Chandiramani ha subrayado frente al Consejo General de Política Fiscal y Financiera (CPFF) la singularidad del territorio, con en elevados costes fijos en la prestación de servicios públicos, una presión migratoria excepcional y severas limitaciones por su reducida extensión y población
La vicepresidenta segunda de la Ciudad Autónoma de Ceuta y consejera de Hacienda, Transición Económica y Transformación Digital, Kissy Chandiramani, ha reclamado este martes en el Consejo General de Política Fiscal y Financiera (CPFF) una reforma profunda del actual Modelo de Financiación Autonómica que incorpore de manera explícita un tratamiento específico para las Ciudades con Estatuto de Autonomía. El encuentro, celebrado en Madrid, ha estado presidido por la vicepresidenta económica del Gobierno de España, María Jesús Montero.
Durante su intervención, Chandiramani defendió que cualquier nuevo modelo debe garantizar la suficiencia financiera y la equidad territorial, pero también reflejar de forma realista las singularidades estructurales de territorios como Ceuta. En este sentido, subrayó que la financiación no puede medirse únicamente en función de criterios poblacionales o de capacidad tributaria, sino atendiendo a la capacidad efectiva de cada territorio para prestar servicios públicos equivalentes en condiciones de igualdad.
Un diagnóstico compartido sobre el sistema actual
La vicepresidenta segunda expuso que Ceuta comparte el diagnóstico del Estado sobre los déficits estructurales del modelo vigente, especialmente en términos de suficiencia, equidad y adecuación a las realidades territoriales. Por ello, mostró el respaldo de la Ciudad a los principios recogidos en el documento base presentado en el CPFF, entre ellos la suficiencia financiera, la población ajustada, la garantía de los servicios públicos fundamentales, la corresponsabilidad fiscal y la cohesión territorial.
No obstante, advirtió de que estos principios deben concretarse de manera efectiva para territorios con características singulares, ya que un modelo homogéneo no permite responder a realidades tan específicas como la de Ceuta.
Singularidades estructurales y permanentes
Chandiramani insistió en que la singularidad de Ceuta no es coyuntural, sino estructural y permanente. Esta condición se traduce, según explicó, en elevados costes fijos en la prestación de servicios públicos, una presión migratoria excepcional —especialmente en lo que respecta a la atención a menores no acompañados—, severas limitaciones derivadas de su reducida escala territorial y poblacional, y un régimen competencial híbrido que exige un encaje financiero propio.
A estos factores se suman la condición de Ceuta como frontera exterior de la Unión Europea, los costes asociados a la discontinuidad territorial, la elevada incidencia de exclusión social y desempleo, la existencia de un Régimen Económico y Fiscal propio y la ausencia de capacidad normativa plena en determinados ámbitos.
Equidad basada en la capacidad real de prestar servicios
La consejera recalcó que estas singularidades no suponen privilegios, sino condicionantes objetivos que deben reflejarse en el sistema de financiación, del mismo modo que ya se reconocen en documentos estratégicos del Estado como la Estrategia de Seguridad Nacional. En su intervención, puso de relieve que el actual modelo no contempla de manera adecuada la sobrecarga financiera que asume la Ciudad en la gestión migratoria ni el esfuerzo presupuestario extraordinario que requiere el mantenimiento de políticas sociales, educativas y de vivienda.
Por ello, la Ciudad Autónoma de Ceuta considera imprescindible que el nuevo modelo reconozca expresamente a las Ciudades con Estatuto de Autonomía como una categoría diferenciada. Entre las propuestas planteadas figuran la incorporación de factores correctores específicos en la población ajustada, la garantía de una suficiencia financiera real, estable y previsible, el reconocimiento de los costes fijos estructurales y de las necesidades sociales singulares, así como un encaje coherente y actualizado del Régimen Económico y Fiscal.
Asimismo, Chandiramani reclamó mecanismos de financiación específicos para ámbitos clave como la educación, los servicios sociales, la atención a menores migrantes no acompañados y la vivienda.
Compromiso de diálogo del Gobierno
La vicepresidenta económica del Gobierno, María Jesús Montero, respondió a las demandas planteadas comprometiéndose a abrir un diálogo amplio con todas las comunidades y ciudades autónomas para avanzar en la reforma del modelo de financiación. En este marco, aseguró que se reconocerán las especificidades de los territorios no peninsulares y que sus singularidades serán tenidas en cuenta en el diseño final del sistema.
Chandiramani concluyó su intervención subrayando que Ceuta es un territorio singular y estratégico para el Estado, con competencias autonómicas y municipales, y que solo un sistema de financiación que reconozca las realidades territoriales y refuerce la igualdad efectiva permitirá consolidar un modelo territorial justo, equilibrado y sostenible.