JORNADAS DE AL IDRISSI

El único consenso sobre la convivencia de las fuerzas políticas es: más educación

El único consenso sobre la convivencia de las fuerzas políticas es: más educación
El debate reunió a una veintena de personas.
El debate reunió a una veintena de personas.  

¿Existe una verdadera convivencia en Ceuta? La pregunta la tenían que contestar este sábado cinco representantes de las formaciones políticas con asiento en la Asamblea y a juzgar por la mesa redonda que organizó el Centro Cultural Al Idrissi lo que no hay es consenso sobre el asunto más allá de señalar que es necesario abordar el asunto con una redoblada apuesta desde la educación.

En las posturas extremas, por un lado el PP, representado por el consejero de Educación y Cultura, Javier Celaya, y por otro Caballas y MDyC con Mohamed Haidor y Uidad Mohamed. Para el PP hay convivencia, de la buena, en profundidad y no es necesario realizar demasiadas apuestas normativas para favorecer su desarrollo. Para las dos formaciones localistas más que convivir en Ceuta se coexiste, pero unos de espaldas a los otros.

En medio Ciudadanos con Prakas, ‘Piku’, Sunderdas y el PSOE con Mayda Daoud. Para el de Ciudadanos aunque aún queda por hacer no aprecia un racismo preocupante o, al menos él asegura no haberlo sufrido nunca, como tercera generación de una familia hindú. Y en su experiencia personal figura su desembarco en la Universidad de Salamanca, donde compartió residencia con un estudiante musulmán. Al llegar yo no comía ternera, él no comía cerdo y estaba a punto de empezar el Ramadán, “a todo el mundo le chocaba”, lo que le hizo apreciar la “normalidad” con que esa misma situación se entendía en Ceuta.

La del PSOE reclamó apreciar que el asunto tiene más que ver con la “invidualidad de cada uno a la hora de construir su identidad”, aunque dijo defender cada tradición de Ceuta como un bien común, como ejemplo, ella, de fe islámica, valora como propia la Semana Santa ceutí y un bien cultural propio de la ciudad.

Haidor pidió, por ejemplo, “acabar con los guetos-colegio” para que los estudiantes de Ceuta de todos los credos “se mezclen”. Y reclamó al Gobierno de la Ciudad señalando a Celaya que las iniciativas a favor de la convivencia que ha presentado Caballas en el Pleno son necesarias aprobarlas. La polémica más agria quizás en la mesa de este sábado vino por la última de los localistas, que proponían una normativa para sancionar aquellos comportamientos que precisamente atentaran contra ese respeto a la convivencia, desde el PP se ha rechazo aprobarla.

Celaya explicó que la Constitución de la Pepa, Cádiz 1812, recogía que todos los españoles debían ser justos y benéficos, “algo muy bonito”, pero de dudoso efecto práctico “por más que las leyes digan”. Haidor le reprochó que en el Pleno, el PP vino a decir que la ordenanza presuponía que todos los ceutíes eran racistas, algo “sin pies ni cabeza”, “la bonhomía de los ceutíes está más que probada”, pero se trata de articular algo que permita sancionar a quienes tengan comportamientos contrarios a la convivencia, ha insistido Haidor.

Uidad Mohamed apostó de forma decidida por “crear conciencia desde edades tempranas a través de políticas educativas”. Y en esa “estrategia de tolerancia” prefiere que se hable de “incluir” antes que “integrar”. “Integrar es meter dentro lo que está fuera, incluir es sumar”.

En un sentido parecido a la mezcla en los colegios que propuso el de Caballas, Daoud destacó la importancia de generar espacios “multiculturales” y puso como ejemplo el propio Ayuntamiento en el que trabajan personas de todas las culturas de la ciudad.

“Esta ciudad o la hacemos entre todos o sencillamente no será”, apostilló en su final Haidor. Una visión que contrasta con la de Celaya para el que Ceuta no está tan mal en el aspecto convivencial entre culturas si se compara con otros lugares del mundo donde se dan la espalda abiertamente.

El único consenso sobre la convivencia de las fuerzas políticas es: más educación