El Pleno de la Asamblea debate este lunes desde las 9.30 horas la forma de varias ordenanzas fiscales entre las que figuran la que regula la prestación del servicio de recogida de residuos sólidos urbanos. Si nada se tuerce el Gobierno sacará adelante lo que se ha denominado en todo el país como el ‘tasazo’ de la basura. Todos los ayuntamientos están obligados a introducir en sus ordenanzas una nueva tasa para cumplir con lo dictado por la Unión Europea y traspuesto ya a la normativa nacional por el Gobierno de España. Bajo la premisa de “el que contamina, paga” se hace obligatorio sancionar la generación de basura. Una tasa “específica, diferenciada y no deficitaria, que permita implantar sistemas de pago por generación y que refleje el coste real, directo o indirecto, de las operaciones de recogida, transporte y tratamiento de residuos, incluidos la vigilancia de estas operaciones y el mantenimiento y vigilancia posterior al cierre de los vertederos, las campañas de concienciación y comunicación, así como los ingresos derivados de la aplicación de la responsabilidad ampliada del productor, de la venta de materiales y de energía”.
Pero hay dos aspectos, que considera la propuesta por un lado a Servilimpice le faltan 4,6 millones de euros en el presupuesto para que la ciudadanía cubra el coste del servicio hasta que se deja la basura en la planta de transferencia, según la memoria técnica económica que acompaña la propuesta del Gobierno. De otra, ciudadanía y empresas tendrán que sufragar con una nueva tasa el coste de empaquetar y trasladar después esa basura hasta el vertedero en la península. 40.000 toneladas en el último ejercicio, que cuestan 8,1 millones de euros al año en su gestión final.
Como la situación de Ceuta es la de una isla para este caso, el Gobierno de la Nación ya prevé ayudas. Pero como sea hay que empezar a pagar los costes de la gestión de nuestra propia inmundicia. Según esa memoria, los ceutíes y su tejido económico deben cubrir mediante el pago de tasas al menos 6,8 millones de los costes de la recogida de basura, su traslado a la planta de transferencia, su tratamiento y su envío final a vertedero pensinsular. Como ya se recauda por estas cuestiones, lo que hace falta para equilibrar esa factura son 1,6 millones de euros.
Para hacerlo, el Gobierno vuelve a asociar la tasa al consumo de agua, también bajo otro principio entre lógico y básico, quien consume agua, habita y quien no consume agua no habita. Y quien habita genera residuos y quien no, no.
Así las cosas, la reforma propuesta por el Gobierno plantea la introducción de una nueva tasa de basura en el recibo único asociado a la factura del agua. Y establecerá una tasa de 0,2604 euros por cada 1.000 litros de agua consumidos por hogar. Con esta, el Ejecutivo espera recaudar 672.284 euros al año, en base a los 2,5 millones de metros cúbicos (2.500 millones de litros) consumidos por los hogares ceutíes el pasado año. Hay 24.402 hogares pagando un recibo de agua, el único, cada dos meses, así que de medias la nueva tasa supondrá un incremento de 27,55 euros por hogar al año y 4,59 euros por cada recibo bimensual.
La otra parte saldrá de lo que paga el tejido económico, tanto el comercial, hotelero y hostelero, como la industria, y el propio administrativo, tanto administración local, como administración general del estado, incluidos los cuarteles.
Según las cifras que se recogen en el informe, a excepción de la actividad y los residuos que se generan en la autoridad portuaria, todo ese tejido privado y público tendrá una nueva tasa que en su conjunto supondrá algo más de 913.805 euros. En su caso la tasa es de 0,78 euros por cada mil litros de agua consumida. Menos en la hostelería, que el doble, 1,56 euros por cada mil litros de agua. El sector hostelero ya paga el doble en la tasa de basura actual asociada al recibo único del agua y se mantiene esa misma estructura en la nueva tasa.
Atendiendo a las cifras los sectores comerciales, industriales y de la construcción tendrán que afrontar 283.869,30 euros en la nueva tasa de forma global cada año. Aunque la mayoría de esa cifra, 275.019,42 euros recae sobre el sector comercial. Sin tener en cuenta que se engloba ahí la hostelería, que supone un 10 por ciento del tejido comercial y que paga el doble.
La tasa que regula el depósito en la planta de transferencia de la basura sube en esta modificación de 0,10 a 0,154 euros por kilogramo. Esto afecta de forma sensible a la Autoridad Portuaria que gestiona mediante servicio externo su propia recogida de basura y por tanto no paga las tasas de basura por su consumo de agua.
La única buena noticia de esta reforma es que al ir asociada la nueva tasa al recibo del agua, se mantendrán las bonificaciones existentes ya sobre el mismo en función de la calle y de la renta para las familias que no superen los 9.000 euros de ingresos anuales que seguirán teniendo todo el recibo bonificado en un 90 por ciento.
Rebaja a la Construcción
Las otras ordenanzas fiscales que prevé modificar el Pleno este lunes son las que tienen que ver con la imposición al sector de la Construcción. El Pleno ya aprobó en su día una propuesta del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía de Ceuta (MDyC) en la que se ordenaba al Gobierno acometer una rebaja en la tributación que conllevan las construcciones de nuevas viviendas. Y el Ejecutivo esta vez sí ha acatado la orden del Pleno y plantea tres reformas en la tributación con la que espera abaratar de forma sensible los costes de la construcción y por tanto el precio final de la transmisión por primera vez de una vivienda.
El paquete es total, se va a rebajar el IPSI de todos los materiales de construcción hasta el tipo mínimo del 0,5 por ciento. Importar pintura, aluminio, madera o ladrillos y cualquier otro material necesario para la edificación saldrá notablemente más barato que ahora mismo.
Por otro lado se va a rebajar el Impuesto sobre las Construcciones y Obras (ICIO) del 4 al 2 por ciento que se paga por la base imponible. Se reduce a la mitad.
Y por último, el Gobierno plantea también rebajar a la mitad el IPSI en la transmisión de bienes inmuebles, bajará del 2 al 0,5 por ciento, pero sólo en la primera transmisión. E introduce además una bonificación del 90 por ciento en la cuota tributaria a las prestaciones de servicio directamente relacionadas con la construcción de nueva vivienda en Ceuta.
En este paquete de reformas fiscales del Ejecutivo se debate este lunes también la rebaja en las tasas por el uso de instalaciones deportivas que pagan los usuarios del ICD. En conjunto estas rebajas que alcanzan sólo a parte de los servicios proponen rebajas superiores al 50 por ciento.
Una vez que el Pleno apruebe este lunes todas estas rebajas se abrirá un periodo de exposición pública para que cualquiera pueda presentar alegaciones y con las enmiendas que se acepten el asunto volverá al Pleno para su aprobación definitiva y su entrada en vigor. Si todo va como se prevé, a partir del 1 de marzo subirá el recibo único y bajarán los costes de la Construcción y del uso de instalaciones deportivas.