SUSPENDIDA

Pena y resignación en la cofradía del Carmen: “Hasta el año que viene si Dios quiere”

Pena y resignación en la cofradía del Carmen: “Hasta el año que viene si Dios quiere”
Una feligresa entra en la capilla de Todos los Santos de La Almadraba
Una feligresa entra en la capilla de Todos los Santos de La Almadraba  

En los más de 50 años que lleva Eduardo Pareja, capataz de la Cofradía de la Virgen del Carmen, no recuerda uno en el que no entraran al mar con la Patrona a hombros. Hace solo tres años, cuando una levantera desafiaba a los devotos, Eduardo ordenó a los costaleros que hicieran frente al Levante contra viento y marea. “Les dije que aguantaran en el suelo lo que pudiera pero que la Virgen se metía en el agua y se metió, pero este año...”. La pandemia ha podido con lo que no pudo el levante en siglos. “En 54 años sacando la Virgen, yo no lo he visto nunca”.

Pese a todo, unos pocos fieles han acudido a la capilla a presentar sus respetos a la Patrona de los marineros y a hacer la tradicional ofrenda floral. “Hemos hecho la misa a las 11 y ahora dejamos las puertas abiertas hasta las dos para quien quiera traer flores o rezar a la Virgen y ya está”, explica resignado, “con mucho dolor y mucha pena, pero es lo que nos queda”.

La suspensión de la tradicional procesión de la Virgen del Carmen era ya cosa sabida, pero no por ello duele menos. “Ya ve, mucha pena por no poderla sacar, aguantando el chaparrón”, explica el capataz de la cofradía. Aunque el consejero de Sanidad, Javier Guyerrero, confirmó oficialmente este lunes que no habría festejos, ellos ya la daban por perdida. “Lo primero es la salud”, subraya, “nosotros ya dijimos que no la sacábamos porque nos reunimos aquí 3.000 o 4.000 personas y ya comprenderá, todos juntitos y luego en el mar se mete mucha gente...”

A las 14.00 horas, las puertas de la iglesia del Carmen de La Almadraba cerrará y no quedará más rastro del Carmen que las banderas y cartelones de la Virgen que engalanan su entrada. A la espalda de la iglesia, la playa de la Almadraba sauce casi solitaria. Solo un puñado de bañistas observa a lo lejos la ofrenda submarina, la única huella de una celebración centenaria que este 2020 ha quedado en barbecho. “Hasta el año que viene si Dios quiere”, se despide el capataz.

Cofradía del Carmen. Iglesia Interior La AlmadrabaOfrenda submarina a la Virgen del Carmen 2020Playa de La Almadraba 2Playa de La Almadraba

Pena y resignación en la cofradía del Carmen: “Hasta el año que viene si Dios quiere”