Ceuta, entre las regiones que han resistido con menos debilidad las consecuencias de la crisis

Ceuta, entre las regiones que han resistido con menos debilidad las consecuencias de la crisis

- La vulnerabilidad de la ciudad autónoma ha sido media o baja en todos los ámbitos salvo en el social, el más débil

- El 'Atlas de la crisis' elaborado por varios expertos del CSIC traslada al mapa nacional "la gravedad del impacto" provocado por la depresión de los últimos años con las regiones de Levante como principales 'perdedoras'


Ceuta esta entre las regiones que han demostrado entre 2006 y 2013 ser más "resistentes" ante la crisis económica. En esa dirección apunta el estudio elaborado por varios expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para trasladar las repercusiones de la depresión económica a un mapa de España. Su ‘Atlas de la crisis’ concreta dónde ha residido la España más vulnerable y cuál ha sido la más resistente.

Sobre 15 indicadores provinciales y 8 locales recopilados entre los años 2006 y 2013, los expertos concretado para poblaciones superiores a los 20.000 habitantes la geografía de la crisis económica, ante la que el Este de la península es “perdedor” y el Oeste, incluidas las ciudades autónomas y el archipiélago canario, es “resistente”.

Sobre un índice que establece cinco niveles de vulnerabilidad (Muy Alta, de 1,21 a 2; Alta, de 0,41 a 1,20; Media, de ‐0,40 a 0,40; Baja, de ‐0,41 a ‐1,20; y Muy Baja, de ‐1,21 a ‐2), la ciudad autónoma solo arroja números de perdedora en el ámbito social: la vulnerabilidad inmobiliaria de Ceuta ha sido baja tirando a muy baja (-1,20); la económica, media casi baja (-0,40); la social, media rozando alta (0,40) y su índice sintético de debilidad ante la depresión, medio casi bajo (-0,40).

“Nuestros datos no pretenden valorar el grado de ‘bienestar o malestar’ en las diferentes ciudades, sino la gravedad del impacto provocado por la crisis de los últimos años. En ese sentido”, deja claro el demógrafo Ricardo Méndez, director del informe y del Instituto de Economía, Geografía y Demografía, dependiente del CSIC, “Ceuta aparece con una evolución mejor que el promedio pero esa cifra debe entenderse en ese contexto”.

La ciudad ha aguantado con más firmeza que el conjunto del país la crisis en el ámbito inmobiliario hasta el punto de que en el periodo analizado el precio medio de la vivienda libre creció un 5,86% cuando la tasa nacional cayó un 23,09%. El volumen de hipotecas constituidas, su importe y el número de viviendas libres terminadas también se comportó mejor en Ceuta entre 2006 y 2013 que las ratios nacionales. La ciudad solo pierde en caída de transacciones de inmuebles, un 69,5% de retroceso local por un 68,5% estatal.

En el ámbito económico, los afiliados a la Seguridad Social crecieron un 4,3% cuando en toda España su número se contrajo un 13,5% y el paro, que medró aquí un 89% durante esos años, lo hizo en toda España un 132%. El número de empresas locales creció un 3,6% (en todo el país se redujo un 16,4%) y el consumo de energía aumentó un 16,1% (-7,3% en el global estatal). Sin embargo, las exportaciones, que han ido a mejor en el conjunto de España, se han despeñado un 95,4% al analizar la estadística local, cuyo PIB per cápita también se ha recortado más (3,3%) que a escala nacional (1,2%).

La economía "diversificada", clave

En el campo socio-demográfico la población local ha aumentado un 10,9% (la mitad a nivel nacional) y la inmigrante se ha disparado un 85,1% (un 33% en toda España). El peor registro ceutí es el de tasa de emancipación, que ha caído un 17,7% por un 2% estatal.

La clasificación de las ciudades más resistentes está repleta de localidades vascas porque cuentan con “una economía diversificada” y el impacto de la crisis fue relativamente moderado en provincias interiores porque se vieron “poco implicadas en el crecimiento de la burbuja inmobiliaria y su posterior pinchazo”. El impacto ha sido máximo donde triunfaron las actividades de baja productividad y fuertemente cíclicas como la construcción, las industrias auxiliares o los servicios al consumo, con elevados niveles de empleo poco cualificado y precario, junto con un modelo de urbanización disperso muy intensivo en el consumo de suelo y recursos naturales”.

Ceuta, entre las regiones que han resistido con menos debilidad las consecuencias de la crisis