Datos que engañan: Por qué la economía de Ceuta no termina de despegar

Ceuta, vista desde lo alto del mirador de Isabel II / Archivo

Una aduana que no termina de funcionar o un tejido productivo frágil son algunos de los síntomas que analiza el informe CECE Informa 4T-2025 

Ceuta encara el inicio de 2026 con una economía que ofrece señales contradictorias: algunos indicadores apuntan a una ligera mejoría, pero bajo la superficie persisten desequilibrios profundos que amenazan con cronificarse. Así lo advierte la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) en su último informe trimestral, un documento que dibuja una realidad marcada por la fragilidad del tejido productivo, un comercio exterior claramente deficitario y un mercado laboral incapaz de absorber la demanda de empleo.

El informe CECE Informa 4T-2025, elaborado a partir de datos oficiales y sectoriales, pone cifras a esos problemas estructurales y alerta de que, sin cambios de fondo, la recuperación seguirá siendo limitada y desigual. La patronal reconoce avances puntuales, como el repunte de la afiliación, pero subraya que estos no compensan carencias históricas que siguen condicionando el crecimiento económico y la competitividad de la ciudad.

Déficit persistente en comercio exterior

En el capítulo de comercio exterior, los datos disponibles reflejan la debilidad de la balanza comercial de Ceuta. La aduana comercial con Marruecos, inaugurada en febrero de 2025, cerró el año con 49 importaciones y solo 2 exportaciones, según cifras facilitadas por empresarios y recogidas por EFE, lo que pone de manifiesto que la actividad comercial con el país vecino sigue siendo muy limitada y no suficiente para equilibrar el comercio local.

La patronal recuerda que, aunque la apertura de esa aduana se concibió como un instrumento para dinamizar las relaciones comerciales, su impacto económico real es “reducido y no suficiente para transformar la estructura productiva”.

Un tejido productivo fragmentado

El informe del cuarto trimestre subraya que la estructura empresarial de Ceuta es extremadamente fragmentada, con un alto porcentaje de microempresas y autónomos que operan en sectores de bajo valor añadido. Según datos oficiales utilizados por la CECE, el tejido productivo local está conformado mayoritariamente por microempresas y autónomos, con más del 55 % de empresas sin asalariados y aproximadamente 40 % de unidades con entre 1 y 9 trabajadores.

Este escenario, alertan los empresarios, limita la capacidad de creación de empleo estable y de calidad, reduce la competitividad de las firmas locales y frena la inversión productiva. “La economía no crece porque falte demanda, sino porque la capacidad productiva de nuestro tejido empresarial es estructuralmente insuficiente”, destaca el informe.

Mercado laboral y desigualdades

En cuanto al mercado de trabajo, los desequilibrios también son notorios. Aunque datos oficiales más recientes reflejan algunos incrementos en afiliación a la Seguridad Social, otras cifras anteriores —como las del tercer trimestre de 2025— sitúan la tasa de desempleo en Ceuta en torno al 25,47 %, más del doble de la media nacional (10,45 %) y entre las más altas de España, especialmente afectando a mujeres mayores de 45 años vinculadas al sector servicios.

Para la patronal, estos datos no solo son “claramente preocupantes”, sino que reflejan la falta de diversificación y de oportunidades laborales en sectores con mayor valor añadido, lo que dificulta que la mejora en algunos indicadores se traduzca en un impulso sostenible del empleo local.

Inflación más alta que la media nacional

La inflación es otro factor destacado en el informe. Al finalizar el año, mientras España registraba una inflación interanual del 2,90 %, Ceuta presentaba una tasa superior, situada en torno al 3,5 %, con subidas de precios especialmente en sectores como hostelería, transporte y bebidas alcohólicas.

Este comportamiento, señalan empresarios, reduce el poder de compra de los hogares y presiona los márgenes de las pequeñas empresas, que ya operan con estructuras limitadas.

Turismo y volumen de cruceristas

Aunque el informe del cuarto trimestre también aborda la evolución del turismo —que ha recuperado el número de viajeros previos a la pandemia— subraya que las estancias son cada vez más cortas, con una estancia media por debajo de dos noches, y que la actividad del turismo de cruceros representa menos del 0,1 % del total nacional, lo que limita sustancialmente su impacto económico local.

Licitaciones públicas y menor dinamismo económico

El documento igualmente pone el foco en la reducción del volumen de licitaciones públicas de la administración local, lo que afecta a sectores como la construcción y servicios relacionados. Esta menor inversión pública, advierten, “reduce las oportunidades de empleo y frena el desarrollo de actividades económicas clave para la ciudad”.

Expectativas para 2026 y papel de la patronal

Pese a este panorama complejo, la patronal empresarial ha expresado cierto optimismo para el año que empieza. En un balance reciente, CECE afirmó que espera que 2026 sirva para “construir un entorno más favorable para la empresa, el empleo y la inversión”, insistiendo en la necesidad de planificación estratégica a medio y largo plazo como base del desarrollo económico de Ceuta.

Este enfoque, señalan los empresarios, requiere no solo abordar las debilidades actuales del comercio exterior y la estructura productiva, sino también incentivar la creación de empresas, la innovación, la diversificación de sectores y el fortalecimiento de la competitividad de las pymes locales.