“Despertaste entonces la fe escondida”: Almudena Martínez emociona con un pregón íntimo y rociero

Pregón del Rocío 2026.

La Hermandad del Rocío celebra una misa oficiada por el vicario Francisco Jesús Hernández Alcedo antes de un pregón marcado por los recuerdos personales, la devoción y las vivencias de Almudena Martínez Hoyos junto a la Blanca Paloma

Despertaste entonces la fe escondida”. Con esa frase cargada de sentimiento, Hermandad del Rocío de Ceuta encontró este sábado una de las imágenes más emotivas del pregón pronunciado por Almudena Martínez Hoyos, una intervención íntima y profundamente personal con la que la rociera repasó sus recuerdos, sus primeros caminos y la manera en la que la Virgen del Rocío terminó formando parte inseparable de su vida.

La jornada comenzó con una misa oficiada por el vicario general de Diócesis de Cádiz y Ceuta, Francisco Jesús Hernández Alcedo, en un acto que reunió a buena parte de las principales autoridades religiosas cristianas de la ciudad y a numerosos hermanos rocieros. Tras la ceremonia religiosa llegó el turno del pregón, presentado por el pregonero del pasado año, Francisco Javier Barceló, que ejerció como hilo conductor antes de ceder el atril a Martínez Hoyos.

El pregón mezcló emociones, recuerdos familiares, referencias al coro de la hermandad y escenas del camino hasta la aldea almonteña, en una intervención marcada por la cercanía y por una manera de entender el Rocío desde las vivencias personales y la fe compartida.

Pregón del Rocío 2026. 

Una misa previa junto a las principales autoridades religiosas

Antes del pregón, la Hermandad celebró una eucaristía presidida por Francisco Jesús Hernández Alcedo. La ceremonia reunió a representantes del ámbito religioso ceutí y a numerosos hermanos rocieros que llenaron el templo en una de las citas destacadas del calendario de la corporación.

La misa sirvió como antesala de una noche especialmente esperada dentro de la Hermandad del Rocío de Ceuta, que en las últimas semanas también había celebrado el pregón joven. Tras la ceremonia llegó el momento de las palabras y de los recuerdos.

Pregón del Rocío 2026. 

Francisco Javier Barceló recuerda “los mejores nueve días del año”

El encargado de presentar a la pregonera fue Francisco Javier Barceló, quien el pasado año ocupó el mismo atril. Su intervención estuvo repleta de referencias emocionales al Rocío y a la manera en la que esa experiencia transforma a quienes la viven.“Los mejores nueve días del año. Nueve días que no se explican, se sienten”, afirmó.

Barceló describió el Rocío como una experiencia que va más allá de la romería y habló de “una forma de vivir” ligada a la fe y a la hermandad. “Nueve días donde el alma camina más que los pies”, expresó, recordando su propia experiencia como pregonero en 2025, sintiendo la responsabilidad que supone hablar de la Virgen del Rocío.

“Hace casi un año, este que hoy vuelve a estar aquí intentó, a pesar de los nervios, de las dificultades y hasta sacrificando parte de su barba para la ocasión, contar lo que le sucede al corazón cuando escucha el nombre de Rocío”. En uno de los fragmentos más aplaudidos de su presentación añadió: “Hay nombres que se escuchan y hay nombres que se rezan”.

“No es una entrada cualquiera”: el comienzo más personal de Almudena Martínez Hoyos

Ya ante el atril, Almudena Martínez Hoyos comenzó dirigiéndose directamente a Barceló y utilizando el lenguaje musical y cofrade que ambos comparten dentro de la Hermandad.

“Si se tratase de una entrada más, hoy me das la entrada para que comience mi pregón”, dijo antes de añadir que no era “una entrada cualquiera”, sino la entrada que llevaría a contar su Rocío: "Mis vivencias y mis experiencias”.

