La afiliación de trabajadores foráneos en Ceuta cerró el mes de julio con 2.477 cotizantes, siendo la limpieza de hogares el sector en el que se emplea un mayor número
El último informe del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones confirma que la afiliación de trabajadores extranjeros en Ceuta cerró el mes de julio con 2.477 cotizantes, un dato que, aunque modesto en comparación con otras comunidades, refleja la relevancia de este colectivo en el tejido productivo local.
La cifra incluye 1.446 trabajadores encuadrados en el Régimen General, 768 en el Sistema Especial de Empleados de Hogar, 257 autónomos y 5 en el Régimen Especial del Mar. Apenas 2 personas aparecen registradas en el Sistema Especial Agrario, lo que evidencia el escaso peso de la agricultura en la economía ceutí y la concentración de empleo en el sector servicios.
Un contexto nacional marcado por el récord histórico
A nivel nacional, la Seguridad Social registró en julio 3.096.015 afiliados extranjeros en la serie original, lo que supone un aumento de casi 200.000 ocupados en los últimos doce meses y la consolidación de un récord histórico. El colectivo representa ya el 14,2% del total de cotizantes en España.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, subraya que “España es un país que acoge e integra” y que la creciente presencia de trabajadores foráneos “contribuye a que la economía crezca y a garantizar nuestro futuro”.
En Ceuta, el peso porcentual es menor, pero su aportación es significativa en sectores clave como la hostelería, el comercio, el transporte o el trabajo doméstico, donde los perfiles extranjeros ocupan un papel central.
La fotografía del empleo extranjero en Ceuta
El dato de 2.477 afiliados sitúa a Ceuta como la autonomía con menor volumen absoluto de cotizantes foráneos, algo previsible por su tamaño poblacional y estructura económica. Sin embargo, el análisis sectorial permite entender su importancia estratégica.
El Régimen General agrupa a la gran mayoría, con presencia destacada en hostelería, comercio y servicios públicos subcontratados. El empleo doméstico, encuadrado en el Sistema Especial de Hogar, concentra 768 afiliados, reflejando la demanda constante de personal para tareas de cuidado y mantenimiento en los hogares ceutíes.
El colectivo de autónomos extranjeros, con 257 personas, sigue siendo reducido pero constante, con especial peso en pequeños negocios de hostelería, comercio minorista y transporte. Los datos del Régimen Especial del Mar, con solo 5 inscritos, apuntan a una actividad testimonial ligada a embarcaciones menores.
Un mercado laboral condicionado por la estructura económica
A diferencia de territorios con fuerte componente industrial o agrícola, el mercado laboral de Ceuta se sostiene sobre servicios, comercio y administración pública. Esto explica que el peso del empleo extranjero se concentre en actividades con alta demanda estacional o de atención directa, como el turismo o los servicios personales.
El escaso margen para la diversificación limita también el crecimiento de la afiliación extranjera en sectores de alto valor añadido, como las tecnologías de la información o las actividades científicas, que en el conjunto nacional experimentan subidas significativas.
Comparativa con Melilla y el resto del país
En Melilla, el número de afiliados extranjeros alcanza los 4.114, casi el doble que en Ceuta, pese a que ambas comparten características socioeconómicas similares. La principal diferencia radica en la mayor base de autónomos en la ciudad hermana, con 784 registrados, frente a los 257 ceutíes.
En el conjunto de España, la hostelería concentra el 29,9% de los afiliados foráneos, seguida de agricultura (25,2%) y construcción (22,3%). En Ceuta, aunque no se publican porcentajes específicos por sector, la hostelería y el trabajo doméstico absorben buena parte de la fuerza laboral extranjera.
Un reto pendiente: aprovechar el talento extranjero
El Ministerio de Inclusión destaca el aumento de la presencia extranjera en sectores de alto valor añadido, como información y comunicaciones, actividades profesionales y científicas o servicios financieros. En Ceuta, la entrada en estos nichos es aún marginal, lo que plantea el reto de diseñar políticas activas que faciliten la integración de trabajadores cualificados en el mercado local.
Las limitaciones territoriales, la dependencia de la administración y la falta de tejido empresarial en áreas tecnológicas o científicas han frenado este avance. Sin embargo, la experiencia nacional demuestra que con incentivos adecuados, formación y facilidades administrativas, es posible diversificar y elevar el perfil de la mano de obra foránea.
Una pieza clave del presente y futuro laboral
Aunque los números absolutos puedan parecer pequeños, los 2.477 afiliados extranjeros de Ceuta forman parte de un engranaje imprescindible para el funcionamiento diario de la ciudad. Su aportación económica, social y cultural es innegable, y su integración efectiva es vital para el equilibrio del mercado laboral local.
El reto, a corto y medio plazo, pasa por garantizar la estabilidad de este colectivo, evitar su concentración en empleos de baja remuneración y abrir la puerta a nuevas oportunidades profesionales que permitan retener talento y reforzar la competitividad de la ciudad autónoma.