El data center de Templus: una infraestructura al nivel de Madrid, Barcelona o Frankfurt
El inicio de las obras del data center de Templus ha sido una de las grandes noticias económicas de este 2025 que llega a su fin. Se espera que estén terminadas en el primer semestre de 2026
Ceuta ha cerrado 2025 con uno de los hitos más relevantes de su reciente desarrollo económico y tecnológico: el inicio de las obras del Data Center de Templus, la primera infraestructura de estas características que se construye en la ciudad autónoma y que la posiciona como un nodo digital estratégico entre Europa y África.
Un nuevo capítulo que comenzaba a escribirse el pasado 4 de noviembre con la presentación oficial de los trabajos en el Muelle de La Puntilla, donde se levantará un edificio de 2.500 metros cuadrados, de los que 800 estarán destinados a espacio IT. Así, la previsión es que el centro esté operativo a finales del primer semestre de 2026, es decir, en apenas medio año, con una potencia inicial de 1,2 MW, ampliable al doble en una segunda fase. Un centro que cumplirá estándares Tier III, tendrá un PUE estimado de 1,2 y funcionará con energía 100 por cien renovable gracias a la conexión del cable submarino de Red Eléctrica. La seguridad jurídica de ser Europa en África Un proyecto que, tal y como señalaba el pasado noviembre el director comercial de Templus, Félix de la Fuente, “representa conectividad y futuro, con una clara idea de convertir Ceuta en un referente tecnológico”. Así, este data center pretende ser “vital” para el desarrollo económico local, aseguraba, con los trabajos avanzando “viento en popa” y estructurándose sobre tres ámbitos: la empresa, la administración pública y los partners.
Y es que, el nuevo centro de datos de Templus pretende ayudar al desarrollo de Ceuta, haciéndole ganar competitividad, especialmente en sectores como el gaming and gambling y en el tejido local de pequeñas empresas. Porque, y esa es una realidad, que Ceuta esté constreñida territorialmente no implica, sin embargo, que lo esté digitalmente, contando, además, con una ventaja competitiva, esta infraestructura se ubicará en territorio continental africano pero español y europeo, con la seguridad jurídica y el atractivo que esto supone para las empresas tecnológicas. Una data center al mismo nivel que en Madrid, Barcelona o Frankfurt
El CEO de Templus y presidente de la Asociación Nacional de Data Centers, Nacho Velilla, por su parte, no dudaba a la hora de señalar los orígenes del proyecto, que se remontan al año 2021, cuando conocía al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, en un acto en Málaga y quedaba impresionado por “la pasión con la que hablaba del cambio que quería para Ceuta”. Apenas unos meses después, continuaba, visitaba Ceuta junto a Karim Bulaix, presidente de la Cámara de Comercio, viendo claro el potencial de la ciudad. Con la llegada del data center, explicaba, por Ceuta “pasará todo: desde un Bizum, un WhatsApp a cualquier transacción digital”. Y es que la infraestructura que se está construyendo en la ciudad es “del mismo nivel que los que puedes encontrar en Madrid, Barcelona, París o Frankfurt”. Un data center a la vanguardia y sostenible, una cuestión en la que Velilla también puso el foco, explicando que contará con un PUE “de entre 1,2 y 1,3”, energía 100 por cien renovable y proyectos para reaprovechar el calor residual del proceso de refrigeración. La colaboración público-privada como clave de bóveda
Si alguien ha puesto todo su empeño en que este data center se convierta en una realidad, ese ha sido el presidente de la Cámara de Comercio, Karim Bulaix. Un empeño mediante el que se ha demostrado la importancia de la colaboración público-privada para transformar Ceuta y abrir una venta de oportunidad. Así, destacaba durante el acto de inicio de las obras, “este centro de datos es mucho más que una infraestructura, es una oportunidad para que nuestros jóvenes y nuestras empresas se formen, trabajen, crezcan y emprendan”.
Un empeño en el que también ha sido fundamental la implicación del presidente de la Ciudad, quien no dudaba a la hora de señalar el inicio de esta actuación como “un paso decisivo para culminar un proyecto estratégico al servicio del desarrollo tecnológico”. Y es que Ceuta no podía aspirar a destacar en el sector, explicaba, sin un data center propio, y señalaba que la nueva infraestructura “alimentará el ecosistema digital ceutí”. Vital, también, el papel del Puerto, en el que se instalará esta infraestructura, “si al comienzo del siglo XX el puerto fue clave para la configuración de la Ceuta moderna, ahora vuelve a serlo en esta nueva etapa digital”, destacaba el presidente de la Ciudad el pasado noviembre durante su discurso. El triángulo tecnológico Ceuta-Málaga-Sevilla Durante la presentación del pasado 4 de noviembre, Velilla detallaba que el objetivo es finalizar la obra antes del verano de 2026, con junio como fecha marcada. Confirmaba, además, que la Autoridad Portuaria ya trabaja en la urbanización del entorno y que, una vez operativo, el centro permitirá atraer más conectividad a través del Mediterráneo, cerrando el triángulo tecnológico Ceuta–Málaga–Sevilla. El CEO de Templus insistía en que esta infraestructura tendrá un impacto real en el día a día de la ciudadanía: generará empleo de calidad, atraerá talento y actuará como base del modelo económico verde, azul e inteligente. “Que tengamos este centro implica que habrá ingenieros que tengan que administrar y mantener estos sistemas. Es empleo de calidad, es impacto en la región y es crecimiento para la ciudad”, afirmaba.
Un nodo digital entre Europa y África
El Data Center de Templus, además, se integrará en una red de 20 centros de datos que la compañía prevé desplegar, conectados entre sí y orientados a convertir al sur de Europa en un referente en digitalización. Con su inauguración prevista para 2026, la infraestructura convertirá a Ceuta en una puerta digital de primer nivel, capaz de alojar servicios esenciales de comunicaciones, finanzas y administración electrónica.
Un proyecto que se ha consolidado como una de las noticias económicas más relevantes del año y simboliza el avance de Ceuta hacia un futuro conectado, sostenible y tecnológicamente competitivo.