La pregonera agradeció las palabras de Barceló y también tuvo un recuerdo para el pregonero joven de la Hermandad. “No puedo olvidarme de Danielito, pregonero joven de esta nuestra hermandad”, al que he visto crecer en el seno de esta misma”. Ese tono cercano y familiar marcó buena parte de una intervención construida desde la memoria y desde las experiencias acumuladas durante años junto a la Hermandad del Rocío.

El recuerdo de una primera mirada con cinco meses

Uno de los momentos más emotivos del pregón llegó cuando Martínez Hoyos evocó su primera visita a la Virgen siendo apenas un bebé. “Con tan solo cinco meses, según me cuentan mis padres, tu mirada y la mía se cruzaron por primera vez”.

La pregonera relató cómo sus padres siempre le contaron que no dejó de reír durante aquella visita a la ermita. “¿Qué me estaría contando tu pastorcito detrás de esa reja de amores?”, se preguntó. A partir de ahí, Almudena Martínez fue construyendo un relato profundamente autobiográfico sobre su vinculación con la Virgen del Rocío y con la Hermandad ceutí.

Del silencio cofrade al camino rociero

La pregonera recordó que su familia procedía de una tradición cofrade muy distinta antes de incorporarse oficialmente a la Hermandad del Rocío de Ceuta en 2009. “Veníamos de una hermandad rancia, de silencio, de negro. Muchos no lo entendían, pero aquí comenzaba este camino de hermandad”.

Ese cambio llegó, según explicó, por iniciativa de su madre y tras años acompañando a la carreta en la despedida hacia el puerto. “Fue en la misa anual donde nos encontramos y ya nunca nos hemos separado”.

Desde entonces, relató, comenzaron los caminos, las romerías y las vivencias compartidas junto al coro de la Hermandad, del que forma parte desde su llegada.

“Mi coro”: la familia rociera que la acompaña cada año

Durante buena parte de su intervención, Almudena Martínez Hoyos quiso detenerse en la importancia del coro dentro de la Hermandad y en las personas que la han acompañado durante todos estos años. “Mi coro, al que pertenezco desde que llegué a la hermandad”, señaló emocionada.

La pregonera definió ese grupo como personas “dispuestas a dejarse la garganta por enriquecer a nuestra hermandad”, independientemente del número de integrantes que haya cada año. También recordó su primer camino y las primeras noches junto al Simpecado. “Noche en vela al lado del Simpecado y rodeada de los más mayores, que nunca dejaban sola a la carreta”.

La primera romería y el nacimiento de una “dependencia”

Martínez Hoyos dedicó otro de los fragmentos más intensos del pregón a recordar su primera romería en la aldea del Rocío. “Nuestras miradas se volvieron a cruzar como se cruzaron en aquella primera vez”, apuntó, describiendo el bullicio de las calles y el ambiente de la aldea durante esos días. “La magia impregnaba de ilusión cada instante a tu lado en esa noche”, rememoró. 

Sin embargo, fue el regreso a Ceuta el momento que terminó marcando definitivamente su relación con la Virgen. “Fue en ese momento cuando creaste mi dependencia, dependencia a ti”, confesó, dando paso a la parte más íntima de toda la intervención: “Despertaste entonces la fe escondida que, sin darme cuenta, comenzó con tan solo cinco meses”.

Un pregón construido desde la experiencia personal

Lejos de un discurso solemne o excesivamente formal, el pregón de Almudena Martínez Hoyos estuvo construido desde las experiencias personales y desde los pequeños detalles que rodean cada romería.

La pregonera habló de amistades, de canciones compartidas, de los mayores de la Hermandad y de la manera en la que el Rocío termina formando parte de la vida cotidiana de quienes lo viven desde dentro.

Ojalá algún día todas esas personas a las que durante estos años de rociera les he transmitido aunque sea una pequeña palabra o un sentimiento de lo que allí se vive tengan la oportunidad de estar aquí hablando de ella”, zanjó.