los horarios laborales respecto a la media del resto del país. Aunque tres cuartas partes de los trabajadores admiten que su horario lo marca única y exclusivamente el jefe, casi un 30 por ciento asegura que tiene capacidad de decisión sobre sus horarios y la mitad afirma que tiene fácil o muy fácil pedir días u horas libres en su trabajo para atender cuestiones personales. Más de un tercio de las empresas ceutíes no tienen todavía un mecanismo de control presencial o de horario de los trabajadores.

El reto del teletrabajo

Aunque la pandemia de coronavirus y el confinamiento han obligado a muchas plantillas a reorganizarse desde sus casas, el teletrabajo en Ceuta es aun testimonial, por debajo del 5 por ciento, aunque es una de las regiones en las que (antes de la pandemia) ya se recurría a esta fórmula en momentos puntuales, Una falta de costumbre que, aquí sí, equipara a Ceuta dentro de la media nacional.

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