INFORME 2018 DE CEAR

Los lunares de la protección internacional en Ceuta se enquistan

Los lunares de la protección internacional en Ceuta se enquistan
Solo dos subsarianos de más de 1.600 recibidos pidieron asilo el año pasado en Ceuta y uno retiró su solicitud para poder irse antes.
Solo dos subsarianos de más de 1.600 recibidos pidieron asilo el año pasado en Ceuta y uno retiró su solicitud para poder irse antes.  

Casi como cada año, la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) critica en su informe periódico la sobreocupación del CETI, las 'devoluciones en caliente', la prohibición a que los solicitantes de asilo con peticiones admitidas a trámite crucen el Estrecho y que "la impunidad sigue planeando, cuatro años después, sobre la tragedia de El Tarajal".

La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) lamenta en su 'Informe 2018', presentado este lunes en Madrid, que el año pasado los lunares del sistema de protección interncional en la ciudad siguieron siendo los mismos: en Ceuta "de nuevo se sobrepasó la capacidad del CETI [pese a la exigua presión de este año sigue con más de 600 acogidos, cien por encima del máximo operativo], continuaron las llamadas “devoluciones en caliente” y, a pesar de la jurisprudencia de los últimos años, persistió la prohibición de que las personas solicitantes de protección internacional pudieran trasladarse a la Península tras la admisión a trámite de su solicitud". Además, "la impunidad sigue planeando, cuatro años después, sobre la tragedia del Tarajal".

CER espera del nuevo Gobierno socialista “valentía” para tomar las medidas necesarias con el fin de "afrontar con urgencia los retos del asilo en nuestro país" y que "lidere una nueva política española y europea que no dé la espalda a las personas refugiadas".

Según los datos facilitados por la Delegación del Gobierno, a lo largo del año pasado ingresaron en el CETI local 2.252 personas, de las que 1.613 eran de origen subsahariano, 513 argelinas y 126 de otras nacionalidades. Un total de 313 residentes (más del 95% hombres) pidieron protección internacional pero no hubo ni una sola solicitud tramitada en la oficina de asilo del puesto fronterizo del Tarajal.

Alrededor del 87% de las personas solicitantes residentes en el CETI fueron de origen argelino y el 11%, de origen marroquí. En el transcurso del año tan solo hubo dos solicitantes de asilo de origen subsahariano, uno de los cuales la retiró para poder trasladarse con mayor celeridad a la Península. CEAR defiende la supresión de "las restricciones a la libertad de circulación de las personas solicitantes de protección internacional y de los criterios discrecionales y discriminatorios para los traslados" al otro lado del Estrecho.

Respecto a la creación de oficinas en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla, la situación "no es tan positiva como la describe la Comisión Europea". Como el año anterior, la oficina del Tarajal siguió sin registrar una sola solicitud de protección internacional y en el puesto fronterizo de Beni Enzar (Melilla) el 90% de las solicitudes procedieron de personas originarias de Siria, mientras que los ciudadanos de origen subsahariano solo podían solicitar protección internacional si lograban ingresar a Melilla por lugares no habilitados.

CEAR ha pedido a la Comisión Europea que siga investigando el cumplimiento por parte de las autoridades españolas de la normativa comunitaria sobre protección internacional, retorno y derechos humanos en Ceuta y Melilla, con especial atención a la situación de las personas de origen subsahariano.

El 1 de febrero de 2018, la Comisión interpuso ante la Audiencia Provincial de Cádiz un recurso de apelación contra el auto del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Ceuta que resolvió de nuevo el archivo de la causa de la tragedia del 6 de febrero de 2014 pese a que desde su reapertura "solo se procedió a la declaración de un testigo presencial y que se descartó escuchar a otros dos, porque se hallaban en situación irregular en Alemania y rehusó que prestaran declaración por videoconferencia". Tampoco se volvió a insistir en la comisión rogatoria solicitada a Marruecos para conocer las autopsias de los diez cuerpos recuperados en su territorio por considerarse que no iba a ser cumplimentada 'nunca”.

Los lunares de la protección internacional en Ceuta se enquistan