Trabajadores de las grandes firmas de comercio textil y de calzado amparados por UGT están de huelga este sábado, no todas las firmas. De forma notoria la conflictividad social la tiene desatada el grupo Tendam, con marcas en la ciudad como Cortefiel, Springfield, Fifty o Women Secret. Esa es la principal razón por a que si acude este sábado a alguna de esas tiendas las pueda encontrar cerradas.
Un nutrido grupo de esos trabajadores amparados por UGT se han concentrado en la plaza de los Reyes a mediodía de este sábado para reclamar sus derechos laborales y sus condiciones, en riesgo, por el nuevo convenio de ámbito nacional denominado ARTE, que es el convenio colectivo que está preacordado. ARTE son las siglas de la Asociación de Retail Textil España, que agrupa a las grandes firmas, como las del grupo Inditex o las de Tendam, por citar dos ejemplos.
Trabajadores y patronal han negociado ya un convenio de ámbito nacional y hay un preacuerdo firmado por Comisiones Obreras y FETICO, la Federación de Trabajadores Independientes de Comercio, y con el que UGT no está de acuerdo.
Las razones de su rechazo es que generará, según han explicado las representantes sindicales de UGT, diferencias entre unos trabajadores y otros. Al menos mientras no haya compromiso escrito por parte de las empresas en respetar las condiciones laborales actuales bajo el paraguas del convenio de comercio. De nuevo se establecerían dos categorías de trabajadores en la misma empresa, los del convenio viejo y los del nuevo convenio.
Los que lleguen a trabajar a estas empresas bajo el marco del nuevo convenio de ARTE perderán derechos que sí tienen los que lo hagan bajo el amparo del convenio anterior. Por ejemplo, dejarán de tener remunerado su descanso de 15 minutos, o los acompañamientos al médico de hijos y familiares. También, en el caso de Ceuta, está en duda el plus de residencia. Y los domingos dejarán de ser voluntarios si el 50 por ciento de la plantilla no accede a hacerlos, esa circunstancia permitiría a la empresa a obligar a trabajar en domingo a los trabajadores, que estarían además peor remunerados en esa jornada, si están en el convenio nuevo.
En el caso de Inditex, la empresa ya ha garantizado por escrito a su plantilla que respetará las actuales condiciones laborales a quienes ya están trabajando, pero en el caso de Tendam (otro gigante del textil patrio) el compromiso sólo se ha expresado de forma verbal hasta la fecha con cierta reticencia a hacerlo por escrito. Motivo por el que la plantilla no ha dudado, en Ceuta, en sumarse a la huelga provocando varios cierres este sábado.
“El convenio ARTE supone un retroceso para los trabajadores del sector. Desde UGT decimos alto y claro que no vamos a aceptar más precariedad mientras las grandes empresas siguen aumentando beneficios a costa del esfuerzo de la plantilla. No vamos a permitir salarios que no llegan a fin de mes; más flexibilidad y peores horarios; más precariedad y contratos inestables; recortes en derechos conquistados con años de lucha”, ha arengado la presidenta del Comité de Empresa de Tendam en Ceuta, Fatima Ahmed.
“La plantilla está cansada de ser siempre la que paga las consecuencias, hoy toca salir a la calle, demostrar fuerza y defender un convenio digno para todos y todas, porque sin trabajadores no hay comercio”, ha abundado.
Y después sobre la mesa está otro asunto que toca de forma tangencial a esta situación que atraviesa la plantilla de Tendam en la ciudad. El convenio de comercio, bloqueado desde 2017, y con reticencias evidentes por parte de los empresarios locales a sentarse a negociar.
“Queremos denunciar la pasividad de la patronal que se niega a sentarse a negociar el convenio colectivo de comercio. Dejando bloqueados los derechos de miles de trabajadores y trabajadoras. Desde la UGT exigimos la apertura inmediata de la mesa negociadora y pedimos responsabilidad a quienes representan al sector empresarial. Los trabajadores no pueden seguir pagando la falta de acuerdo y la pasividad de la patronal. No al convenio de ARTE”, ha arengado a su vez, la secretaria de la Federación de Comercio, Hayar Amar, de UGT.
El quid de la cuestión está en que la patronal no tiene incentivos reales para sentarse a negociar un convenio de comercio en la actual situación, sin saber si las iniciativas para hacer obligatorio el plus de residencia y además prohibir que se incluya dentro del salario mínimo salen o no adelante. Una situación que cambiaría las normas de juego por completo y que en la mayoría de empresas y sectores de la ciudad supondría una importante elevación de salarios y de costes. Algo de lo que se han quejado no sólo desde el sector comercial local, también por ejemplo, desde la hostelería. La Confederación de Empresarios ya ha verbalizado de forma pública que de saber que existía la mera intención de llevar adelante esas dos medidas de forma conjunta las negociaciones de los convenios colectivos cerrados el último año habrían sido muy distintas.