Ceuta se reivindica como “ciudad gentil” para recuperar la convivencia y los valores compartidos
Sanidad impulsa una iniciativa con base científica y proyección internacional que busca implicar a toda la ciudadanía en la cultura de la empatía, la salud y el bienestar
Ceuta quiere mirarse al espejo y reconocerse en lo mejor de sí misma. En un tiempo marcado por el ruido, la prisa y la incertidumbre, la ciudad da un paso al frente para reivindicar su esencia: la convivencia. Bajo esa premisa nace la iniciativa para declararla “ciudad gentil”, un proyecto que no se queda en lo simbólico, sino que aspira a transformar la forma en la que los ceutíes se relacionan entre sí.
Una ciudad que reivindica lo que ya es
La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, lo resumía con claridad durante la presentación: “Se trata de reivindicar lo que ya somos, pero a veces se nos ha olvidado”. No es una idea nueva, insistió, sino una llamada a recuperar valores que siempre han estado presentes en la ciudad: el respeto, el cuidado mutuo y la capacidad de convivir desde la diferencia.
“Vivimos en el rigor de las malas noticias y muchas veces nos olvidamos de nuestras raíces y de quiénes somos”, explicó, subrayando que esta iniciativa pretende ser “una parada para reflexionar sobre todo lo que nos une”. Y en ese sentido, Ceuta se presenta como un escenario privilegiado. “Es un crisol de culturas donde cada ciudadano tiene sus convicciones, pero nos unen muchísimas más cosas”, añadió, defendiendo que la ciudad ha demostrado que “construir la convivencia desde la diferencia es posible”.
Dos días para pasar de la idea a la acción
La propuesta no se limita a una declaración institucional. El proyecto se desplegará en dos jornadas clave. El día 6 tendrá lugar el acto oficial de declaración de Ceuta como ciudad gentil de la mano de Daniel Lumera, cofundador del International Kindness Movement, mientras que el día 7 se celebrará un workshop participativo en el que ciudadanía, entidades y profesionales trabajarán de forma conjunta. “Queremos que sea mucho más que un acto, que sea una invitación a toda la ciudadanía”, insistió Benzina.
Además, Lumera aprovechará su presencia en la ciudad para firmar ejemplares de su libro 'Como si fuera un milagro'.
Ese segundo día será, en palabras de la consejera, el momento de “tomar la acción”. De ahí saldrán compromisos concretos y una guía de buenas prácticas que se aplicará en ámbitos como el sanitario, el educativo o el social. “Entre todos podemos hacer partícipes unas buenas prácticas que hay que trabajar día a día”, señaló, advirtiendo de que el objetivo es implicar a toda la sociedad: “Si lo hacemos de manera unilateral, no funcionará”.
El proyecto, además, se apoya en estudios científicos que vinculan la gentileza con la salud y la longevidad. “Está comprobado empíricamente que tiene un impacto real”, afirmó Benzina, destacando también el papel de las personas mayores dentro de esta iniciativa: “Hay un trabajo para ponerlas en valor y darles el lugar que se merecen”.
Un movimiento internacional en expansión
Junto a ella, la presidenta del Colegio Oficial de la Psicología de Ceuta, Dolores Escalante, profundizó en el origen y alcance internacional del movimiento. Nacido en Italia en 2020, el modelo de “ciudades gentiles” se ha extendido por distintos países y ya cuenta con experiencias en lugares como Suiza o las Islas Maldivas.
“Promueve la amabilidad, el optimismo, la gratitud o la empatía”, explicó, en un contexto global que definió como “convulso” y poco empático. Para Escalante, esta iniciativa es también una respuesta a la creciente preocupación por la salud mental, especialmente entre los más jóvenes: “Estamos viendo situaciones preocupantes en la adolescencia, y los adultos somos responsables de trasladarles valores distintos”.
Una base científica para el cambio
Uno de los pilares del proyecto es su base científica. Escalante destacó investigaciones como las recogidas en el libro La biología de la gentileza, que analizan cómo estos valores influyen en los biomarcadores relacionados con la longevidad. “Han demostrado que la gentileza alarga la vida”, aseguró, además de mejorar el bienestar general.
El modelo se articula en torno a seis pilares: la alimentación, el ejercicio físico, la meditación, las relaciones conscientes, el contacto con la naturaleza y el arte. “Esto no es un trabajo de un ratito, es un trabajo continuado”, advirtió, dejando claro que el cambio requiere implicación real y sostenida.
Y Ceuta, por su singularidad, podría convertirse en un referente. “Cuando le conté la peculiaridad de la ciudad, con la convivencia de cuatro culturas, le pareció un laboratorio de valores”, relató Escalante, convencida de que este proyecto puede proyectar la imagen de la ciudad más allá de sus fronteras.
Acciones concretas para transformar la realidad
Las acciones que se plantean son amplias y transversales: desde el trabajo con familias y menores, hasta intervenciones en centros educativos, sanitarios o penitenciarios. Escalante puso como ejemplo experiencias en cárceles donde, tras programas de este tipo, “los conflictos desaparecieron completamente durante el tiempo de intervención”.
Más allá de los ámbitos concretos, el mensaje de fondo es claro: el cambio empieza en lo individual. “No solo es una mirada altruista hacia el otro, también es una forma de cuidarnos a nosotros mismos”, subrayó. Y lanzó una reflexión directa: “¿Cuándo dejamos de ser humanos?”.
Un reto colectivo para el futuro
La iniciativa, en definitiva, busca recuperar algo que nunca debió perderse. Como resumió Benzina, se trata de “sacar lo mejor que cada persona puede dar” y compartirlo con la sociedad. Un reto colectivo que ahora empieza a tomar forma en Ceuta con la aspiración de convertirse en ejemplo de convivencia, dentro y fuera de sus límites.