Los nuevos plazos, al detalle

Tragsa no podrá hacer el Brull: El proyecto contra las cuerdas por fechas y fondos europeos

Recreación del que habrá de ser el futuro Centro Educativo del Brull./ Reproducción

El Ministerio deberá encargar una actualización del proyecto de obra para recalcular los costes de cara a una licitación abierta, lo que llevará la obra a finales de 2030 cuando el plazo para recibir la ayuda del Fondo Feder estaría excedido 

El proyecto del macrocentro educativo del Brull ha sufrido en el último mes un golpe que podría resultar definitivo. Hace tres semanas este medio conoció que los informes técnicos impedían al Ministerio encargar de forma directa la obra a Tragsa, obligando a una nueva licitación -la primera quedó desierta- que lleva aparejada la necesidad de recalcular y redefinir el proyecto, cuya última tasación -aprobada en Consejo de Ministros- se situaba en 28,7 millones de euros. 

De esta cuantía 16,3 millones iban a proceder del Fondo Feder Plurirregional, condicionados a que los trabajos estuvieran completados antes de concluir 2029. Sin embargo, los nuevos plazos que maneja el Ministerio, de siquiera cumplirse, llevarían la recepción de la obra a noviembre de 2030

Abogacía del Estado contra la encomienda a Tragsa

La información que manejaba CEUTALDIA.COM se vio confirmada este miércoles en la primera comparecencia del delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, que se encontró con las complicaciones sobrevenidas a su entrada al cargo, hace apenas una semana. 

"La intención que había inicialmente de encargarlo a medio propio, a Tragsa, por indicaciones de la Abogacía del Estado, en el Ministerio nos comentan que no va a poder ser. Tendrá que salir una nueva licitación para la construcción", apunto el delegado, que no dio una fecha concreta para el inicio, aunque según ha podido saber este medio los plazos serán mayores de los comentados en preguntas de los medios durante la rueda de prensa. 

Los nuevos plazos orientativos del Ministerio

Este medio ha tenido acceso al nuevo "calendario orientativo" que maneja el Gobierno central y que pasa por tener encargada la actualización del proyecto de obra el próximo 18 de marzo. Después, el 17 de mayo, el Ejecutivo pretende tramitar el expediente de elevación de límites de gasto.

Es de esperar que la cuantía crezca por encima de los 28,7 millones de euros consignados meses atrás para hacer el centro. Siempre con la intención de que la inflación sobre los precios de los materiales de construcción no provoque una nueva licitación desierta

La previsión es que el concurso por procedimiento abierto sea publicado el 14 de octubre de este año. Eso llevaría el inicio de los trabajos como mínimo a abril de 2027, dados los plazos habituales que maneja Educación. La ejecución del contrato de obra se calcula para el 13 de octubre de 2030 -es decir, cuatro años después de sacar la licitación- recepcionando los trabajos el 12 de noviembre de 2030.

Casi medio millón ya gastado

A 31 de diciembre de 2025, el importe total ejecutado asciende a 434.104 euros. En esta cuantía se incluyen el servicio de redacción de proyectos de ejecución y de actividad y la dirección facultativa completa y coordinación de seguridad y salud en fase de ejecución de las obras de construcción del centro, por 199.494 euros. 

También entra ahí la segunda modificación del contrato de redacción del proyecto y de la dirección facultativa, que ascendió a 174.164 euros. 

Cronología de un proyecto complejo

Tras la licitación fallida en 2023, el recálculo del presupuesto de la obra fue encargado al Grupo Tragsa, que trató de quitársela del medio hinchando exageradamente la previsión de gasto. El informe que entregó la firma se mantuvo en completo secreto -y sigue sin haberse hecho público, ni haberse comentado nada sobre él por parte de la Administración- hasta que este medio reveló en exclusiva que la compañía había elevado hasta 45 millones el presupuesto, desde los 16,5 estimados inicialmente.

Una maniobra, la de hinchar la cuantía muy por encima de lo real con la que la firma participada por Estado, comunidades y ciudades autónomas, buscaba evitar que el encargo recayera en ella. Por su naturaleza de medio propio, si recibe una encomienda de cualquiera de las administraciones que la participan, no puede negarse a ejecutarla.

Frenado ante la perspectiva de unos costes disparados, el proyecto del Brull regresó a la nevera, y salió de ella hasta en dos ocasiones más coincidiendo con cambios en los cargos del Ministerio. En esos lapsos en los que volvió a estar sobre la mesa afloró la opción de dividir el proyecto en dos fases, empezando los trabajos por el bloque en el que se darían las clases de secundaria para así terminar el restante con la actividad educativa en ese ciclo ya funcionando.

El paso de solicitar al arquitecto que despiece su trazado original aún no se ha dado y los fondos podrían alcanzar para hacerlo completo. Así se llegó al mes de marzo, cuando fuentes del Ministerio aseguraron a este digital que el encargo del replanteamiento técnico estaba "pendiente de un trámite de fiscalización de la Intervención General del Estado". 

En junio, el Consejo de Ministros aprobó la ampliación del gasto de Educación, dotando económicamente la obra, que se pretendía encargar a Tragsa, evitando el trámite de una licitación abierta, para acabar con cualquier posibilidad de que volviera a quedar desierta. 

Este proceder buscaba que los 16,3 millones del Fondo Feder Plurirregional no tuvieran que ser devueltos, teniendo lista al menos una de las fases del centro, aunque podían ser ambas, antes de que acabara 2029. Para ello, las obras debían haberse iniciado a principios de 2026. 

Sin embargo, el último giro de los acontecimientos obliga a recalcular de nuevo todo el proyecto y abrir un proceso de licitación abierta que deja muy tocadas las posibilidades de mantener los fondos continentales e incluso siembra dudas razonables de que el centro pueda acabar por construirse.