DESESCALADA

Solo un puñado de comercios se arman de valor y vuelven al trabajo

Solo un puñado de comercios se arman de valor y vuelven al trabajo
Calle Daoiz, este miércoles.
Calle Daoiz, este miércoles.

La calle Daoiz es la excepción a la norma en el centro de la Ciudad Autónoma. Solo en esta pequeña y céntrica calle comercial, tres tiendas han abierto sus puertas. En el resto del centro de la ciudad cuesta encontrar comercios abiertos , si los encuentras. “Abrimos el día 11”, adelanta un cartel en el escaparate una tienda de moda masculina, y no es la única. Dos de las tiendas de Daoiz abrieron el lunes, la librería Tótem y Miranda Bebé, la tercera, Showroom ha reabierto hoy, después de adaptar y desinfectar el local a fondo. Las tres han seguido trabajando lo que han podido durante la cuarentena y, como todos, han tratado de adaptarse al nuevo escenario on line. 

Y qué hago en mi casa? ¿Me siento y lloro? Pues no. Vengo, me pongo mis guantes, mi mascarilla  y reviento las redes sociales como estoy haciendo. Yo he dicho que de esta salgo y voy a salir”.
 

“He quemado las redes sociales”, resume Graciella, de Miranda Bebé. “Nos hemos adaptado pues como todos, como hemos podido”, explica, “yo lo que tengo es muchas ganas, teniendo ganas yo creo que con eso ya…” Durante la cuarentena ha vendido “poca cosa”, atendiendo a la demanda más urgente. “Tienes que venir ala tienda, abrir, coger la mercancía, todo eso no s podía hacer, si había una urgencia y alguien me llamaba y me decía necesito un biberón intento ayudar, o el Día de la Madre que hemos tenido más volumen de trabajo y he tratado de atender a mis clientes “. Graciella es, contra todo pronóstico, optimista ante el futuro que se avecina. “Yo no lo veo mal, lo que hay que tener es muchas ganas de trabajar. Si me dan la posibilidad el día 4 de trabajar de esta forma, yo vengo el 4, también cierto que no tengo empleados, soy autónoma y entiendo que las tiendas más grandes les cuesta más trabajo abrir pero lo mío era muy sencillo. ¿Y qué hago en mi casa? ¿Me siento y lloro? Pues no. Vengo, me pongo mis guantes, mi mascarilla  y reviento las redes sociales como estoy haciendo, enseñando mis productos y dando mi número de móvil para la cita previa, para el Bizum… Yo he dicho que de esta salgo y voy a salir”.

En la tienda de al lado, África García no ha dejado de vender libros durante la cuarentena. Libros de texto, pedidos pendientes, nuevos encargos… “La gente necesita libros”, resume. La librería Tótem lleva toda una vida surtiendo de libros los ceutíes y no ha dejado de hacerlo tampoco durante el confinamiento, aunque haya tenido que lidiar con las redes sociales y los pedidos por teléfono para estrenarse en la venta a domicilio y on line. A la fuerza ahorcan, dice el refrán con esa crudeza que caracteriza al saber popular. Como todos, Tótem ha tenido que adaptarse al nuevo escenario.

“En Ceuta la gente es reticente a la compra on line, un reparto a domicilio te cuesta 5 euros cuando en la Península es gratuito…”, reflexiona. Ahora nos hemos puesto un poco las pilas comprando on line y con el servicio a domicilio pero la gente aquí es muy de ir a la tienda”.

Un poco más abajo, en la tienda de moda Showroom, el giro tecnológico no les ha pilado desprevenidos. Siempre muy activos en redes sociales, se preparan para este nuevo modelo de comercio. “Las redes sociales mueven ahora el mundo y hay que ponerse al día en serio”, recomienda Jose, alma mater de la tienda. Pero, antes tocan labores más prosaicas. “Hoy es el primer día, lunes y martes para recomponer la tienda, limpieza a fondo, cogiendo citas, ya para esta tarde tenemos unas cuantas y esta mañana me vienen dos más”. Lo que no ve tan claro es el comercio electrónico y la venta a domicilio. “En Ceuta la gente es reticente a la compra on line, un reparto a domicilio te cuesta 5 euros cuando en la Península es gratuito…”, reflexiona. Ahora nos hemos puesto un poco las pilas comprando on line y con el servicio a domicilio pero la gente aquí es muy de ir a la tienda”. Lo que toca es adaptarse.

Más allá, la ciudad es un desfile de persianas bajadas. La gran mayoría del pequeño comercio, habilitado para retomar la actividad con cita previa y medidas de distanciamiento entre clientes y de limpieza y desinfección, ha preferido esperar a la fase 1, cuando se permitirá la venta presencial con limitación de aforo en las tiendas. “Es que esto va a ser solamente esta semana, ¿no?, la semana que viene ya es día 11 y se puede abrir”, alega Miguel, encargado de La Tienda de Mois. Ellos sí han reabierto. Hay facturas que pagar y gastos que no se detienen aunque se decrete el estado de alarma. Esta pequeña tienda lleva más de 75 años abierta al público en la calle General Aranda y ahora, como todos, ha debido adaptarse a la venta a domicilio y ahora a la cita previa. “La verdad es que está funcionando bastante bien la cita previa empecé a hacer servicio a domicilio y la verdad es que también ha estado funcionando —explica— se han pedido cositas y esta semana que vamos con cita previa la gente está respondiendo, porque hacen falta cosas para la casa, mucha gente que ha tenido hijos… y ahí estamos, hemos puesto mamparas en los mostradores, los suelos marcados, cosas para desinfectar y en unos días nos llegará la máquina de ozono (para purificar y desinfectar el aire), porque esa es otra, que esto además requiere una inversión y gorda”.

En el Paseo del Revellín, la principal arteria comercial de la ciudad, los grandes comercios permanecen cerrados, aunque en algunos ya empieza a verse movimiento. En Pull & Bear, del grupo Inditex, tienen la persiana medio subida. Dentarlo trabajan para adaptar la tienda a eso que llaman la Nueva Normalidad. “Quieren que cuando abramos esté la tienda apunto totalmente y con las medidas de seguridad, estamos quitando y cambiando mobiliario, tenemos más espacio pero menos mercancía, más distancia para los clientes”, explica Isabel, la encargada de la céntrica tienda. Ella lleva ya 15 días trabajando, recibiendo pedidos on line. “Aunque en Ceuta poco”, reconoce. “Ahora lo que tenemos es mucho trabajo por delante”, explica. Adaptarse a la nueva realidad no será sencillo, `prepararse para cumplir las normas tampoco. 

Tienda cerrada Hasta el día 11

Solo un puñado de comercios se arman de valor y vuelven al trabajo