El IPC afloja en enero, pero la inflación que más duele se resiste a bajar
El IPC ha bajado en enero al 2,4 por ciento interanual, pero la inflación subyacente se mantiene en el 2,6 por ciento, dejando intacta la presión sobre los costes de servicios y productos básicos
La inflación arranca el año con una moderación del índice general, aunque los precios más estructurales continúan mostrando resistencia a la baja. El Índice de Precios de Consumo (IPC) adelantado correspondiente al mes de enero se sitúa en el 2,4 por ciento interanual, lo que supone un descenso de cinco décimas respecto al dato registrado en diciembre, según el avance difundido por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Frente a esta evolución, la inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados- permanece estable en el 2,6 por ciento.
La energía impulsa la corrección del índice general
La reducción del IPC general se explica principalmente por el comportamiento de los precios energéticos. Durante enero, electricidad y carburantes han registrado una menor presión sobre el índice debido a una base de comparación más favorable que la del mismo mes del año anterior. Este efecto ha permitido suavizar la tasa interanual tras un periodo marcado por una elevada volatilidad en los costes energéticos.