La mitad de los estudiantes ceutíes cursan estudios por debajo de lo que corresponde a su edad

La mitad de los estudiantes ceutíes cursan estudios por debajo de lo que corresponde a su edad

- La Ciudad autónoma tiene las tasas más altas de alumnos repetidores de toda España, doblando la media nacional

- Menos de un tercio de la población de más de 25 años tiene estudios superiores

- Una cuarta parte del alumnado ceutí abandona las aulas prematuramente


Uno de cada diez alumnos de Ceuta tropieza en el sistema educativo y se queda atrás antes de los 12 años. Un pelotón de rezagados que se multiplica por dos al llegar a la ESO, con uno de cada cinco estudiantes repitiendo curso, y que, poco a poco, van engrosando las listas del paro a medida que salen del sistema educativo. Y es que más de la mitad de los ceutíes en edad de trabajar que a duras penas aprobaron la Educación Secundaria Obligatoria está en el paro.

Ceuta (con Melilla, ciudades hermanas para casi todo) presenta las tasas de idoneidad más bajas de España y, por ende, de Europa, con más de la mitad de los estudiantes ceutíes cursando estudios por debajo de su edad. La tasa de idoneidad es una importante medida de los resultados del sistema educativo, ya que muestra el alumnado que realiza el curso que corresponde a su edad, partiendo de cinco edades teóricas: 8 y 10 años, que corresponden a tercer y quinto cursos de Educación Primaria, y 12, 14 y 15 años, relacionadas con primero, tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria.

Un indicador en el que Ceuta se queda rezagada ya desde el principio. A los 12 años, cuando teóricamente se finaliza la Educación Primaria y se inicia la Secundaria Obligatoria, ya existe una diferencia significativa entre las comunidades con los porcentajes más altos (Cataluña, 91,7%, y La Rioja, 87,8%) y las que de menores porcentajes (Ceuta, 77,1 por ciento e Illes Balears, 79,4%). Mal comienzo si tenemos en cuenta que, indefectiblemente, las tasas de idoneidad del alumnado descienden a medida que se incrementa la edad: En la edad de 15 años, previa al fin de la escolaridad obligatoria, las diferencias son todavía más amplias, destacando en la parte alta Cataluña (75,1%), País Vasco (72,6%), Comunidad Foral de Navarra (69,3%) y Principado de Asturias (69,2%) y con los valores más reducidos Ceuta (43,5%), Melilla (47,9%) y Región de Murcia (54,6%). Una vez más, Ceuta registra las tasas más preocupantemente bajas.

Eso sí, las cosas han mejorado levemente en los últimos años y la tasa de graduación, es decir, aumenta el número de quienes consiguen llegar al final del sistema educativo, independientemente de la edad que tengan al cruzar la meta, lo que se denomina tasa bruta de graduación, la relación entre el alumnado que termina con éxito esta etapa educativa, independientemente de su edad, y el total de la población de la “edad teórica” de comienzo del último curso. Un capítulo en el que la Ciudad Autónoma ha mejorado sus calificaciones notablemente, con un incremento de graduaciones de casi diez puntos.

Un buen dato que contrasta con el del abandono temprano de la educación, una asignatura pendiente en Ceuta, con porcentajes por encima del 25 por ciento, esto es, una cuarta parte del alumnado.

En 2015, el porcentaje de abandono temprano de la educación y la formación en España era del 20,0%, reduciéndose 1,9 puntos respecto al año anterior. Por comunidad autónoma, el indicador de abandono es muy heterogéneo: En 2015 País Vasco con un porcentaje de abandono del 9,7% ha alcanzado el objetivo europeo, y Cantabria y Comunidad Foral de Navarra, con porcentajes del 10,3% y 10,8%, respectivamente, han logrado situarse por debajo del objetivo nacional para 2020 (15%). En cambio, Illes Balears y Ceuta y Melilla presentan porcentajes superiores al 25% (26,7% y 26,9%, respectivamente).

Ensalada de porcentajes que explica los bajos, bajísimos niveles de titulación en Ceuta. Más allá de los Pirineos, la proporción de ciudadanos con estudios superiores es abrumadora, con casi ocho de cada diez con su título enmarcado. Mientras que en España el listón se sitúa 20 puntos por debajo, y más abajo aún, Ceuta, donde ese porcentaje se desploma hasta el 28 por ciento, lo que supone que más de dos tercios de ceutíes tienen apenas el diploma de la ESO y poco más.

Lo que supone que la mitad (51,6 por ciento) tienen la Educación Secundaria Obligatoria o menos; un 20,4 la ESO y un 28 por ciento estudios superiores. Porcentajes muy similares si se pone el foco sólo en la población joven, de entre 25 a 34, con un 49 por ciento que no alcanzó la ESO, un19,3 que cumplió el expediente y se quedó en la ESO y un 31,6 por ciento cursando estudios superiores.

La mitad de los estudiantes ceutíes cursan estudios por debajo de lo que corresponde a su edad