Rituales

El nuevo comandante general cumple con la tradición recibe el Aleo y se lo devuelve a la Virgen de África

El acto ha servido para cumplir con la una de las tradiciones que rodean al puesto de comandante general

Los ritos sirven entre otras cosas para diferenciar un día de los otros. Y cuando además son tradiciones para perpetuar costumbres y dar estabilidad. Eso es lo que ha sucedido este martes, 1 de abril, en la Iglesia de África, donde el nuevo comandante general ha hecho entrega del bastón de mando a la Virgen de África. Es una de las tradiciones con mayor raigambre asociadas a la Comandancia General de Ceuta.

Como toda tradición admite pequeñas modificaciones y más aún si vienen motivadas por fuerzas mayores, como ha sido el caso por las obras que se llevan a cabo en la Catedral.

Eran las cinco d ela tarde cuando Luis Fernández Herrero salía de las instalaciones de la Comandancia General para encontrarse con la recepción del Escuadrón de Honores del Regimiento de Caballería Número 3. De ahí se ha acercado a la Iglesia de África. Recibido por las autoridades civiles, con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas a la cabeza y también la delegada del Gobierno, Cristina Pérez; y las elesiásticas capitaneadas por el Deán de la Catedral y Vicario de Ceuta. Ha sido éste el que le ha hecho entrega del bastón de mando al nuevo defensor de Ceuta. Un acto que rememora otro similar de hace ya siglos cuando fue nombrado gobernador de Ceuta, Pedro de Meneses.

Entonces el rey de Portugal, Juan I, entregó a Pedro de Meneses lo que tenía a mano un aleo, dado que se encontraba jugando, y dejó para la historia la frase que se sigue repitiendo hoy varios siglos después: "con este palo me basto para defender a Ceuta de sus enemigos".

Y desde entonces a lo largo de los siglos se repite el acto con cada cambio de gobernador y de comandante general. Todos han contado con el Aleo como bastón de mando, aunque sólo lo luzcan en ocasiones especiales, rituales, como las de hoy y durante apenas unos minutos. Porque la tradición ordena que el bastón de mando sea devuelto a la Virgen de África.

En este caso se sigue otra tradición algo más moderna, la que data de 1747 cuando se entiende que la Patrona salvó por segunda vez a la ciudad de una epidemia de peste. Desde entonces es ella la que porta el bastón de mando.

Tras cumplir con la tradición y el ritual, el comandante general ha presidido el desfile en la Plaza de África que ha protagonizado el Regimiento de Caballería Montesa 3 y la Unidad de Música de la Comandancia General.