La ansiedad como motor en la gestión policial del control de tumultos
Alrededor de 120 agentes de la Policía Local de toda la Península y la ciudad autónoma han puesto a prueba sus capacidades en una exigente formación coordinada por el subinspector operativo y responsable de la Unidad de Intervención Rápida (UIR), Juan Ramón Galván.
¿Se imagina tener que enfrentarse a una reyerta multitudinaria con tan solo dos horas de sueño? Así es como funcionan algunas unidades de la Policía Local, que deben estar permanentemente preparadas para actuar en situaciones de estrés y cansancio. Y como la práctica hace al maestro alrededor de 120 agentes de toda la Península y la ciudad autónoma han puesto a prueba sus capacidades en el Curso de Control de Tumultos -enmarcado en el programa anual de "reciclaje" y formación continua- coordinado por el subinspector operativo y responsable de la Unidad de Intervención Rápida (UIR), Juan Ramón Galván.
Su tarea, ha explicado, consiste en resolver "situaciones de aglomeraciones conflictivas", como por ejemplo "reyertas en zonas de botellón" o en barriadas problemáticas. "No se trata de manifestaciones, que no es nuestra competencia, sino de controlar tumultos o aglomeraciones de diez, veinte o treinta personas, y saber gestionarlo con calma y profesionalidad", ha explicado Galván sobre las maniobras en las que los policías suelen utilizar escudos para repeler agresiones y evitar lesiones.
Todo ello lo han hecho bajo unas condiciones que pretenden simular el estrés y ansiedad a la que los agentes municipales deben enfrentarse a diario sin perder la calma ni olvidar los protocolos. "Empezamos a medianoche, dejamos dos horas entre turno y turno de trabajo para romperles el sueño y crearles un grado de estado de ansiedad; de modo que si saben aplicar la formación así, cuando se está tranquilo sale todo perfecto", ha abundado el subinspector sobre el proceder durante el curso.
De ahí, ha insistido, en la necesidad de afrontar esta formación "exigible a todos los miembros de la UIR para entrar y para mantenerse", ya que "es un reciclaje que hay que hacerlo de forma anual”.
Una muestra de cariño para mantener "la guardia alta"
El esfuerzo del subinspector no ha caído en saco roto y sus compañeros le han querido hacer entrega de una placa conmemorativa como reconocimiento a su labor como coordinador del curso. "Sería una injusticia no reconocer públicamente la labor ingente que realiza 'Juanra', es un cariño que le debemos trasladar entre todos para que mantenga la guardia alta", le han dedicado.
Todavía en tensión, cansados y en muchos casos sin poder haberse dado una ducha, los participantes han formado en la plaza de África para dar por finalizadas las jornadas. Allí ha estado el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, quien ha tenido unas palabras de cariño para los policías locales, "nuestros ayuntamientos en la calle" y un cuerpo que se caracteriza por “la razón de la proximidad y la atención y el servicio al ciudadano".
“A través de nuestra Policía Local estamos manifestando lo que en realidad es Ceuta a otros policías locales y nos permite también ponerles de manifiesto el aprecio, la valoración, la consideración y la admiración que le tenemos a todas las Policías locales de España”, les ha expresado con cariño. Además de agradecer su presencia en el mandatario ha pedido a los agentes del otro lado del Estrecho que se lleven "un trocito de Ceuta en el corazón".