El Gobierno de la Ciudad adjudica las obras del Ramón y Cajal en 2,2M€ vía Emergencia
El Gobierno de la Ciudad adjudico este martes, 23 de diciembre, las obras que necesita el colegio Ramón y Cajal por la vía de emergencia. Los trabajos se han presupuestado en 2.250.000 euros y se han adjudicado a la empresa Estructuras del Estrecho, única licitadora, según consta en lo publicado en el Portal de Contratación del Estado y como suele ser habitual en este tipo de procedimientos de urgencia en los que es la Administración quien ofrece los trabajos a una única empresa.
A pesar de la importante cuantía de los trabajos se espera que las obras estén finalizadas en el plazo de tres meses, según ha confirmado el Gobierno de la Ciudad. Se espera que en tan sólo unos días los obreros entren en el centro para acometer la reforma que necesita el centro y poder retomar las clases en el mismo a la mayor brevedad posible.
Tanto así, que desde la Dirección Provincial del Ministerio de Educación concretan que “todos los esfuerzos van dirigidos a poder volver en el tercer trimestre del curso escolar y así poder terminarlo con normalidad”.
Ni Ciudad ni Ministerio han concretado mucho más sobre este asunto. Y desde el Ejecutivo Local circunscriben los trabajos a actuaciones para el “refuerzo de vigas fundamentalmente”.
A pesar de la enorme preocupación social y en la opinión pública que causó él desalojo del centro y su traslado a otros centros docentes que hicieron hueco al alumnado y los profesores del colegio que está en el corazón de Hadú a la semana de comenzar el curso, el Gobierno de la Ciudad ha optado por un perfil bajo a la hora de anunciar la solución.
Es más de hecho ni ha habido comunicado oficial, ni comparecencia, para anunciar los dos hechos fundamentales: que el estudio patológico, encargado también por la vía de urgencia, ha concluido que el edificio no presenta “daños estructurales”, algo por lo que se temió en un primer momento dado que el desalojo vino motivado por el desplome de una bóveda en un baño.
El estudio no lo han visto aún los grupos de la oposición en la Asamblea y tampoco se ha hecho público. Tampoco el detalle de los trabajos a acometer.
Eso sí, hace tan sólo una semana que el propio director del centro docente anunciaba ante los micrófonos y las cámaras de la televisión pública que el estudio había concluido que no había daños estructurales. Algo que corroboró la propia consejera de Educación para otro medio en una información en la que ella misma hablaba de tratar de adjudicar los trabajos necesarios a la mayor brevedad posible. Han tardado sólo una semana. Pero no hay detalle, al menos público, de en qué consisten esos trabajos. Sólo un plazo aproximado de tres meses y un importe, el de los 2.250.000 euros. Y esa definición genérica de los trabajos a desarrollar “refuerzo de vigas fundamentalmente”.
El centro tuvo que ser trasladado a otros al inicio del curso tras el desplome del techo de un baño. Y el suceso dio para una gran polémica. El desplome se produjo durante unos trabajos de mejora previstos en el centro. En los pliegos de adjudicación de esos trabajos, que tenían fecha de hace dos años ya figuraba una seria advertencia sobre el estado de los “paños del forjado” que apuntaban a un posible derrumbe. Una circunstancia que por fuerza tenía que conocer la Consejería de Educación, pero que no sirvió para que se agilizaran esos trabajos ni para plantear entonces un estudio patológico. Sólo se abordó esta cuestión cuando efectivamente el mal estado de esos paños provoco un derrumbe.
Cómo sea, el alumnado y los docentes del Ramón y Cajal, si los trabajos de emergencia que ha de acometer ahora Estructuras del Estrecho marchan a buen ritmo podrán retomar las clases en su centro habitual durante el último trimestre de este curso que recordarán para siempre como el que pasaron más de la mitad del mismo dando clases fuera del mismo, como desplazados a otros centros escolares.