Los taxistas amenazan con no volver al Príncipe y piden un "botón del miedo"

Concentración del sector del taxi en la explanada del Chorrillo. 3

El sector reclamó con una concentración en la explanada del Chorrillo más protección tras dos asaltos armados en apenas de 72 horas y exigió conexión directa con las fuerzas de seguridad

Los taxistas de Ceuta amenazan con no volver al Príncipe y piden que las administraciones pongan en sus vehículos un "botón del miedo" que contacte directamente con la policía. El gremio se concentró este lunes a las 11.30 horas en la explanada del Chorrillo para reclamar medidas urgentes de seguridad tras dos ataques sufridos por compañeros del sector en menos de tres días. La protesta se produjo después de un fin de semana marcado por la violencia, con un taxista herido con un cúter el viernes en Gran Vía y otro atracado a punta de pistola la noche del domingo en Arcos Quebrados.

Dos agresiones en menos de tres días

En el primero de los episodios, hace tres días, en pleno centro de la localidad, dos migrantes argelinos agredieron con un cúter a un taxista mientras se encontraba trabajando. El conductor resultó herido, aunque los agresores no lograron llevarse dinero y fueron identificados y multados. 

El segundo ataque se produjo en la noche del domingo, sobre las ocho de la tarde, en la zona de Arcos Quebrados. En este caso, el asaltante utilizó un arma de fuego para intimidar al conductor y consiguió llevarse toda la recaudación. El taxista, perteneciente a la unidad 49 y residente en el Príncipe, quedó profundamente afectado tras el suceso y no volvió a trabajar al día siguiente.

“Estamos expuestos a peligros y a la delincuencia”

Durante la concentración, representantes del sector circunscribieron la protesta a los "atracos" sufridos por dos trabajadores, subrayando que el más grave fue el ocurrido el domingo, cuando “a punta de pistola" le quitaron "toda la recaudación" a uno de los afectados. Por ello, salieron a la calle a reclamar seguridad: “Estamos expuestos a peligros y a la delincuencia”, lamentaron. 

Los conductores recordaron que muchos vehículos ya cuentan con cámaras, aunque admiten que “hay veces que no son suficientes”, por lo que pidieron a la Ciudad que aporte “algún tipo de fórmula” que les permita sentirse más protegidos mientras trabajan.

Petición de un botón del miedo

Entre las principales demandas, el sector solicitó un sistema de conexión directa con las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Los taxistas plantearon la posibilidad de contar con un localizador o un dispositivo de alerta inmediata, conocido como botón del miedo, que permita contactar de forma directa en caso de emergencia.

“Ese es nuestro planteamiento”, señalaron, al tiempo que indicaron que no se había producido ninguna reunión con la Administración. Los representantes explicaron que están a la espera de que se les convocara, especialmente desde la Concejalía de Transportes

Durante la concentración, estuvieron presentes representantes del MDyC quienes afirmaron haber transmitido ya la petición al Gobierno, que la "estudiará". Fátima Hamed, líder de la formación localista, llamó a aligerar la burocracia para que este sistema entre pronto en funcionamiento y así conseguir que los trabajadores del taxi se sientan "seguros".

Incertidumbre y miedo entre los conductores

Los compañeros del profesional atracado el domingo reconocieron que el conductor se encontraba “con el miedo en el cuerpo” tras el asalto. La situación generó un clima de temor generalizado: “En una situación así, el taxista tiende a coger miedo”, explicaron, añadiendo que cualquier persona o destino puede generar desconfianza porque están "muy expuestos”.

Uno de los profesionales relató que, esa misma madrugada, mientras trabajaba de noche, cinco individuos corrieron hacia su vehículo en la Gran Vía, lo que le obligó a marcharse rápidamente. “Tuve que meter la marcha y salir corriendo”, afirmó, lamentando que ya no se pueda "salir ni de noche a trabajar”.

Unidad del sector y posibles nuevas movilizaciones

La concentración estuvo dirigida a todo el gremio. “O nos plantamos todos o no tiene sentido”, señalaron los taxistas, insistiendo en que cualquiera puede ser la próxima víctima. Reivindicaron que pagan impuestos y trabajan en condiciones difíciles, con frío, lluvia y turnos nocturnos, y reclamaron sentirse protegidos “como un médico o como un policía”.

Aunque no descartaron futuras protestas, explicaron que, como asalariados, no pueden paralizar el servicio. Aun así, advirtieron de que la situación es insostenible

Advertencia sobre determinadas zonas

Durante la protesta, los representantes del sector reconocieron que, si no hay cambios, dejarán de acudir a determinadas barriadas. Mencionaron zonas como el Príncipe y Arcos Quebrados, aunque insistieron en que no se trataba de señalar a ningún barrio. “No vamos a estigmatizar ni al Príncipe ni a ninguna barriada. Es seguridad lo que pedimos”, aclararon.

Los taxistas recordaron que la inseguridad es una reivindicación histórica del colectivo en toda España y lamentaron que “tiene que pasar algo grave" para que se les escuche. Tras dos ataques armados en apenas 72 horas, el sector exigió soluciones inmediatas para poder seguir prestando un servicio que consideraron esencial para la ciudad sin temor a sufrir un nuevo atraco.