Ceuta Ya! ha registrado una serie de alegaciones a la Ordenanza de actuaciones protegidas o de protección pública en materia de vivienda de la Ciudad de Ceuta, dirigidas “a, sobre todo, impedir el reparto desigual de viviendas para así lograr una ciudad más cohesionada”. Y es que, a juicio del líder de la formación, Mohamed Mustafa, el actual Plan de Vivienda “perpetúa la segregación geográfica en virtud de la renta, es decir, que el centro siga siendo terreno vedado para las economías más humildes”, lo que el secretario general de Ceuta Ya! califica de “clasista e infame”.
En ese sentido, una de las alegaciones presentadas por los autonomistas dice literalmente lo siguiente: “El nivel de renta de las familias potencialmente beneficiarias debe servir, exclusivamente, para determinar el valor del alquiler, en ningún caso para determinar ni el emplazamiento ni la calidad de la construcción”.
Y es que ahora mismo, las dos promociones, las primeras que se prevén terminar, en la zona más próxima al centro, Huerta Molino y Pozo Rayo, están destinadas a personas que demuestren tener ingresos entre 1.800 y 3.300 euros mensuales. Unas 300 viviendas y prevista una renta mensual de 600 euros. Mientras que las que se prevé levantar en la zona del entorno de Hadú estarían orientadas a rentas medias, entre 960 y 1.740 euros con una renta mensual a pagar de alquiler de unos 350 euros. Siempre para un piso de 80 metros cuadrados. En tres promociones en la zona se prevé levantar unas 190 viviendas. Por último, en el entorno del Príncipe y Los Rosales, en Loma Colmenar se estima que se construirán unas 430 viviendas (sin fecha en la programación del Plan) para rentas entre 300 y 900 euros mensuales con un alquiler y un precio topado de 160 euros de renta.
El partido también propone que sólo existan dos tipos de alquileres: alquiler social de 250 euros mensuales para rentas inferiores a dos veces el IPREM (incrementado en un 25 por ciento) y alquiler general de 500 euros para rentas superiores a dos veces el IPREM (incrementado en un 25 por ciento).
Traducido, Ceuta Ya! quiere sólo dos modalidades de alquiler. Una para quienes tengan rentas inferiores a 1.500 euros al mes, que pagarían 250 euros por la renta de la vivienda tipo y otra para rentas superiores a 1.500 euros al mes que pagarían 500 euros mensuales de renta por la vivienda tipo.
Así como que la ordenanza establezca “con claridad” el límite máximo de renta que debe estimarse “para cada unidad familiar que opte a una adjudicación”. En concreto, Ceuta Ya! propone “que ese límite se sitúe en 3,5 veces el IPREM (incrementado en un 25 por ciento respecto al valor fijado anualmente).
Esto es que nadie que gane más de 2.625 euros al mes pueda optar a beneficiarse de una vivienda pública con un alquiler limitado a 500 euros.
El IPREM es el indicador social oficial para estos casos y está establecido en 600 euros mensuales. La propuesta de incrementarlo en un 25 por ciento de Ceuta Ya! puede tener que ver con la congelación del índice de referencia de la mano de la prorroga de dos años de los Presupuestos Generales del Estado.
Ceuta Ya! propone acabar con los guetos dibujados en el Plan y que “se establezcan cupos para cada una de las promociones que garanticen que se adjudique el 80 por ciento de las viviendas de cada promoción a las rentas a las que corresponda el alquiler social y el 20 por ciento para alquiler general”, es decir, que la adjudicación de vivienda se lleve a cabo “otorgando preferencia a las familias con más necesidad y menos renta”.
Una medida que ya dejó entre ver que llevaría y que es la que más recomendaciones de expertos en combatir la creación de guetos en las ciudades tiene. Así, de ese modo, en todas las promociones convivirían personas de rentas más altas con personas de rentas más bajas. Una situación que se ha demostrado que acaba por ser una herramienta para combatir no ya los guetos sino la propia pobreza.
Por último, desde el grupo local también insisten en la necesidad de impedir la especulación para que no se den casos como el de las viviendas de Serrano Orive, “promovidas para jóvenes y que ahora son propiedad de personas que rozan el medio siglo de edad”.


